Lo que cambió en EdgeFlow, de lo más reciente a lo más antiguo. Contado para quien usa la app: qué hay nuevo y dónde encontrarlo.
6 de noviembre de 2026
- El bot volvía a decir «en pausa por protección: broker_down» sin motivo. Esa pausa existe para no mandar órdenes automáticas cuando la cuenta por la que salen no está sana — pero miraba la cuenta equivocada: la de la plataforma, no la tuya. Si la plataforma no tenía una cuenta de ejecución configurada, el bot de cualquiera que opere con su propia cuenta de Binance, Bybit u OKX quedaba pausado, también en testnet.
Ahora se mira la cuenta por la que va a salir la orden. Y de paso gana una protección que faltaba: si tu bot apunta a una cuenta que ya no existe —la borraste, o le cambiaste el modo y eso le cambia el nombre— se frena y lo dice, en vez de intentar operar contra la nada.
5 de noviembre de 2026
- Los bots de grilla se retiran. Spot Grid, Futures Grid, DCA y TWAP ya no están en la app: se fueron la pantalla, el runtime y las promesas de los planes. La automatización de EdgeFlow es una y está en Automatización → el bot que opera tus lógicas de señales.
Tener dos automatizaciones distintas sobre la misma cuenta del exchange no era sólo confuso: cada una llevaba su propia contabilidad, así que si las dos tocaban la misma cuenta, la app te avisaba de diferencias de tamaño que no tenían arreglo de este lado.
Tus datos no se borraron. Los bots que tuviste, sus órdenes y su historial siguen en la base; lo que se quitó es poder crear y correr bots nuevos. Si tenías alguno andando, quedó terminado y sin órdenes puestas en el exchange.
Y en los planes: Free deja de contar «1 bot en papel» y Pro/Plus dejan de ofrecer bots en vivo —que estaban como «próximamente» desde siempre y nunca se encendieron—. Todo lo demás de cada plan queda igual.
- Una lógica nueva: Barrido + ruptura + retest. Aparece en Automatización → Lógicas y se puede marcar como cualquier otra: nace encendida para el bot. Busca el barrido de una zona de liquidez, la ruptura de estructura que lo sigue y la vuelta al nivel roto, y sólo entra cuando el objetivo da relación riesgo/beneficio suficiente.
Es nueva y poco probada: en la medición de treinta días deja 22 operaciones con −0,42 R de media, así que si la encendés, mirála de cerca y usá los topes.
- El aviso de «cuenta desincronizada» ahora dice números que se pueden buscar. Cuando la app tenía varias posiciones abiertas del mismo mercado, el aviso comparaba una sola de ellas contra el total del exchange: decía «base 3.048 ≠ exchange 0.922» cuando la app en realidad tenía 6,93. Peor: inventaba diferencias donde no había ninguna. Ahora suma la exposición de los dos lados —un corto resta— y además, si esa misma cuenta la usa un bot de grilla, el aviso lo nombra: las órdenes de la grilla no se registran como posiciones, así que parte de la diferencia es suya y no hay nada que corregir en la app.
- Y las estadísticas de cada lógica ahora separan papel de real. Una lógica con cien señales en papel y tres en real no está probada igual que una con cien en real, y hasta hoy se mostraban con el mismo número. Cuando hay algo que separar, la línea lo dice: «en real: 12 (0.4 R), en papel: 88».
- Nuevo mercado: oro (XAU). Está en Binance, Bybit y OKX, y aparece al final de la lista de mercados para no cambiarle los suyos a nadie. Es el primer mercado de la app que no es ni una acción ni una cripto.
Se opera también el fin de semana. El oro de COMEX cierra el viernes y abre el domingo, pero el perpetuo no para: el fin de semana del 31 de octubre no hubo una sola hora sin operaciones, con sábados de quince millones de dólares por hora. Así que el oro no lleva horario de bolsa: el ticket funciona los siete días y el VWAP, el Opening Range y los niveles del día van por día UTC, como en BTC.
Ojo con el tick si lo operás en OKX: ahí el precio se mueve de 0,1 en 0,1, mientras que en Binance y Bybit va de 0,01 en 0,01.
- Ya podés conectar una API key de OKX limitada a tus monedas. OKX deja restringir una clave a una lista de monedas, y hasta hoy EdgeFlow la rechazaba si no podía operar todos sus mercados: con una key preparada para ADA, XRP y USDT, la conexión fallaba por BTC, que vos nunca quisiste operar. El mensaje además te mandaba a revisar los permisos y el modo de cuenta, que estaban perfectos.
Ahora alcanza con que la clave pueda operar uno de los mercados, y al conectar se te dice cuáles quedaron fuera: «Opera XRP-USDT-SWAP, ADA-USDT-SWAP. NO puede operar BTC-USDT-SWAP: agregá las monedas de esos pares a la API key.» Si abrís uno de esos mercados, el ticket sigue apagándose con su motivo, como hasta ahora.
Y cuando el exchange explica por qué rechaza la clave, ahora lo leés tal cual —«Invalid API key (código 50111)»— en vez de una lista de cuatro cosas para ir probando.
- Nuevo indicador: «Barrido + ruptura + retest». Está en OFx → Market Structure y nace apagado. Dibuja una formación completa en vez de piezas sueltas: la × marca dónde se barrieron los stops, la línea marca el nivel que ese barrido rompió —sólo el tramo que importa, de la ruptura a la vuelta, no una horizontal de lado a lado— y la ★ marca la vela en que el precio volvió a reclamar el nivel. La zona sombreada es dónde hay que esperarlo.
De entrada dibuja sólo el plan: entrada, TP y SL, y únicamente cuando esos niveles existen. Si querés ver de dónde sale —la × del barrido, el nivel que rompió y la zona donde se esperaba al precio—, en el engranaje del indicador poné «Qué dibujar» en La secuencia completa. Ahí mismo podés apagar el SL si lo llevás en el exchange.
Acercá el cursor (en el teléfono, tocá) y el cartelito te dice la fase, el R:R, el stop, el objetivo y qué factores lo apoyan: ✓ se cumple, – no se cumple, ? no hay dato. Los tres son distintos a propósito; «no lo sé» no es «no».
Cuando la formación no da para operar, se dibuja en gris. Pasa a menudo: el stop va al otro lado del barrido y muchas veces el objetivo que queda por delante no paga ese riesgo. En gris es «mirá esto», no «entrá acá». Y el segundo objetivo sólo se dibuja si paga al menos lo que arriesgás — si no, no se dibuja, porque una línea ahí promete algo que no está.
Con clic derecho sobre la ★ podés precargar la herramienta de posición con esa entrada, ese stop y ese objetivo. Queda dibujada y editable, como cualquier plan: no manda ninguna orden.
Desde el engranaje del indicador se pueden cambiar los 15 parámetros (qué cuenta como barrido, cuánto impulso pide la ruptura, cuánto plazo tiene el retest…). Los valores que vienen puestos son los que medimos.
- Ahora elegís con qué lógicas opera tu bot. Hasta hoy usaba las siete formaciones del motor, todas, siempre, y no había dónde decir que no. En Automatización → Lógicas están las siete con su nombre, una línea de qué buscan y cómo les fue (cuántas señales resueltas, qué porcentaje acertó y su R promedio). Marcás las que querés y listo. Si no marcás ninguna, el bot usa todas — incluidas las que agreguemos más adelante.
Cuando una señal llega de una lógica que apagaste, el bot no entra y te lo dice con ese motivo en su actividad: «Lógica "Value Area Fade" desactivada en tu bot».
- Y algunas lógicas pueden estar «en prueba». Una formación nueva se puede dejar midiendo con señales de verdad sin que opere: se guardan para poder compararlas y no salen a ningún lado. En tu pantalla aparecen con la etiqueta En prueba y no se pueden encender hasta que estén listas. Las que avisan pero no operan dicen Sólo aviso.
- La cuenta del bot ahora dice a qué exchange va. Antes la Demo y la testnet de Binance se veían las dos como «Papel», y no son lo mismo: la testnet habla con un exchange de verdad. Ahora se llaman Demo, Testnet y REAL.
- Cambiar la cuenta del bot lo deja apagado. Los topes, el margen comprometido y las posiciones abiertas eran de la cuenta anterior, así que seguir operando con los límites de la otra no tiene sentido. Se guarda la cuenta nueva, el bot queda apagado y te avisa por qué.
- La cuenta Demo ahora cobra margen, como una de verdad. Antes podías abrir diez posiciones de 2.000 con 1.000 de saldo porque el apalancamiento no se aplicaba: practicabas algo que en Binance no pasa. Ahora una posición de 200 a 10x bloquea 20, y el poder de compra lo descuenta.
- Y la Demo se puede reiniciar. Botón «Reiniciar saldo demo» en Automatización: vuelve al saldo inicial y cierra las posiciones de papel, sin tocar tu historial de señales. Para probar otra lógica sin crear otra cuenta. Sólo la Demo: la testnet tiene su propio saldo y lo administra el exchange.
4 de noviembre de 2026
- El margen que le das al bot ahora es un presupuesto de verdad. El campo de Automatización decía «Nunca bloquear más de … USDT de margen por entrada», y era literal: con el tope en 100, el bot podía abrir diez posiciones de 100 cada una y tener 1.000 comprometidos. Lo que uno entiende al escribir ese número —«esto es lo que le presto al bot»— no era lo que hacía.
Ahora el campo se llama «Margen total del bot (USDT)» y es eso: el total que puede tener bloqueado a la vez, sumando todas sus posiciones abiertas. Debajo ves cuánto hay usado («40.00 usados de 100.00»), así que el número deja de ser abstracto. Cuando una entrada nueva no entra en el presupuesto, el bot la rechaza y lo dice con ese motivo en su actividad.
El límite por entrada que ya existía sigue puesto: son dos protecciones distintas y la nueva es más estricta, así que nadie queda menos protegido que antes.
- Ahora podés poner al día tus posiciones cuando el exchange ya no las tiene. Si la app cree que tenés posiciones abiertas y el exchange dice que no existen —pasa sobre todo cuando el exchange de prueba se resetea—, tus topes las siguen contando y el bot puede dejar de entrar a todo. Hasta hoy eso sólo se podía arreglar desde el servidor.
En Automatización, el aviso ahora dice de qué cuenta habla —«En Binance Futures testnet · Papel la app tiene 7 posiciones que el exchange dice que no existen»— y trae un botón: Marcar como cerradas en la app. No sale ninguna orden al exchange: allá no hay nada que cerrar. Se vuelve a preguntar al exchange dos veces y sólo se cierra lo que falta en las dos lecturas; si alguna posición sigue abierta allá, esa queda y el mensaje te lo dice. Si el exchange no contesta, no se cierra nada.
En una cuenta real hay que escribir «CERRAR» para confirmar, con el aviso de que cerrar en la app una posición que sí existe deja esa posición sin topes ni protección.
Las que se cierran así quedan en tu historial como «Cerrada por reconciliación (el exchange no la tenía)»: no cuentan como ganancia ni como pérdida.
- Y si tu cuenta es de prueba, podés dejar que se arregle solo. En Automatización → Configurar hay una casilla nueva, apagada por defecto: «Si el exchange de prueba se resetea, cerrar solas las posiciones que ya no existen». Con eso encendido, la app se pone al día sola después de ver la diferencia dos veces seguidas, y te lo cuenta en la actividad del bot. En cuentas reales esto no existe.
31 de octubre de 2026
- Arreglado: en el teléfono el terminal cargaba, se reseteaba y volvía a cargar. No era un parpadeo: la página se recargaba sola dos o tres veces hasta que una entraba. El servidor mandaba todo junto en la primera respuesta —las velas, el libro, los indicadores— y con mala señal eso no alcanzaba a bajar antes de que el navegador se diera por vencido y recargara, aunque la respuesta viniera en camino.
Ahora el chart aparece primero y el resto llega detrás sin que lo notes: el historial largo, el mapa de liquidez y los indicadores se van sumando solos. Lo que el teléfono tiene que bajar antes de ver el gráfico pasó de 1,95 MB a 28 KB — con señal mala, de unos 40 segundos a menos de uno.
- Y la primera pantalla ya es la de tu teléfono. Antes la primera pintura venía con la disposición de escritorio y se reemplazaba un instante después: por eso parecía que «saltaba». Ahora el servidor sabe desde el primer momento si estás en teléfono, tableta o computador.
- El mapa de liquidez llega por partes, lo más reciente primero, así no tapa la llegada de las velas y el precio. En el teléfono muestra 15 minutos en vez de 30: media hora de mapa no se lee en esa pantalla, y lo que se recorta no se estaba viendo.
27 de octubre de 2026
- Vistra (VST) reemplaza a Vertiv (VRT). El mercado aparece con el mismo nombre en los tres exchanges —Binance, Bybit y OKX— con su tick, su paso y su mínimo correctos, y el horario de la bolsa de Nueva York igual que los demás perpetuos de acción.
Si tenías VRT entre tus mercados favoritos, sigue ahí: un favorito se reengancha solo al exchange aunque ya no esté en el catálogo de la plataforma. Lo que cambia es cuál se ofrece por defecto.
24 de octubre de 2026
- Ahora ves los retiros junto a los depósitos, y cuánto entró desde el último. En Cuentas, el panel ya no habla sólo de lo que entró: suma los retiros completados y te da el neto del período. Y arriba, grande, la cifra que hace falta antes de volver a sacar: cuánto entró desde tu último retiro, con el retiro nombrado debajo (cuánto fue y qué día).
Lo que salió incluye la comisión de red, porque es lo que la cuenta pierde de verdad. Un retiro cancelado o en proceso se dice aparte y no se resta: todavía está tu plata.
Si preferís ver sólo lo que entró, hay un interruptor Retiros que los apaga. Apagado, el panel vuelve a ser el de antes y el PDF también.
- Corregido: el retiro ya no se resta del día en que lo hiciste. Si juntás tres días y después sacás todo, ese día aparecía en rojo con un número negativo grande, como si hubieras perdido plata. No habías perdido nada: se vació lo que venía juntándose.
Ahora el panel se lee por ciclos, que es como de verdad usás la cuenta: se acumula unos días, se retira todo, y desde esa fecha empieza de nuevo. Cada tramo lleva su cabecera —«Desde el retiro del 21/10»— y los días debajo con una columna Acumulado que se lee hacia abajo: 80, después 580, después 1.430. Ningún día aparece en negativo, porque ningún día perdió nada.
- Corregido: «desde tu último retiro» se quedaba corto. Si mirabas 7 días pero habías retirado hace 20, la cifra sólo sumaba los depósitos de esos 7 días. Ahora cuenta el ciclo entero aunque empiece antes de lo que estás mirando, y la tabla avisa con «viene de antes del período» para que los dos números cuadren.
- El panel de depósitos ya no se abre solo. Antes aparecía siempre bajo tu conexión y consultaba a Binance cada vez que entrabas a Cuentas. Ahora hay un botón Depósitos y retiros: en el computador se abre como ventana y en el teléfono como panel que subís desde abajo y arrastrás para cerrar. Si no lo abrís, no se consulta nada — la página carga más liviana.
- El PDF ahora es un documento, no una foto de la pantalla. Antes salía con huecos, sin título y sin decir de qué cuenta ni de qué período era. Ahora es una hoja con su cabecera, los totales y dos tablas —por mes y por día— con su fila de total.
- La imagen que compartís dice cuánto entró cada día. Antes se veían las barras pero ningún monto: sólo la forma. Ahora cada día tiene su fila con la cifra exacta. La imagen sigue siendo sólo de depósitos —los retiros son cuenta tuya, no algo que se publique— y sigue sin llevar tu saldo, tu cuenta ni direcciones.
- Arreglado: los días salían desordenados. En cualquier período que cruzara de mes —o sea, casi siempre con 30 días— la lista mezclaba el orden: el 30 de septiembre aparecía arriba del 24 de octubre. Ya se ordena por fecha de verdad.
13 de octubre de 2026
- Ahora ves cuánto te depositaron, sin entrar a Binance. En Cuentas, bajo tu conexión activa, aparece el total depositado del período, cuántos depósitos fueron y el desglose por día — con el corte del día en tu hora, no en la de Binance. Podés compartirlo como imagen o guardarlo en PDF.
Lo que todavía no está acreditado se muestra aparte y no suma, para que un total bajo tenga explicación. Y la imagen que compartís no lleva tu saldo, ni tu cuenta, ni direcciones: dice cuánto entró, nada más.
- Arreglado: la app se reiniciaba sin parar en el teléfono al operar. Si estabas en un grupo y abrías una posición desde el móvil, la app entraba en un bucle de recargas que seguía aunque la cerraras. Era un fallo nuestro, de la función nueva de compartir operaciones. Ya está.
- Las alertas en el iPhone, explicadas. En iPhone y iPad, Apple sólo permite notificaciones si la app está instalada en la pantalla de inicio — en una pestaña de Safari no funcionan, y nunca van a funcionar. La app te lo decía mal: ahora te dice los pasos (Compartir → «Añadir a pantalla de inicio») en vez de ofrecerte un botón que no podía funcionar.
- Si el navegador cambia tu suscripción, las alertas ya no se cortan en silencio. Pasaba sobre todo en Android con la app cerrada: el navegador rotaba la suscripción por su cuenta y dejaban de llegar avisos sin que nada lo indicara. Ahora se renueva sola.
- Compartir una operación en un grupo. En el panel de posiciones, cada posición tiene ahora un botón para mostrarla en uno de tus grupos: dirección, entrada, stop, objetivo y el resultado en R. Nunca el tamaño ni el monto — eso no se puede encender, y la pantalla lo dice.
Elegís cuándo aparece: al cerrar (lo normal) o en vivo, que avisa de que publica dónde está tu stop mientras la posición existe. Podés dejar de compartirla cuando quieras.
En la pestaña Operaciones del grupo, cada una sale con el nombre de quien la comparte, la insignia «operación real» si existe de verdad en el exchange, y su R —que se actualiza solo mientras está abierta—. Y «Ver en gráfico» la dibuja sobre el tuyo.
- Conectar tu Telegram, explicado por lo que vas a ver. La tarjeta decía «mandá el mensaje que ya viene escrito», y en Telegram lo que aparece es un botón grande INICIAR sin ningún mensaje que escribir. Ahora son tres pasos numerados, con una cuenta atrás del enlace y un aviso de que se está esperando: cuando toques INICIAR, la tarjeta se pone en verde sola.
Si abrís la app en un computador sin Telegram, hay un desplegable con el nombre del bot y el código para copiar y mandarlo desde el teléfono.
- Telegram se configura desde la app, no editando archivos en el servidor. En Administración hay una pantalla nueva: el token del bot, su nombre, el chat del equipo y el secreto de la puerta de entrada.
El botón «Guardar y probar» guarda lo que escribiste y después le pregunta a Telegram quién es el bot. Si el token está bien, te lo dice con el nombre del bot — y lo guarda solo, que es el que hace falta para el enlace con el que cada persona conecta su chat. Si está mal copiado, te lo dice también.
Y el webhook se registra desde ahí mismo, con un botón: antes había que correr un comando a mano en el servidor, y si nadie lo corría el bot quedaba mudo sin decir por qué. La pantalla ahora muestra si está registrado, cuántos mensajes hay esperando y con qué error falló la última entrega.
El chat del equipo es opcional: sirve para las señales y los avisos de mercado, que son iguales para todos. Sin él, el bot funciona igual para que cada persona conecte el suyo.
Los secretos se guardan cifrados y la pantalla no los muestra nunca: dice si hay uno guardado y deja reemplazarlo. Y guardar con el campo vacío no lo borra — hace falta escribir un guion para quitarlo.
Lo que ya estaba puesto por variables de entorno sigue funcionando igual; lo que se guarde en la app manda sobre eso.
- Conectar tu Telegram pasa a ser parte del plan. Estaba anunciado como «Próximamente» desde antes de que existiera: ahora existe de verdad y viene con Pro en adelante. En plan gratuito la tarjeta lo dice y lleva a los planes.
- El stop y el objetivo de una idea dejan de ser obligatorios. Para publicar alcanza con el mercado, la dirección y dónde entrás. Lo demás, si querés.
Lo que cuesta no ponerlos, dicho antes de publicar y también en la tarjeta:
- Sin stop no hay resultado en R. El resultado se mide contra la distancia de tu entrada al stop; sin esa distancia no hay nada que medir. La idea se publica y se sigue igual, pero no cuenta para tu historial — y el perfil dice cuántas quedaron así, para no decir que publicaste menos de las que publicaste.
- Sin objetivo, la idea sólo puede cerrarse en el stop.
- Sin ninguno de los dos no tiene forma de terminar sola: se cierra a los siete días de activarse, sin resultado.
Lo que sí se sigue comprobando es el que sí pongas: un stop del lado equivocado se rechaza igual, porque publicado daría un resultado absurdo en cuanto se activara.
12 de octubre de 2026
- Una idea se puede corregir hasta que arranca, y no después. Mientras el precio no haya entrado en tu zona podés ajustar el stop, el objetivo o la nota. En cuanto se activa, queda como estaba: una idea que se retoca después de que el mercado se movió no es una predicción, es una crónica.
Ni vos ni quien modera pueden reescribir lo que otro publicó. Moderar es ocultar, no corregir.
- El perfil de un miembro: lo que dijo, separado de lo que hizo. Desde la lista de miembros o desde una idea llegás al perfil de alguien de tu grupo. Ahí se ve su historial de ideas —cuántas, cuántas acertó, el promedio en R y cuántas nunca llegaron a activarse— y, más adelante, sus operaciones reales verificadas contra el exchange. Las dos cosas por separado, porque son dos cosas distintas.
El número no se pinta si la muestra es corta. Con menos de 30 ideas sale un guion y dice cuántas faltan; entre 30 y 99 sale el número, avisado; de 100 en adelante, limpio. Un acierto sobre doce operaciones no dice nada, y mostrarlo igual que uno sobre trescientas es dar a entender que sí.
Las ideas que caducaron sin activarse no bajan el promedio: se cuentan aparte. Nunca llegaron a ser una operación.
Hay dos ventanas, 90 días y desde siempre. No se puede reiniciar. Un historial que se pone a cero cuando va mal no es un historial.
Quién lo ve: por defecto, sólo las personas con las que compartís algún grupo. No existe la versión pública — tu desempeño no es algo que se pueda encontrar desde fuera de la app.
- Seguir a alguien de tu grupo. En la pestaña Miembros, o en cualquier tarjeta de idea, hay un botón Seguir. Desde ahí te avisamos cuando esa persona publica una idea.
Seguir es sólo eso: avisos. No ejecuta nada, no copia nada y no te da acceso a nada que no vieras ya.
Y sólo te llegan sus ideas de los grupos que compartís. Si te vas de un grupo, dejan de llegar en el acto, aunque la sigas.
Quien te sigue no aparece con nombre: sólo ves cuántas personas te siguen.
Si alguien publica seis ideas seguidas, no recibís seis avisos: los de una misma persona se agrupan dentro del minuto. Un aviso que se gana que lo apagues es peor que no mandarlo.
En Alertas hay una fila nueva, «Ideas de quien sigo», para elegir si te llegan por la app, por Telegram o por las dos. Y un grupo silenciado no te avisa de nada.
- Ideas: publicá una entrada probable en tu grupo, y que la app la puntúe. Clic derecho en el gráfico (o pulsación larga en el teléfono) → Publicar idea aquí. Elegís el grupo, la dirección, la zona de entrada, el stop, el objetivo y, si querés, por qué.
Lo que pasa después no lo decidís vos: el resultado lo calcula la app con el precio real del exchange. La idea queda pendiente hasta que el precio entra en tu zona; desde ahí sigue viva hasta que llega al objetivo o al stop, y el resultado sale en R — cuántas veces lo que arriesgabas se ganó o se perdió.
Si toca el stop y el objetivo en la misma vela, cuenta como stop. Dentro de una vela no se puede saber qué pasó primero, y suponer lo bueno sería armarte un historial que después no se cumple.
Si pasan 24 horas y el precio nunca entró en tu zona, la idea queda como sin activar — no cuenta como pérdida. Nunca llegó a ser una operación.
- Una idea publicada no se borra. Se puede ocultar, y el grupo ve cuántas hay ocultas. Si se pudieran esconder sin dejar rastro, bastaría con esconder las malas para que el historial dijera lo que uno quiera.
Ocultar puede su autor o quien modera el grupo.
9 de octubre de 2026
- Ahora tenés un nombre público, y tu correo deja de ser tu nombre. En Perfil elegís un alias, por ejemplo pepito. Es lo que ven las demás personas; tu correo no se muestra nunca. Hasta que lo elijas no aparecés con ningún nombre ante nadie: no se deriva del correo, porque eso sería publicarlo con otra forma.
Se puede cambiar una vez cada 90 días. El que sueltes queda reservado un año, para que nadie pueda quedarse con el nombre bajo el que publicaste.
- Grupos privados. Un espacio para unas cuantas personas, con tres pestañas: ideas, operaciones y miembros. No hay directorio ni buscador: a un grupo se entra con un enlace que alguien de dentro te pasa, y ese enlace sirve una sola vez y vale siete días.
Quien crea el grupo invita, modera y responde por él. Puede nombrar moderadores, sacar a alguien, traspasar el grupo o borrarlo. Si se da de baja, el grupo no desaparece: pasa a la persona más antigua que quede dentro.
Podés silenciar un grupo sin salirte de él. Y los encontrás en Cuenta → Grupos; una vez dentro de alguno, aparecen también en la barra principal.
De momento las pestañas de ideas y operaciones están vacías y dicen qué va a haber: las ideas llegan enseguida.
6 de octubre de 2026
- Tu propio Telegram, conectado una sola vez. En Alertas hay un botón que abre el chat con el bot de EdgeFlow con un enlace ya preparado. Mandás el mensaje que viene escrito y listo: ese chat queda atado a tu cuenta, y a ninguna otra.
El enlace vale diez minutos y una sola vez. Si se te pasa el tiempo, pedís otro.
Debajo, cada tipo de aviso tiene ahora dos interruptores en vez de uno: por dónde querés que te llegue, la app o Telegram. Telegram empieza apagado en todos: conectar el chat no manda nada por su cuenta. Lo encendés fila por fila, y lo que no enciendas no sale.
Podés mandarte una prueba para ver cómo se ve, y desconectarlo cuando quieras — desde la app o escribiendo /stop en el propio chat. Al desconectar, el chat se borra de nuestro lado.
El bot no recibe órdenes: no se opera desde Telegram, ni ahora ni más adelante.
- Los avisos de ejecución vuelven, y ahora llegan sólo a vos. Cuando tu bot entra, no entra o es rechazado por riesgo, el aviso te llega a la app como notificación. Si conectaste Telegram y encendiste esa fila, también por ahí.
Es lo que faltaba desde que se cerró la fuga del canal compartido: ese aviso lleva tu riesgo y tus topes, así que ahora va a tu teléfono y a ningún otro sitio.
- Los precios de las alertas se escriben como se escriben. El aviso de una alerta de Bitcoin decía 85385.5819 — cuatro decimales para todos los mercados por igual, que está bien para Cardano a 0,8023 y no para Bitcoin. Ahora cada precio sale con los decimales de su mercado, y el mismo número se lee igual en la gráfica, en la lista de alertas y en el aviso que te llega.
- Al poner una alerta en el gráfico se abre una hoja para afinarla. La alerta se crea igual que siempre, en el acto, y la línea aparece enseguida. Encima se abre una hoja donde podés escribirle una nota —para acordarte en tres horas de por qué pusiste esa línea— y elegir si te avisa por la app, por Telegram o por las dos.
Si la cerrás sin tocar nada, te queda la alerta de siempre.
- Cerrada una fuga de privacidad en los avisos de Telegram. El canal de Telegram de la plataforma es uno solo, compartido por todos los que se suscriben. Por ahí salía, además de las señales, el resultado de las auto-ejecuciones de cada persona — y cuando una se rechazaba por riesgo, el motivo iba con el tamaño de la posición y los topes, que se calculan a partir del saldo.
Es decir: con un par de rechazos seguidos, cualquiera en ese canal podía estimar la cuenta de otro. Ya no sale nada de nadie por ahí.
Lo que sigue saliendo es lo que es igual para todos: las señales, sus actualizaciones y los avisos de mercado. Y cuando cada uno tenga su propio Telegram conectado, el resultado de sus operaciones irá a su chat y a ninguno más.
- Arreglado: la app bloqueaba órdenes que el exchange sí acepta. Los perpetuos sobre acciones —Nvidia, Tesla, Uber y los tres nuevos— sólo se podían operar de 9:30 a 16:00 de Nueva York, porque la app usaba el horario de la bolsa para decidir si se podía operar. Pero Binance los opera casi toda la semana, en cuatro sesiones encadenadas.
Comprobado a las 16:26 de Nueva York: Binance mostraba After Market, y la app decía que el mercado abría en diecisiete horas y no dejaba preparar la orden.
Ahora quien decide si se puede operar es el exchange. Se opera en las cuatro sesiones —nocturna, pre-apertura, regular y posterior al cierre— y no se opera el fin de semana, que es cuando el subyacente de verdad no cotiza.
- Nueva etiqueta de sesión junto al símbolo. Dice en cuál estás: Mercado abierto, Pre-market, After-hours, Overnight o Bolsa cerrada. Sólo la sesión regular va en verde; las otras tres se operan igual, y al pasar el ratón explican lo único que cambia, que es que hay menos liquidez y más spread.
El contador de arriba también deja de engañar: antes decía Abre en tres horas cuando el mercado estaba operable; ahora nombra la sesión que viene.
Y en el panel de operar aparece una línea de aviso cuando no estás en el horario regular. No bloquea nada ni pide confirmaciones: sólo lo dice.
Los indicadores no cambian: VWAP, Opening Range, el perfil de sesión y los niveles del día siguen anclados a la sesión regular de la bolsa, que es lo que corresponde.
- Tres mercados nuevos: Micron, AMD y Vertiv. Ya aparecen en el selector junto a Nvidia, Tesla y Uber, y funcionan igual: gráfico con su historial, precio en vivo, libro de órdenes e indicadores. Son los perpetuos sobre esas tres acciones.
Están en los tres exchanges que la app conoce. En Binance se ven desde ya; los de Bybit y OKX aparecen cuando esos exchanges estén encendidos.
Nadie pierde nada de lo que tenía: los mercados que ya usabas siguen en el mismo sitio y en el mismo orden, y el plan gratuito recibe exactamente los mismos de antes.
5 de octubre de 2026
- Se retiran los tres mercados de cripto al contado: Cardano, XRP y Bitcoin spot. Eran los pares de compra directa de Binance, sin apalancamiento. Los perpetuos de esos mismos tres —ADAUSDT, XRPUSDT y BTCUSDT— siguen igual, y son los que se venían usando.
El motivo es medido: de los once mercados que la app mantenía encendidos, esos tres se llevaban una cuarta parte de la memoria sin que nadie los estuviera mirando. Un mercado encendido cuesta lo mismo con cero personas mirándolo que con cien.
Comparado antes y después de la misma forma: la memoria retenida baja un 28 por ciento, el pico un 19, el uso de procesador en reposo casi a la mitad, y la basura que la aplicación genera por minuto un 42 por ciento. Eso es sitio y tiempo que quedan libres para lo que viene.
Lo que ya estaba hecho sobre esos mercados no se borra: las señales y las órdenes de antes siguen en su historial y se ven igual.
3 de octubre de 2026
- Arreglado el «Reconectando» en bucle al entrar al terminal. Era nuestro, no de tu red. La app lleva un vigilante que, si la pantalla no termina de conectarse, corta y vuelve a intentar: estaba pensado para cuando el teléfono vuelve de segundo plano con la conexión colgada. El problema es que también se metía en la primera entrada, y le daba seis segundos a una pantalla que tarda más en montarse. Cortaba el montaje, el siguiente volvía a tardar lo mismo, y así: más de cinco «Reconectando» antes de ver el gráfico.
Medido antes y después, entrando igual en las dos: antes se abrían 21 conexiones en menos de tres minutos y el gráfico no llegaba a dibujarse nunca; ahora se abren 2 y el gráfico aparece entre nueve y once segundos.
Ahora el vigilante distingue dos cosas que antes confundía: una pantalla que ya estaba conectada y se perdió —ahí sigue cortando rápido, que es para lo que nació— y una que todavía no terminó de conectarse la primera vez, que no está perdida, está tardando. A esa se la espera. Si de verdad no levanta, la píldora pasa a «sin conexión» y te ofrece reintentar, como antes.
Queda pendiente aparte, y es otro asunto: el terminal tarda demasiado en montarse. Medido, entre cinco y diecisiete segundos según cómo esté el servidor. Esto no lo arregla; lo que hace es dejar de empeorarlo.
- El gráfico ya no llena la consola de errores mientras se reconecta. El gráfico avisa al servidor de cosas que no vienen de un clic: el zoom que acabás de dejar quieto, el trozo de mapa de calor que hace falta traer, el resumen de lo que estás mirando. Esos avisos salen desde temporizadores y desde el propio gráfico, y seguían saliendo mientras la conexión se estaba rehaciendo o mientras cerrabas la vista: cada uno dejaba un error sin recoger en la consola del navegador.
Ahora todos pasan por el mismo sitio, que comprueba antes si hay con quién hablar. Y se arreglaron dos cosas que se perdían por el camino: el trozo del mapa de calor quedaba apuntado como «ya pedido» aunque el aviso no hubiera salido, así que ese trozo no se dibujaba nunca más; y el resumen de la vista quedaba apuntado como «ya enviado», así que el servidor se quedaba con la vista vieja hasta que movieras el gráfico otra vez.
- Arregladas las líneas de mejor compra y mejor venta del gráfico, que no se dibujaban nunca. El color les llegaba en un formato que la librería del gráfico no entiende, y como lo comprueba al pintar y no al crearlas, el fallo salía en la consola del navegador lejos de su causa: las dos líneas simplemente no aparecían. Ahora se dibujan, y queda una comprobación automática que recorre todo el código del gráfico y avisa si vuelve a pasar en cualquier otra capa.
2 de octubre de 2026
- Arreglado el cuelgue de la base de datos al arrancar. Un indicador guardaba cuatro horas enteras de cinta en una sola fila: medido, 531.685 operaciones en una fila de 10 MB, y leerlas todas tardaba más de quince segundos — justo el tope de espera de la base. La tabla entera había llegado a 171 MB para 65 filas.
Ahora guarda sólo lo que de verdad usa, y los números que calcula salen iguales con menos de un uno por ciento de diferencia. La tabla baja a unos 15 MB y el arranque deja de esperar. Y si algún día otro indicador se desmadra igual, queda un aviso en el registro en vez de una tabla gigante que nadie mira.
Y las filas gigantes que ya estaban guardadas tampoco cuestan: ahora se pregunta su tamaño antes de traerlas, así que no viajan por la conexión — y se borran, porque son una copia que se rehace sola.
- Las órdenes que tienen que expirar solas ya no dependen de la base de zonas horarias. Sumar o restar segundos a una fecha consultaba esa base aunque la fecha ya estuviera en horario universal; si la base no estaba lista —al arrancar, o mientras se recarga— los trabajos que cancelan órdenes viejas se caían sin avisar y esas órdenes se quedaban vivas. Ahora el horario universal se resuelve solo y el resto sigue igual, con los cambios de hora incluidos.
- Los avisos de «indicador lento» ahora dicen que miden tiempo de reloj, no esfuerzo del indicador: cuando el servidor está apretado por otra cosa, el aviso culpaba a quien lo recibía. Medido: un indicador de 0,34 milisegundos aparecía como 183 por culpa de otra tarea pesada al lado.
- La prueba de un patrón contra historia ya llega a 90 días. Corre más de dos veces más rápido que esta mañana, así que las ventanas ofrecidas son 3, 7, 14, 30 y 90 días, y 90 es la que viene elegida. Treinta tardan poco más de un minuto y medio; noventa, alrededor de cuatro minutos y medio.
Antes, en un mercado muy movido la prueba se volvía mucho más lenta —los huecos de precio multiplicaban el trabajo—; ahora tarda casi lo mismo pase lo que pase con el precio.
Y si no alcanza el tiempo para traer las velas, ahora te lo dice con esas palabras en vez de culpar al cálculo: noventa días son ciento treinta pedidos de velas al exchange, uno detrás del otro.
La prueba sigue midiendo exactamente el mismo motor que opera: cada número que ves es el que habría salido en vivo, comprobado barra por barra.
- Corregido, y era grave: el monto por entrada podía guardarse con la unidad equivocada. Al guardar cuánto pone el bot en cada operación, la unidad no viajaba junto al número. Si el formulario quedaba viejo —por ejemplo porque cambiaste la unidad en otra pestaña— «50» en margen USDT se podía guardar como 50 % de riesgo por operación, y encima el mínimo de 5 USDT del exchange no se aplicaba porque ya no era margen. La pantalla seguía diciendo «riesgo por operación» después de guardar.
Ahora la unidad viaja con el número y, si no corresponde con la que la pantalla está mostrando, no se guarda: te lo avisa. «0,5» no significa lo mismo como porcentaje de riesgo que como margen en USDT, y es mejor avisar que guardar el tamaño equivocado.
- El límite de mercados de tu plan se respeta también desde la pestaña Configurar, y no sólo en el asistente. Si no marcás ninguno, el bot opera todos: con un plan con límite eso no se puede guardar, y la pantalla dice cuántos podés elegir y con qué plan se abren todos.
- El asistente ya deja ajustar el reparto entre tus mercados y el tope por mercado, sin llenarte la pantalla: aparece sólo si elegiste más de uno, viene plegado, y al lado de cada porcentaje se ve cuánto le toca.
- Las disposiciones guardadas ahora recuerdan cómo repartiste el espacio. Si le diste 70/30 al gráfico y al libro y guardaste eso con un nombre, volver a esa disposición te devuelve el 70/30 — y exportarla para pegarla en otra cuenta se lo lleva puesto.
Las que ya tenías guardadas se cargan igual que siempre y no te mueven las barras: siguen como las dejaste.
- Corregido: al cambiar de mercado se igualaban los dos paneles. Las ventanas nacían enlazadas entre sí —el enlace por color venía puesto en el grupo A para todas— así que cambiar el mercado de una cambiaba el de las otras, y dos paneles terminaban mostrando lo mismo. Era deliberado, para que estrenar los grupos no le cambiara nada a nadie, y estaba mal: dos ventanas existen para ver dos mercados.
Ahora las ventanas nacen sin enlace y cada una cambia sola. El enlace por color sigue estando y se elige cuando lo querés, que es como funciona en las plataformas del rubro: enlazás las que quieras seguir juntas, y el resto va por su cuenta.
Y había un segundo camino con el mismo síntoma: elegir un mercado que todavía no estaba en el catálogo —todo OKX, y cualquiera que se suma del buscador— movía el mercado del terminal aunque lo hubieras elegido para la segunda ventana. Ahora respeta la ventana donde lo pediste.
- Las estrategias en prueba ahora miden sus propias operaciones, de principio a fin. Hasta hoy una estrategia en sombra se evaluaba y se anotaba, pero sus candidatos quedaban sin resultado: nunca juntaba las 100 operaciones cerradas que le pedimos para subir de escalón. Ahora cada candidato abre su operación de medición y se sigue hasta el objetivo o el stop, con el mismo instrumento con el que medimos las de verdad — que es lo único que hace comparables los dos números.
Esas operaciones de prueba no salen al canal de Telegram, no las toma ningún bot y no aparecen en Señales: se ven sólo en administración, que es donde se las mide.
Y una estrategia en prueba nunca le quita una señal a la que ya está operando, aunque puntúe más alto: el ganador se sigue eligiendo entre las que emiten, y la medición se arma después, cuando ya está decidido.
Los informes de rendimiento siguen mostrando sólo lo que se operó de verdad; lo medido sin emitir va en su propia sección, separado y sin sumarse. En la tarjeta de cada estrategia se ve «N de medición en sombra · M operadas».
- Probar un patrón contra la historia tarda cuatro veces menos, y ya entran 30 días. La ventana de 30 días pasó de más de ocho minutos a unos dos, así que el botón «Últimos 30 días» aparece y es el que viene elegido de entrada: con un mes de mercado, un patrón selectivo ya puede juntar las 100 operaciones cerradas que le pedimos para dejar de ser borrador.
La de 90 días sigue sin aparecer: tardaría algo más de seis minutos y la espera máxima son cinco. Cuando entre, el botón aparece solo.
Y la prueba sigue midiendo exactamente el mismo motor que opera de verdad: cada atajo nuevo tiene su control que compara, dato por dato, contra el cálculo completo.
- Los tipos de gráfico que no van por reloj ahora dependen del plan. Las velas por tiempo siguen siendo de todos. Las barras por recorrido del precio —Range, RangeY, Renko, Reversal y Trend/Reversal— entran con Pro. Las que se miden por cinta —Tick, Volumen y Delta— son de Plus, porque cierran una barra cada N operaciones y son las más caras de servir.
Es la misma línea que usan las plataformas del rubro: TradingView pone Renko y las de rango en su primer plan pago y los intervalos por tick dos escalones más arriba.
Los tipos que tu plan no abre no se esconden: siguen en la lista, con el nombre del plan que los abre al lado, y al tocarlos te explica qué te falta. Y si habías guardado un tipo que tu plan ya no incluye, el gráfico abre en Tiempo sin borrar tu preferencia: si volvés al plan, lo encontrás donde lo dejaste.
- Ya podés partir el gráfico donde quieras, y cuantas veces quieras. El menú de disposición tiene «Partir la ventana» —a lo ancho o a lo alto— y cada gráfico una cruz para quitarse. Así se pueden tener tres gráficos, o dos de distinto tamaño, o partir sólo el de la derecha: cosas que con las tres rejillas fijas no se podían ni decir.
Cada separador se arrastra igual que antes, con doble clic para volver a mitades iguales, y ahora las líneas horizontales se mueven por separado en vez de todas juntas.
Las tres disposiciones de siempre siguen donde estaban y con el reparto que les hayas dado: al partir una ventana, el reparto nuevo arranca con el que ya tenías, así que el primer dibujo es idéntico al que veías. Y quitar un gráfico no borra su mercado ni sus indicadores: vuelven tal cual si lo abrís otra vez.
En el teléfono no cambia nada: un gráfico a la vez y las fichas de arriba para pasar de uno a otro.
- Revisamos una sospecha vieja sobre los niveles de volumen, y la medición dijo que no había que tocar nada. La sospecha era que se daban por rotos demasiado pronto, apenas se formaban, y que por eso se veían pocos en pantalla.
Lo medimos sobre precios reales de doce mercados y hasta dos meses de historia, casi siete mil niveles. Le pasa al 8 % de los niveles, no a la mayoría como parecía — y justamente a los más flojos: cuando el precio los tocaba, aguantaban una de cada tres veces, contra casi dos de cada tres en los que siguen vivos.
Probamos darles más vida. El resultado fue un 3 % más de líneas en el gráfico, y esas líneas nuevas aguantan menos que las que ya estaban, así que el promedio de lo que ves en pantalla empeora.
Así que no lo cambiamos: dejar que esos niveles se apaguen solos funciona como un filtro de calidad. Queda anotado con los números y con una prueba automática que avisa si alguien lo cambia sin volver a medir.
- El bot de señales ahora viene con el plan Pro, operando en papel. Configurás cuenta, mercados, presupuesto, monto, filtros, escalera y riesgo, y lo encendés igual que siempre, sin que se mueva dinero. El presupuesto del bot también se abre con Pro: es la pantalla que explica de qué es ese medio por ciento de riesgo.
Para que opere en tu cuenta real hace falta Plus. Tus cuentas reales no desaparecen de la lista: aparecen con candado y el nombre del plan que las abre, así sabés exactamente qué te falta.
Y si tenías el bot encendido en una cuenta real y tu plan baja, el bot deja de operar y te lo dice en Automatización, con el motivo y las dos formas de seguir: elegir una cuenta de papel, o volver al plan que incluye el real. No te apagamos el bot a tus espaldas.
- Corregido: una cuenta real podía ofrecerse como de papel. En la hoja de Señales, la lista de cuentas del bot miraba una etiqueta guardada en vez de preguntar al registro de conexiones. Si a una cuenta real le faltaba esa etiqueta, aparecía como de papel. Hasta ahora era un error de cartel; con el bot de papel para Pro habría dejado que un plan de papel apuntara al dinero.
- El gráfico gasta mucho menos dato mostrando las operaciones grandes. Cada actualización pesa casi la mitad y, en movimiento, nueve veces menos: una ventana con burbujas de operaciones grandes pasó de usar unos 36 MB por hora de datos móviles a menos de 4.
Las burbujas, su tamaño, el resultado de cada operación y el panel de la cinta se ven igual que antes: lo que se dejó de mandar era información que el navegador recibía y no usaba.
Y si se corta la conexión y vuelve, el gráfico pide la lista completa y la recibe entera, sin burbujas de menos ni repetidas.
- Encender o apagar un indicador desde el panel ya no manda datos al vacío. Cada clic en el ojo de la leyenda enviaba el indicador entero por la conexión a un lugar donde no se podía dibujar —hasta 109 kB tirados por clic— porque el panel vive en el terminal y el dibujo en la ventana del gráfico. Ahora lo pide la ventana, que es la que dibuja.
- Entrar a Automatización por primera vez ya no te pone treinta campos adelante. Te hace cuatro preguntas, de a una: con qué cuenta opera el bot, en qué mercados, cuánto le das y cuánto pone en cada entrada, y qué límites querés.
Cada respuesta se guarda al pasar a la siguiente, así que podés cerrar la pestaña y volver al día siguiente donde la dejaste. Y podés salir en cualquier momento para usar las pestañas de siempre, o volver a abrirlo cuando quieras repasar.
Al terminar, el bot queda apagado, con una vista previa de lo que haría con la próxima señal: cuánto margen pediría, si entra con tu saldo y cuántas entradas caben en el presupuesto de cada mercado. Encenderlo es un botón aparte, y si la cuenta es de dinero real te pide marcar que entendés el riesgo.
Si tu plan todavía no incluye el bot ves los cuatro pasos con candado y el nombre del plan que los abre. Tus límites de riesgo, en cambio, se guardan igual: protegen toda tu cuenta y no son una función que se venda.
- Podés mover la línea que separa los gráficos. Arrastrala para darle más espacio al que estás mirando, o usá las flechas del teclado para el ajuste fino. El reparto queda guardado para cada disposición por separado, así que tu 70/30 de «dos en columna» vuelve tal cual, y el 2x2 conserva el suyo.
Ninguna ventana puede quedar tan angosta que el gráfico no se lea: la línea se frena antes. Doble clic en la línea vuelve a las mitades exactas. En el teléfono se sigue viendo un gráfico a la vez, así que ahí no hay nada que arrastrar.
- El footprint ya se ve sobre los gráficos que no van por reloj. En Tick, Volumen, Delta, Range, Renko y Reversal cada barra muestra su propio volumen por nivel de precio, con su punto de control, su área de valor y sus desbalances.
Las filas se arman barra por barra mientras el mercado opera, así que coinciden exactamente con la barra que estás mirando y no con un minuto de reloj, que es lo que antes hacía imposible dibujarlo ahí.
Se guardan las últimas 180 barras con filas; más atrás el gráfico sigue dibujando las velas normales. En barras muy anchas, como un Renko grande, alcanza para menos.
Con el footprint apagado no se acumula nada: el gráfico no gasta memoria en algo que no estás mirando, y al apagarlo se libera en el momento.
- La tabla de estadísticas de abajo dice la duración real de cada barra. Antes mostraba un minuto siempre, y el volumen por segundo lo dividía por ese minuto inventado: en un gráfico de Tick donde una barra puede durar tres segundos, el número estaba mal por veinte veces.
- Le podés dar un presupuesto al bot, y «le doy 500» por fin significa 500. El monto de cada entrada se calcula sobre ese presupuesto y no sobre toda tu cuenta: con medio por ciento de riesgo y 500 de presupuesto, la entrada arriesga algo más de un dólar, no treinta y ocho.
Elegís cómo se reparte entre tus mercados: en partes iguales, con los pesos que quieras, o compartido con un tope para que un solo mercado no se lo coma todo. Arriba ves el número grande con lo que está en uso, lo libre, la reserva y lo que ganó o perdió el bot, y la vista previa te dice cuántas entradas caben en cada mercado.
Si usaste margen a mano y el disponible real de la cuenta es menor que lo libre del bot, manda el saldo real y el aviso te da las dos cifras. Bajar el presupuesto con posiciones abiertas no cierra nada: el bot deja de abrir hasta que lo usado baje.
El bot opera con margen aislado, así que lo máximo que puede perder una de sus posiciones es su propio margen y una liquidación suya no arrastra lo que tengas a mano. Si en ese mercado ya tenés algo abierto en cruzado, no entra y te lo explica.
- El bot puede tener horario. Por ejemplo de 8 a 20 UTC, o de 22 a 4 cruzando la medianoche. Fuera de su franja no abre, y el motivo lo dice con la hora. Tus órdenes a mano no las frena nunca: eso sigue siendo sólo tuyo.
- La escalera de salida que configurás ahora sí llega a las entradas del bot. Era un defecto silencioso: la pantalla de Automatización te deja elegir cuánto cierra el primer objetivo, si el resto pasa a punto de equilibrio y qué hace después, con su vista previa al lado — y nada de eso viajaba con la orden. Todas las posiciones del bot se cerraban enteras en el objetivo más cercano.
Lo que cambia a partir de ahora: el bot hace lo que dice tu pantalla. Con el valor por omisión, el primer objetivo cobra la mitad y el resto queda protegido en el punto de entrada. Y quien había elegido «sin parcial, dejalo correr hasta el último objetivo» era justamente el más afectado: se le cerraba todo en el primero, lo contrario de lo que pidió.
- Las estrategias del bot tienen su propia sección, y cada una su dirección. Antes vivían escondidas dentro de Automatización, mezcladas con las llaves de la plataforma. Ahora Patrones es una sección propia del panel de administración, con su icono.
Y cada estrategia tiene su propio enlace: se puede mandar, abrir en otra pestaña y volver con el botón de atrás. Si recargás la página seguís con la misma estrategia abierta, en el mismo lugar — y recargar no vuelve a lanzar la prueba contra historia ni pisa la que estuviera corriendo.
- «A favor de la tendencia» pasó a tener tres opciones. Sólo a favor, sólo en contra —que es lo que necesita una estrategia de reversión— o da igual. El motor ya entendía las tres; la pantalla sólo dejaba elegir dos, así que «sólo en contra» no se podía poner desde ningún lado.
- Probar un patrón contra historia ya no se queda colgado. El botón ofrecía «últimos 30 días» y «últimos 90 días», y ninguno de los dos podía terminar: la prueba evalúa una vez por cada vela de un minuto, así que 30 días tardaban unos nueve minutos y el tope de la pantalla son cinco. Se gastaban los cinco minutos enteros —y la descarga de las velas— para terminar diciendo «no terminó en el tiempo disponible».
Ahora la pantalla ofrece sólo las ventanas que puede terminar, cada una con su tiempo estimado al lado, y si se pide una más larga lo dice en el acto con el número, sin bajar una sola vela.
Y las ventanas que caben se duplicaron: al calcular el promedio ponderado por volumen, la prueba construía una línea entera para dibujar que nadie dibujaba. Quitarla no cambia ni un resultado —hay una comprobación que lo verifica dato por dato— y recortó casi la mitad del tiempo de cada prueba.
- «¿Por qué no hay señal?» ahora contesta por las estrategias que de verdad deciden. Cuando se lo preguntás al asistente, te responde con una línea por estrategia, de la que estuvo más cerca de disparar a la que no se dio, y de cada una te dice dónde se frenó: si no se formó la figura, si el mercado no está en el tipo que la estrategia pide, si no es su horario, cuánto puntaje le faltó, o si la relación beneficio/riesgo o el costo la descartaron.
Y distingue dos cosas que antes se confundían: lo que no se cumple de lo que no se pudo medir. Si un indicador está apagado o no llegó el dato, lo dice así, en vez de dar por fallada una condición que nadie comprobó.
Si una protección tenía frenada esa estrategia —por una racha de pérdidas, por ejemplo— te lo dice y hasta qué hora. Y si la estrategia está sólo en medición, te avisa que la señal se forma pero todavía no se emite.
Con muchas estrategias encendidas muestra las seis más cerca de disparar y dice cuántas quedaron fuera, para que la respuesta siga siendo legible.
- El tipo de gráfico ahora se ajusta, no sólo se elige. Al abrir el selector de tipo de barra, debajo de la lista aparecen los ajustes del tipo activo: cada cuántos trades cierra una barra de Tick, cuántos ticks mide un ladrillo de Renko, cuánto tiene que recorrer el precio en contra para que una barra de Trend/Reversal gire. Cada ajuste explica en una línea qué significa de verdad y entre qué valores se puede mover.
Los ajustes son de cada ventana, igual que el intervalo: en una pantalla partida en cuatro podés tener Tick de 40 en una y Renko de 25 en otra. Se guardan y siguen ahí al volver a entrar; volver a «Tiempo» los borra, así que elegir otro tipo después arranca limpio con los valores recomendados.
Si escribís un valor imposible —una barra cada un trade, por ejemplo— no se guarda y el campo dice por qué: por debajo de ese mínimo el gráfico recibe muchas más barras de las que puede dibujar, y eso se paga sin que se vea.
- El bot sólo opera los patrones que están puestos en «bot». Un patrón en sombra existe para poder medirlo sin arriesgar dinero: ahora, si una señal viene de un patrón que no está en ese escalón, el bot no la toma — y si por lo que sea no se puede saber de qué patrón viene, tampoco. Las señales del motor de siempre siguen operando igual que hasta hoy.
- Y si un patrón baja de escalón solo, te avisa. Cuando las protecciones degradan un patrón por bajo rendimiento, llega un aviso marcado como de administración diciendo qué bajó, por qué y que no vuelve a subir solo.
- Las estrategias del bot se arman a clic, y se miden antes de operar. En el panel de administración, dentro de Automatización, hay una sección nueva: Patrones.
La lista. Una tarjeta por estrategia con su nombre, qué la dispara, en qué nivel está (borrador, en medición, Telegram o bot) y su resultado de los últimos 30 y 90 días: cuántas operaciones cerradas, qué proporción acertó, cuánto dejó por operación ya descontados los costos estimados, el factor de beneficio y dos barritas que comparan compras contra ventas. Primero las que operan dinero real. Cuando hay menos de 100 operaciones cerradas la tarjeta dice que la muestra es insuficiente y no muestra el número: con doce operaciones, un resultado bueno y uno malo son el mismo dato.
El editor, todo a clic y sin escribir nada técnico. Se elige el disparador de una lista donde cada opción trae su regla en una línea. Se marca en qué tipo de mercado vale (tendencia al alza, tendencia a la baja, lateral) y hay un interruptor para operar sólo a favor de la tendencia. Las condiciones están agrupadas por tema —tendencia, Bitcoin, valor, flujo, zonas, participación, momento y costo— y cada una es una ficha que al tocarla rota entre cuatro estados: exigir, sumar puntos, vetar o ignorar; en «sumar» se abre un campo para los puntos. Las condiciones que la prueba contra historia no puede comprobar llevan una marca discreta. Después: en qué mercados y horarios se aplica, si opera compras, ventas o las dos, el tope de costo y el mínimo de relación beneficio/riesgo, y las protecciones. En el teléfono las fichas van en una columna y cada bloque se puede plegar.
Probar antes de usar. Un botón corre la estrategia contra los últimos 30 o 90 días de un mercado, en segundo plano y de a una por administrador, y muestra cuántas señales habría dado, qué proporción acertó, cuánto dejó por operación con los costos descontados, el factor de beneficio, compras contra ventas y el reparto por tipo de mercado. El periodo se parte en dos: dos tercios para mirar y ajustar, y el último tercio sin tocar, que es el que de verdad informa. La advertencia está arriba del número y no al pie: la prueba corre sobre velas, no tiene el detalle de las operaciones, y son resultados pasados que no predicen ni garantizan nada.
Subir una estrategia de nivel tiene requisitos. Para pasarla a Telegram o al bot hacen falta 100 operaciones cerradas y que el resultado neto por operación sea positivo. Si no los cumple, la pantalla muestra los números que tiene y por qué no alcanza. El administrador puede forzarlo igual, y ese forzado queda anotado en el registro de auditoría con su usuario y con las cifras que había en ese momento.
Nada de esto cambia lo que opera hasta publicar. Guardar, duplicar, promover o volver a una versión anterior trabajan sobre el borrador; el motor sigue decidiendo con la última versión publicada. Publicar es el único botón que mueve algo, y lo dice. Si la lista está vacía, un botón crea las tres plantillas iniciales como borradores, que tampoco cambian nada.
- Las estrategias del bot pueden frenarse solas cuando dejan de funcionar. Cada estrategia admite cuatro frenos, y el administrador los configura uno por uno:
- Pausa por racha. Si una estrategia encaja varios stops seguidos en un mercado dentro de una ventana de minutos, ese mercado queda en pausa para esa estrategia y sólo para ese lado: si se frenan las ventas de un mercado, las compras siguen operando.
- Bajo rendimiento. Si las últimas señales de una estrategia en un mercado concreto quedan por debajo del mínimo —ya descontados los costos estimados—, ese mercado pasa a medirse sin operar. Los demás mercados de la misma estrategia siguen igual.
- Baja automática de nivel. Si la estrategia entera queda por debajo del mínimo y además tiene suficientes operaciones cerradas para que el número signifique algo, baja un escalón: de bot a Telegram, y de Telegram a sólo medición. Queda anotado en el registro de auditoría. Nunca sube sola: volver a promoverla es una decisión de una persona.
- Espera entre señales. Los 15 minutos que el motor dejaba pasar entre dos señales del mismo mercado ahora se pueden ajustar por estrategia. Si no se toca, siguen siendo 15.
Cada vez que un freno se activa queda registrado con su motivo y con la hora en que se levanta, para poder leerlo tal cual: «Ventas de ADA en pausa hasta 14:30 · 3 stops en 40 minutos».
Ninguno de los cuatro viene encendido. Mientras no se configuren —y al desplegar esto no hay ninguno configurado— el bot y las señales se comportan exactamente como hasta ahora, sin una sola diferencia. Y ninguno de estos frenos toca tus órdenes a mano ni tus propios límites del bot en Automatización: ésos siguen siendo tuyos y no cambiaron.
- Los avisos de Telegram dicen de dónde salió la señal. Cada aviso de señal nueva ahora lleva el nombre de la estrategia que la emitió, en qué tipo de mercado estaba (tendencia o rango) y qué hacía Bitcoin, cuánto se lleva la operación en comisiones y deslizamiento medido contra el riesgo, y qué condiciones de la estrategia se cumplieron. Es la información que hacía falta para juzgar la señal desde el teléfono, sin tener la pantalla al lado. Cuando el dato no está —el tipo de mercado no se pudo determinar, por ejemplo— la línea no aparece, en vez de decir que no se sabe.
- Al canal sólo salen las estrategias aprobadas. Hasta ahora el canal mandaba todas las señales que el motor emitía. Ahora cada estrategia tiene un destino, y las que están en prueba se miden sin avisar: se emiten, se guardan y se siguen igual, pero no ocupan el canal. Las aprobadas salen como siempre. Mientras no haya ninguna estrategia publicada, el canal manda exactamente lo mismo que antes.
- Elegís qué estrategias opera tu bot. En Automatización hay una pestaña nueva, Patrones, con las estrategias publicadas para el bot: cada una con su disparador, dónde se aplica y su estadística de los últimos 30 y 90 días, ya descontados los costos estimados. Al lado de cada una, una casilla para que tu bot la siga o no.
Por defecto tu bot sigue todas, que es lo que venía haciendo: nadie se queda sin operar por este cambio. Si guardás una selección, a partir de ahí opera sólo las que marcaste, y una estrategia nueva no entra sola. Hay un botón para volver a seguir todas.
Cuando una estrategia tiene pocas señales cerradas, la tarjeta dice que la muestra es insuficiente en vez de mostrar un número: con cuatro operaciones, un resultado bueno y uno malo son el mismo dato. Y lo que se muestra es lo que ya pasó, no una previsión.
- Tus órdenes a mano no las frena ninguna estrategia. Las estrategias y las protecciones automáticas son del bot. Una orden que mandás vos, mirando el gráfico, no se rechaza porque tu bot no siga esa estrategia o porque un mercado esté en pausa para el bot. Son dos canales separados y quedó cubierto con una prueba.
- Las estrategias del bot pasan a tener nombre. Por dentro, el motor ya puede trabajar con estrategias separadas: cada una con su disparador, sus condiciones (exigir, sumar puntos, vetar o ignorar), el tipo de mercado donde vale, los mercados y horarios donde se aplica, su mínimo de relación beneficio/riesgo y un tope de costo. Eso es lo que va a permitir ver qué estrategia gana y qué estrategia pierde por separado, en vez de un promedio de todo junto.
Cada señal queda marcada con la estrategia que la emitió y con la versión publicada en ese momento, así que de ahora en más se puede responder de dónde salió cada una.
No cambia nada de lo que ya usás. Mientras no haya ninguna estrategia publicada —y al desplegar esto no hay ninguna— el motor decide exactamente como venía decidiendo: los mismos disparadores, el mismo puntaje, los mismos filtros. Está comprobado sobre un tramo de mercado grabado: la estrategia que reproduce el motor actual emite las mismas señales que el motor anterior, una por una, con la misma entrada, el mismo stop, el mismo objetivo y el mismo puntaje.
La pantalla para armarlas a clic, las protecciones automáticas y el aviso por Telegram con el nombre de la estrategia ya están, más arriba en esta misma fecha.
- Tipos de gráfico que no van por reloj. Al lado del intervalo hay un selector nuevo. Además de Tiempo —lo de siempre, una vela por minuto o por hora— podés elegir ocho formas distintas de partir el mercado: Tick (una barra cada N operaciones), Volumen, Delta, Range, RangeY, Renko, Reversal y Trend/Reversal. La idea es que cada barra cueste lo mismo en actividad: una vela de un minuto mezcla un minuto tranquilo con un minuto de pánico, y estas no.
Cada opción del menú trae su regla escrita en una línea, así que no hace falta saberse los nombres de memoria para elegir.
Dos cosas importantes. La primera: si no tocás nada, no cambia nada. El gráfico sigue en Tiempo y se comporta exactamente como hasta ayer. La segunda: estas barras se construyen con las operaciones que van llegando en vivo, así que no hay historia anterior al momento en que las pedís — el gráfico lo dice en un cartelito arriba a la izquierda, con la hora desde la que tiene datos. Al principio vas a ver pocas barras, y eso es lo esperado.
No decimos que sean idénticas a las de ATAS: decimos qué regla aplica cada una, que es algo que se puede comprobar. La comparación contra ATAS está hecha como herramienta y es el paso siguiente.
- Los niveles de cluster ya se calculan en el servidor. Hasta ahora los POC de los grupos de volumen los calculaba el gráfico abierto en tu navegador: dos personas con ajustes distintos veían niveles distintos, y sin nadie mirando un mercado no había ningún nivel. Ahora el servidor los calcula por su cuenta, con los mismos parámetros para todo el mundo y aunque no haya ningún gráfico abierto. Se verificó que, sobre las mismas velas, da exactamente lo mismo que el gráfico: mismos grupos, mismos precios, mismos toques y rechazos.
De momento es sólo el cálculo. Las señales siguen leyendo los niveles del navegador, así que el rebote y el retest del POC de cluster continúan sin mandar aviso a Telegram y sin que el bot los tome. Cambiar de fuente es el paso siguiente, y hasta que se haga no cambia nada de lo que ya estaba funcionando.
- Lo que hace Bitcoin queda anotado en cada señal. El chip de acople del gráfico ya medía si tu mercado sigue a BTC y cuánto se movió el líder; ahora esa lectura se guarda con cada señal: la dirección de BTC, cuánto se movió, si tu mercado va acoplado y si el líder iba a favor de esa señal. De momento sólo se anota, no decide nada — es lo que permitirá responder con datos si las compras de altcoins fallan cuando BTC cae.
Si el chip está apagado para ese mercado, la señal sale igual y no se anota nada: la falta de dato nunca se interpreta como «BTC en contra».
- El backtest ahora descuenta comisiones y separa por tipo de mercado. Cada operación simulada lleva su costo estimado y su resultado neto, además del bruto, con la misma tabla de comisiones que usa el motor en vivo. Y cada una queda etiquetada con el tipo de mercado (tendencia o rango) y con lo que hacía BTC, para poder ver dónde funciona cada estrategia y dónde no.
También se informa siempre la estabilidad en el tiempo: el periodo se parte en tres tramos y se puntúa cada uno por separado, porque un resultado bueno concentrado en una semana no es una ventaja.
- Las estadísticas de señales dejan de contar filas imposibles. Había 33 señales de los primeros días del motor con datos rotos (entrada en cero, invalidación negativa, cierre sin precio). Una sola de esas podía valer cientos de veces el riesgo y torcía el promedio de su grupo: en el informe aparecía un setup con una expectativa imposible. Ahora quedan fuera del resumen, y el resumen dice cuántas dejó fuera y por qué.
- Dos setups de cluster pasan a seguimiento: no mandan aviso ni operan. El rebote y el retest del POC de cluster usan niveles que calcula el gráfico abierto en tu navegador; eso significa que la señal depende de quién tenga el gráfico abierto y con qué ajustes. Se siguen emitiendo y midiendo, pero dejan de ir a Telegram y el bot no las toma, hasta que esos niveles los calcule el servidor con parámetros fijos.
- El rebote en POC de cluster ahora exige un rechazo de verdad. Antes bastaba con que el precio estuviera del lado de arriba del nivel para llamarlo rebote al alza, y de ahí salían compras en plena caída. Ahora hace falta que una vela ya cerrada haya tocado el nivel y haya cerrado de vuelta, y es ese rechazo el que decide la dirección.
- Cada señal dice cuánto cuesta operarla, y cuánto dejó de verdad. En la tarjeta de cada señal, al lado del R:R, hay ahora un dato nuevo: el costo, expresado en múltiplos del riesgo de esa misma señal. Es la comisión de entrar y salir más el deslizamiento esperado, divididos por la distancia hasta el stop. Cuando la señal cierra, la tarjeta muestra el resultado neto —lo que queda después de ese costo— con el bruto al lado entre paréntesis.
Por qué importa: con un stop muy ajustado la comisión se lleva una parte grande del resultado antes de que el precio se mueva, y ese descuento no se veía en ninguna parte. Un stop del 0,15 % en un perpetuo se come cerca de 0,8 veces el riesgo; el mismo trade con un stop del 0,5 %, cerca de 0,24. El número está ahora escrito donde se toma la decisión.
La comisión y el deslizamiento de cada exchange se configuran en Administración → Estrategia → «Costos por exchange», porque no son iguales en un perpetuo y en spot, ni iguales para todas las cuentas. Conviene verificar el nivel de comisión de tu cuenta en el exchange: los valores con los que arranca son una referencia.
- Tendencia o rango: la app ahora lo clasifica y lo guarda con cada señal. Hay una lectura nueva del mercado en el marco temporal de estructura que dice si está en tendencia alcista, tendencia bajista, en rango o indefinido. Se calcula sólo con velas ya cerradas y conserva la etiqueta mientras el cambio no se confirme, para que no cambie de opinión en cada vela.
De momento sólo se mide: queda anotada en cada señal y no interviene en lo que se emite ni en lo que opera el bot. Sirve para poder mirar atrás y ver qué funciona en cada tipo de mercado, que es el paso previo a decidir cualquier cosa. Sus umbrales se pueden ajustar en Administración → Estrategia.
- Copiar los indicadores de un gráfico a otro. En la cabecera de cada gráfico, el punto de color abre un menú que ahora tiene «Copiar indicadores a» con los demás gráficos. Armás uno como te gusta y lo replicás en los otros con un toque, sin tocarles el mercado ni el intervalo: eso es de cada gráfico y no se copia.
- Ampliar un gráfico un momento. Al lado del nombre de la plantilla hay un botón para que ese gráfico ocupe toda la pantalla; volver a tocarlo —o la tecla Escape— devuelve la disposición. Los demás quedan guardados tal como estaban y, mientras no se ven, dejan de pedir datos, así que ampliar también baja el consumo.
- Lotes rápidos en el ticket del gráfico. Arriba del campo del tamaño hay cuatro botones con tamaños listos, distintos según el modo que estés usando (margen, notional, cantidad o riesgo). Un toque y el tamaño queda puesto. Para cambiar un botón, poné el valor que quieras en el campo y hacé clic derecho sobre el botón (en el teléfono, manteniéndolo apretado): queda guardado en tu navegador.
En modo cantidad los cuatro salen del paso del propio mercado, porque 0,01 de BTC y 1.000 de ADA son tamaños parecidos y un número fijo no sirve para los dos.
- Tres formas de enviar una orden límite. Donde antes había una casilla de post-only ahora hay tres opciones, con la explicación al lado: Espera (se queda en el libro hasta que alguien la tome), Post-only (si llegara a cruzar, el exchange la rechaza en vez de ejecutarla) y Ya o nada (ejecuta al instante lo que se pueda a ese precio o mejor y cancela el resto).
«Ya o nada» es útil cuando querés entrar ahora pero sin pagar cualquier precio: es como una orden a mercado pero con techo. Es la única forma en que la app te deja poner una límite del lado que cruza — del otro modo sigue avisándote, porque esa orden se ejecutaría al instante sin que lo hayas pedido.
- Disposiciones guardadas. En el menú de disposición (el icono de la rejilla, arriba a la derecha) ahora podés guardar cómo tenés armado el terminal, con nombre: la rejilla y, de cada gráfico, su mercado, su intervalo, su enlace de color y sus indicadores. Las guardadas aparecen en ese mismo menú y volver a una es un clic.
Sirve para lo de todos los días: una «Order flow 1m» con footprint y liquidez para operar, y una «Swing 4h» con medias y niveles para mirar el contexto, sin rearmar nada.
Lo que no guarda: el zoom y tus dibujos, que son de cada gráfico y van por su cuenta.
También podés llevártela a otro navegador o a otra cuenta: en «Guardar y gestionar» hay un cuadro con el texto de la disposición actual para copiar, y otro para pegar una que te hayan dado. Si el texto trae algo que la app no conoce —un mercado que no existe, un indicador que se quitó— eso se descarta y el resto entra igual.
- Footprint, CVD, Cluster Statistic, Cluster Search y Speed of Tape ya se pueden encender. Estaban construidos y documentados, pero faltaban en el panel de indicadores: no había manera de activarlos. Ahora aparecen en Order Flow, con su color en la leyenda y sus ajustes, como el resto.
- Plantillas de gráfico. Arriba del panel de indicadores hay cuatro atajos: Mínimo (velas y volumen), Order flow (perfil + CVD, footprint + tabla de clusters, liquidez + big trades), Perfil (perfil de volumen, sus niveles y los clusters) y Estructura (medias, huecos, bloques de orden y modelo de entrada). Un toque y el gráfico queda armado.
Lo que una plantilla no toca: el mercado, el intervalo, el zoom, tus dibujos y los ajustes de cada indicador (tu umbral de big trades sigue siendo el tuyo). Sólo decide qué se ve.
Se aplica al gráfico que estés usando, así que con cuatro gráficos podés tener uno en Order flow y otro en Estructura. La cabecera de cada uno muestra el nombre de su plantilla, y deja de mostrarlo en cuanto cambiás un indicador, porque entonces ya no es esa plantilla.
- Encender un indicador en un gráfico que no es el principal ahora se ve al instante. Antes se guardaba bien pero el gráfico no cambiaba hasta recargar la página. Lo mismo con la leyenda y el panel: mostraban los indicadores del gráfico principal aunque estuvieras usando otro.
- El gráfico que no estás mirando deja de calcular. Si una ventana queda tapada por otra o te vas a otra pestaña, el perfil de volumen y los clusters dejaban de verse pero seguían recalculándose con cada movimiento del precio. Ahora se paran, y al volver a mirarla se pone al día de una vez. En un teléfono con cuatro gráficos abiertos es la diferencia entre que el ventilador se encienda o no.
- Arrastrar el gráfico va más suave. Mientras mueves el gráfico con el dedo o el ratón, la app dejaba de buscar en cada píxel qué objeto tenías debajo del cursor —algo que sólo sirve cuando estás apuntando a algo, no cuando estás arrastrando—. Con el perfil encendido eran 121 búsquedas por arrastre; ahora, ninguna. El cartelito de información vuelve a aparecer en cuanto sueltas.
- El gráfico ya no se va poniendo lento con las horas. Cada vez que la app se reconectaba —al volver de segundo plano en el teléfono, o tras un bache de red— el gráfico se quedaba con cuatro vigilantes de más escuchando tus clics y una copia extra del trabajo que se hace al panear. Diez reconexiones eran diez copias, y nueve de ellas trabajando para nada. Ahora cada reconexión suelta lo anterior antes de volver a enganchar.
Se comprueba con una prueba nueva que monta y desmonta el gráfico cincuenta veces en un navegador de verdad y cuenta lo que queda vivo: si algo vuelve a quedarse, salta.
- Panear hacia atrás tiene un límite, y es a propósito. Antes podías ir hacia atrás indefinidamente y cada tramo de historia se quedaba en la memoria del navegador: unos 20 MB cada 20.000 velas, por gráfico. Con cuatro gráficos abiertos, el teléfono acababa cerrando la pestaña. Ahora el gráfico guarda hasta 20.000 velas en la computadora y 6.000 en el teléfono; al llegar ahí deja de pedir más historia. Recargar la página vuelve a empezar desde el presente.
1 de octubre de 2026
- La app se limpia sola y avisa antes de que se llene el disco. Había tablas internas que crecían para siempre porque nadie las borraba: una sola se comía la mitad del espacio de la base guardando señales descartadas de hace meses. Ahora hay un mantenimiento diario que conserva los últimos 90 días de los registros técnicos (un año en el libro de cambios de administración) y borra lo anterior.
Lo que no se borra nunca es tu historial: tus operaciones cerradas y tus movimientos de dinero se quedan completos, porque son tu registro y la base de tus informes. En Cuenta → Capacidad se ve, en una lista, qué se borra y en cuántos días, qué no se borra y por qué, y hay un botón para correr la limpieza en el momento.
Y la misma página dice ahora cuánto espacio queda en el disco y quién se lo está comiendo —la base, los datos de mercado guardados o los registros—, con un aviso cuando pasa del 80 por ciento. Un disco lleno no apaga la app: la deja escribiendo a medias, que es mucho peor de diagnosticar.
- En el teléfono, añadir un gráfico y las opciones de cada ficha. Al final de la tira hay un + para sumar un gráfico; si tu plan no llega, muestra el candado antes de tocarlo en vez de no hacer nada. Y la ficha del gráfico que estás usando tiene un botón de opciones que abre una hoja desde abajo con cambiar mercado y enlace, los mismos de la computadora.
- En el teléfono, varios gráficos con un toque. Si tenías dos o cuatro gráficos elegidos en la computadora y abrías el terminal en el teléfono, se apilaban uno debajo del otro y los cuatro cargaban datos a la vez. Ahora el teléfono muestra un gráfico a la vez y arriba aparece una tira de fichas —BTC 1m, ADA 15m— para pasar de uno a otro con un toque. Cada ficha conserva su mercado, su intervalo, sus indicadores y su zoom.
Cambiar de ficha reusa el mismo gráfico, así que el cambio es inmediato y no vuelve a cargar todo desde cero.
Con un solo gráfico no cambia nada: ni la tira aparece.
- El gráfico que no se ve deja de recibir datos. Si cambiás de pestaña, bloqueás el teléfono o un gráfico queda tapado por otro, ese gráfico se desconecta de los datos en vivo y al volver se pone al día solo. Es menos batería en el teléfono y menos tráfico en datos móviles.
- Las ventanas nuevas nacen sin el libro de órdenes ni el mapa de liquidez. Son lo más pesado que hay (el libro se actualiza diez veces por segundo), así que al abrir una disposición de cuatro gráficos ya no se encienden cuatro libros de golpe. En el gráfico donde los quieras, se encienden con un clic y ahí se quedan.
- Varios gráficos abren más rápido y pesan menos. Con dos o cuatro gráficos en pantalla, antes los cuatro pedían sus velas en el mismo instante al abrir el terminal o al recargar. Ahora el que estás usando carga primero y los demás entran en orden detrás, así que el gráfico que te importa aparece igual de rápido que si tuvieras uno solo.
Y el gráfico que no estás mirando actualiza el precio a la mitad del ritmo del que sí: el número sigue vivo, pero deja de gastar en algo que nadie está leyendo. Con un solo gráfico nada de esto cambia.
- Gráficos enlazados por color. En la cabecera de cada gráfico, el punto de la izquierda dice en qué grupo está: A, B, C, D o sin enlace. Los gráficos del mismo grupo cambian de mercado juntos — un clic y los tres pasan a ADA, cada uno conservando su intervalo y sus indicadores. El que desenlaces cambia solo.
Por defecto todos están en el mismo grupo, así que si nunca tocás el punto todo funciona como antes: cambiar de mercado cambia todos los gráficos.
Los gráficos enlazados comparten la cruz: al mover el mouse sobre uno, los del mismo grupo marcan el mismo instante. Entre mercados distintos se comparte el momento, no el precio (el precio de uno no significa nada en el otro). Esto pasa entero en tu navegador: no viaja nada al servidor por mover el mouse.
Enlazar dos gráficos no les cambia el mercado en ese momento: lo hace el próximo cambio que hagas. Así podés agrupar sin perder lo que cada uno está mostrando.
- Cada gráfico puede mirar su propio mercado. Hasta ahora, con dos o cuatro gráficos en pantalla, los cuatro mostraban el mismo mercado y lo único que podías cambiar era el intervalo de cada uno. Ahora cada ventana tiene su cabecera con su mercado y su intervalo: tocás el nombre del mercado y elegís otro, y sólo cambia ese gráfico. El clásico pasa a ser posible — BTC y ADA al lado, o el mismo mercado en 15m y 1m, cada uno con sus indicadores.
Lo que elijas se guarda: recargás, cerrás sesión o entrás desde otro dispositivo y cada ventana vuelve exactamente como estaba.
La barra de arriba, el panel de la derecha y el ticket de orden siguen al gráfico que estás usando: al tocar el de ADA, el precio, las estadísticas y el ticket pasan a ADA. Y el ticket se vacía al cambiar, para que no quede nunca una orden preparada para un mercado apuntando a otro. Esto último también se arregló para quien usa un solo gráfico: antes, cambiar de mercado dejaba la cantidad que habías escrito.
Si usás un solo gráfico no cambia nada: ni la cabecera aparece.
- El mapa de liquidez ahora tiene historia. Antes mostraba los últimos treinta minutos y, si paneabas hacia atrás, no había nada; después de una actualización de la app, tampoco. Ahora se guarda una foto del libro por minuto, así que podés irte hacia atrás y ver dónde estaba la liquidez hace horas o días — se conservan treinta días.
Sobre el mapa aparecen además dos líneas escalonadas con el mejor precio de compra y de venta de cada minuto, verde abajo y roja arriba. Son escalonadas porque el mejor precio salta de un minuto al siguiente; una línea curva dibujaría precios que nunca existieron.
La historia se carga sola a medida que paneás, por tramos de una hora, y lo que estás viendo en vivo siempre manda sobre lo guardado (tiene más detalle: una columna por segundo en vez de una por minuto).
- Dos indicadores nuevos de flujo: Cluster Search y Speed of Tape. Los dos en el grupo Flujo del panel de indicadores, para los planes Pro y Plus.
Cluster Search marca con un rombo los precios donde se acumuló mucho volumen. Es distinto de las burbujas de operaciones grandes, y conviene tener la diferencia clara: las burbujas buscan una orden grande; los rombos buscan un precio donde se negoció mucho sumando muchas órdenes. Una pared de 300 lotes repartida en cuarenta órdenes chicas no deja ninguna burbuja y sí deja un rombo. Cada rombo lleva una línea que se extiende hasta la primera vela que volvió a tocar ese precio — mientras siga entera, el nivel no fue puesto a prueba todavía. Podés elegir qué se mide (volumen, bid, ask, delta, trades o el precio más negociado de la vela), cuántos niveles y cuántas velas suma, y filtrar por dónde cae en la vela, por signo del delta o por tamaño medio de la operación.
Speed of Tape es el histograma de abajo: a qué ritmo entra la cinta. Las barras en ámbar son los momentos en que entró prisa —más del 50% por encima de lo normal de las últimas velas— y cada una deja una línea en el precio donde pasó, verde si entró comprando y roja si vendiendo. Se puede medir en trades, volumen, compras, ventas o delta, y cambiar la ventana y el filtro.
También podés poner una alerta en un rombo, igual que en cualquier otro nivel: la alerta se dispara aunque tengas el gráfico cerrado.
- Las burbujas de operaciones grandes ahora son órdenes de verdad. Antes cada burbuja era una ventana de cinco segundos: si en esos cinco segundos entraban tres órdenes distintas, las veías como una sola, y una orden que barría cuatro precios en medio segundo se partía en dos burbujas si caía justo sobre el borde de la ventana.
Ahora cada burbuja es una orden agresora, reconstruida de la cinta. Al pasar el mouse te dice cuántas órdenes hay en esa vela y, cuando la burbuja es una sola orden, si barrió varios niveles —alguien con prisa comiéndose el libro— o si entró toda en un solo precio —un bloque negociado—, con el precio medio real del barrido. Son dos cosas distintas y hasta hoy se veían iguales.
El modo anterior, por ventana de tiempo, sigue disponible en los ajustes del indicador para quien lo prefiera. Las burbujas que ya tenías guardadas no se pierden: siguen ahí, con su precio medio; lo que no se puede saber de ellas (cuántas órdenes eran) aparece como «—» en vez de un número inventado.
- Arreglado: la app bloqueaba órdenes que el exchange sí acepta. NVDA, TSLA y UBER sólo se podían operar de 9:30 a 16:00 de Nueva York, con el horario de la bolsa. Pero Binance los opera casi toda la semana, y el caso peor no era no poder entrar: era tener una posición abierta un sábado, con el perpetuo moviéndose, y el ticket deshabilitado con «Mercado cerrado» — sin poder cerrarla.
Ahora el horario lo dice el exchange. Al lado del símbolo, en la barra superior, ves en qué sesión estás —Overnight, Pre-market, Regular, After-hours— y al pasar el mouse, el aviso: se puede operar, pero fuera de la sesión regular hay menos liquidez y más spread, y la apertura puede saltar por encima de un stop. En el ticket de orden aparece la misma línea.
El contador del centro de la barra ahora dice «NYSE · Regular en 5h», no «Abre en 5h». Decía «abre» mientras la etiqueta de al lado decía «Pre-market»: dos textos sobre lo mismo que se contradicen — si algo abre en cinco horas, lo que se entiende es que ahora está cerrado, y vos estabas operando. Lo que faltaba no era la hora: era QUÉ abre, que es la sesión regular de la bolsa.
Además, la palabra «NYSE» ya no se esconde en pantallas angostas (quedaba sólo «Abre en 16h», sin contexto), y el contador cuenta la sesión del mercado que estás mirando, no la de un calendario fijo.
El fin de semana dice «Bolsa cerrada · Binance opera» —o Bybit, o OKX, según dónde estés—: la bolsa de Nueva York está cerrada, pero el perpetuo se sigue operando, y eso es lo que importa si tenés una posición abierta. Los pares de cripto no llevan nada: no tienen sesiones.
Tus indicadores no cambian: VWAP, Opening Range, los niveles del día y el perfil de sesión siguen anclados a la sesión regular de la bolsa, que es lo que mira el resto del mercado.
El bot, en cambio, no entra solo fuera de la sesión regular: esas horas estaban cerradas antes, así que arreglar el horario lo habría soltado a operar de madrugada sin que lo pidieras. Si querés operar esas sesiones con el bot, se enciende en Automatización.
- Tres mercados nuevos: Micron (MU), AMD y Vertiv (VRT). Como perpetuos de acciones, en Binance y también en Bybit y OKX donde están listados. Gráfico, indicadores, noticias, órdenes y bot funcionan igual que en los que ya estaban. No se activan solos en ningún bot: quedan disponibles para elegir.
- Varios gráficos en pantalla a la vez. En la barra superior, al lado de las herramientas de dibujo, hay un botón de disposición: único (como hasta hoy), dos en columna o cuatro en cuadrícula. El clásico es el mismo mercado en varios intervalos a la vez — 15m para ver la estructura, 1m para la entrada — sin cambiar de pantalla.
Cada gráfico tiene su propio intervalo y sus propios indicadores: podés dejar uno limpio con las velas y otro con el perfil de volumen y el libro. El que estás usando queda marcado con un borde, y el selector de intervalo y el panel de indicadores actúan sobre ése. Tocá otro gráfico y pasan a actuar sobre él.
El mercado sí es el mismo para todos: cambiarlo cambia los cuatro. Un gráfico con su propio mercado viene después.
Tu disposición se recuerda. Si volvés a «único» no perdés nada: las otras ventanas quedan como las dejaste para cuando las abras de nuevo. En el teléfono no hay división —partir la pantalla en cuatro no deja ver ninguna—, así que ahí seguís viendo un gráfico.
Varios gráficos es de los planes pagos: con Pro tenés dos y con Plus los cuatro. Free sigue con uno. El motivo no es comercial a secas: cuatro gráficos con perfil de volumen y libro encendidos los dibuja tu navegador, y es lo que más se nota en un teléfono.
- Nueva pantalla de Capacidad, en Administración. Dice cuánta memoria está usando el servidor, repartida por mercado encendido y por persona conectada, y contra qué límite se compara. Hasta hoy no había forma de saberlo: se veía si los procesos estaban vivos, no cuánto pesaban.
Es útil por una razón concreta. La app anterior se caía por quedarse sin memoria, y el aviso llegaba cuando ya se había caído. Esta pantalla enseña el número antes, mercado por mercado, para saber cuántos caben y cuándo toca ampliar el servidor.
La medición se hace al abrir la pantalla y al pulsar «Actualizar», no todo el tiempo: medir también cuesta, y un medidor encendido siempre sería parte del problema.
Nada cambia para quien usa el terminal.
- El servidor ahora tiene frenos. Si se queda corto de memoria, en lugar de caerse entero deja de abrir mercados nuevos y te lo dice: «no está disponible por ahora». Los mercados que ya tenías abiertos siguen funcionando, con sus posiciones y sus órdenes intactas.
Antes no había freno: el servidor seguía aceptando todo hasta que el sistema operativo mataba algo al azar, y lo que se caía podía ser cualquier cosa — incluida la app entera para todos.
También hay avisos antes de llegar a ese punto, y una pestaña del gráfico que se descontrole se cierra sola en vez de arrastrar al resto.
- Los mercados que nadie mira se apagan solos. Hasta hoy, abrir el gráfico de un mercado lo dejaba encendido en el servidor para siempre: aunque cerraras la pestaña, aunque nadie volviera a mirarlo en semanas. Con pocos mercados no se notaba; con muchos usuarios abriendo mercados distintos, el servidor se iba llenando hasta quedarse sin memoria.
Ahora un mercado que lleva un rato sin que nadie lo tenga abierto se apaga, y se vuelve a encender solo en cuanto alguien lo abre de nuevo.
Nunca se apaga un mercado donde tengas algo en juego: una posición abierta, una orden esperando, una alerta de precio puesta o un bot operándolo lo mantienen encendido, aunque no estés mirando el gráfico. Y los mercados principales de la plataforma no se apagan nunca.
Si en algún momento hay demasiados mercados abiertos a la vez y todos tienen a alguien operando o mirando, el que llega recibe un aviso claro («probá de nuevo en unos minutos») en vez de un gráfico vacío sin explicación.
30 de septiembre de 2026
- Arreglado: agregar la cuenta de prueba de un exchange rompía la pantalla de Conexiones. Si ya tenías Binance conectado y agregabas la cuenta testnet del mismo exchange, la vista dejaba de cargar y el sincronizador de esa cuenta se reiniciaba una y otra vez. Las dos cuentas compartían la misma identidad interna, así que la app no sabía a cuál de las dos te referías.
Ahora cada cuenta tiene la suya, con el entorno incluido: podés tener la de prueba y la real del mismo exchange a la vez, verlas por separado y elegir cualquiera para el bot. Tu bot, tu espacio de trabajo y tus operaciones ya guardadas quedaron apuntando a la cuenta correcta, sin que tengas que reconfigurar nada.
De paso se arregló algo que no llegó a pasar pero podía: eliminar la cuenta de prueba, o cambiarle las claves, buscaba la cuenta sin mirar el entorno — con las dos cargadas podía tocar la real.
29 de septiembre de 2026
- Arreglado un fallo grave del bot: con el precio en vivo, omitía todas las señales. Decía «el precio ya tocó el primer objetivo antes de entrar» o «ya cruzó la invalidación» —motivos que suenan razonables— en señales perfectamente válidas. Era un error de lectura del precio de marca. Ahora el filtro compara el precio de verdad, y esas dos reglas siguen funcionando cuando de verdad corresponde.
- En el teléfono, tirar desde arriba para actualizar ahora recarga de verdad. Antes sólo volvía a sincronizar, y por eso a veces quedaban indicadores pegados o dibujados dos veces: sólo recargando o saliendo y volviendo a entrar se arreglaba. Tu símbolo, tu timeframe, tu zoom y tus dibujos vuelven igual que estaban.
Si estás sin señal no recarga —te dejaría en la pantalla de error del navegador—: reconecta y sincroniza, como antes.
- Un ojito para ocultar tu ganancia del día en la barra superior. Al lado del importe, en el terminal. Es el mismo interruptor que el ojo de tu perfil: si lo ocultás en la barra queda oculto también en el perfil y en lo que compartís — no dos lugares con dos respuestas distintas.
- Indicador nuevo: «Modelo de entrada». Marca en el gráfico la secuencia completa que buscan los traders de liquidez: el barrido de mínimos o máximos, el impulso que lo confirma —medido contra la volatilidad real del mercado, no a ojo—, el hueco que ese impulso deja atrás, y el momento en que el precio vuelve a ese hueco. Te dice en qué fase está y dónde queda invalidado.
Hasta ahora la app conocía esas piezas por separado y no el orden en que ocurren, que es justamente lo que las hace valer. El indicador sólo muestra: no manda órdenes ni cambia lo que hace tu bot.
Se dibuja en el timeframe que estás mirando, no en el de un minuto. Se enciende en el panel de indicadores, en «Market Structure». En el gráfico ves el hueco con su punto medio, la línea de invalidación que arranca en la vela del barrido, y la marca del impulso con su tamaño respecto a la volatilidad. Cuanto más avanzada la secuencia, más marcado el dibujo — y si la secuencia se cae, el dibujo desaparece en vez de quedar ahí mintiendo.
28 de septiembre de 2026
- Y si el bot no opera, ahora siempre te dice por qué. Había tres motivos que sólo quedaban en los registros del servidor —la cuenta elegida, el plan y la pausa por protección—, así que el bot podía estar horas sin entrar a ninguna señal y la Actividad estaba vacía. Ahora cada uno deja su línea con el motivo y qué hacer.
- Arreglado: el bot podía quedar frenado con «esa cuenta cambió de papel a desconocido». Pasaba si elegías la cuenta de la plataforma: la lista la mostraba como «Papel» y el control interno la veía sin modo, así que el bot no operaba ninguna señal y no había forma de confirmarlo desde la pantalla. Ahora el modo de una cuenta se resuelve en un solo lugar y una cuenta sin dato declarado se lee por lo que su exchange permite. Si de verdad cambiaste de papel a real, el bot sigue esperando tu confirmación, que es para lo que existe ese aviso.
- El panel de administración ya no sugiere que tu bot dependa de él. La pantalla de automatización de la plataforma aclara qué es de la app (la llave maestra, el freno global, la IA, las noticias) y qué es tuyo (tu cuenta, tu monto, tus topes). Y el estado de la cola de órdenes dejó de decir «inactiva» cuando la plataforma no tiene broker propio: las órdenes salen por la cuenta de cada uno.
- Ahora vos elegís cuánto cierra el primer objetivo. Hasta hoy el bot cerraba siempre la mitad en el primer objetivo y dejaba el resto corriendo: no lo habías pedido, no se podía cambiar y no estaba escrito en ninguna pantalla. En Automatización → Configurar → «Cómo sale» elegís el porcentaje (0, 25, 50, 100), si el stop del resto pasa a tu precio de entrada, y si ese resto espera el objetivo siguiente o corre con trailing. Con 100 % el bot cierra toda la posición en el primer objetivo, como una orden a mano.
- Y te dice qué va a pasar antes de que pase: «Entra 1964 ADA · el primer objetivo cierra 982 · quedan 982 con el stop en la entrada».
- El panel de posiciones ya no parece que el bot entrara con la mitad. Eso fue un reporte real: el exchange informa el tamaño que QUEDA, así que después de cobrar el primer objetivo la fila mostraba 984 de las 1964 que habían entrado. Ahora dice las dos cosas —«984 · inicial 1964 · primer objetivo 50 % cobrado»—, el margen inicial junto al actual, y lo que ya cobraste al lado de lo que todavía no.
- Si el stop no se pudo mover a tu precio de entrada, lo ves. Antes eso sólo quedaba en los registros del servidor: la posición seguía con el stop original —el que pierde— y en la pantalla no había nada. Ahora la fila avisa «BE pendiente» con el motivo, y cuando sí se movió lo marca con «(BE)».
- Cada posición dice si la abrió tu bot o vos, que con el bot encendido es la primera pregunta.
- Los precios ya no llevan el signo de dólar. ADAUSDT cotiza en USDT, no en dólares; poner «$0,2545» era decir algo que no es.
- «Automatización» ahora está en el menú principal, con el estado de tu bot a la vista. Estaba escondida dentro de Cuenta, como si fuera una preferencia. Con la insignia ON/OFF no hace falta entrar para saber si está operando, y un punto rojo avisa cuando hay algo que mirar.
- La pantalla del bot se reorganizó en pestañas. Resumen (en qué estado está y por qué), Configurar, Cuándo no entra, Riesgo y Actividad. Antes eran cinco formularios abiertos a la vez y había que bajar hasta el final para ver qué hizo tu bot con la última señal.
- Podés pedirle a tu bot que sea más exigente que la plataforma. Si el motor emite desde 75 de confianza y vos sólo querés las de 88 para arriba, lo pones en Configurar. Hacia abajo no: por debajo del umbral de la plataforma las señales no se consideran suficientes.
- Tus límites de riesgo ya no los puede editar nadie más que vos. El panel de administración tenía un formulario para cambiar los topes de cualquier usuario —y hasta para encenderle el bot, salteando la elección de cuenta y el aviso de riesgo—. Eso se eliminó: soporte puede ver tu configuración para ayudarte y, en una emergencia, apagar tu bot y activar tu freno dejando el motivo escrito. Nada más.
- Cuántas cuentas de exchange podés conectar depende de tu plan (una en free, dos en pro, sin tope en plus). Y el botón no desaparece: se muestra con el candado y el plan que lo abre.
- Si tu cuenta y el exchange no coinciden, ahora te lo decimos. Pasó de verdad: la app creía que tenías tres posiciones de ADA abiertas y en el exchange ya estaban cerradas. Como tus topes cuentan las posiciones abiertas, el bot dejó de entrar a cualquier señal — dos días, con todo en verde y sin una sola explicación en la pantalla. Ahora la app revisa cada dos minutos tus cuentas contra el exchange y, si no coinciden, lo ves arriba en Automatización: qué posición es, por qué eso frena al bot y qué hacer.
- Y la app no cierra posiciones por su cuenta. Avisa. Cerrar una posición que en realidad existe es peor que el aviso, y una consulta al exchange puede fallar; si falla, no concluye nada en vez de inventar que no tenés nada abierto.
- Y la pantalla ahora dice a qué exchange van tus órdenes. «Papel» no significaba lo mismo que «testnet», y la cuenta del bot podía estar apuntando a la testnet de Binance mientras vos mirabas tu cuenta real esperando ver órdenes. En Automatización, la llave de la cuenta ahora lo dice con todas las letras.
- Tus topes del bot ahora son por cuenta. Antes se contaban todas tus posiciones juntas: tres abiertas en tu cuenta de papel frenaban al bot de la cuenta real, que tiene otro margen y otras órdenes. Un tope de «3 posiciones abiertas» sólo significa algo dentro de la cuenta donde esas tres ocupan margen.
27 de septiembre de 2026
- El motor ya no dice «tendencia al alza» sólo porque el precio está sobre la media de 200. Ese era el motivo de que en una caída clara el bot buscara únicamente entradas al alza y no hiciera ninguna a la baja: mientras el precio no perforaba la media lenta, la tendencia mayor se leía como alcista aunque las medias rápidas ya estuvieran todas dadas vuelta. Ahora la tendencia se lee con las cuatro medias juntas —9, 21, 50 y 200—: en qué orden están, de qué lado cerró el precio y hacia dónde apuntan. Una caída se reconoce mientras está pasando, no cuando ya pasó.
- Y podés elegir qué hace el motor con una entrada contra la tendencia mayor. En Administración → Estrategia, tres opciones: descartarla (como hasta ahora), dejarla pasar restándole puntaje —así aparece en el feed, marcada como «en contra», y difícilmente llegue al umbral del bot—, o no mirar la tendencia mayor. La configuración de scalping sigue descartando, que es lo conservador; el cambio es que ahora se ve y se puede tocar.
- Una entrada a favor de la tendencia después de un retroceso a las medias rápidas suma puntaje. Es la forma en que se entra en tendencia sin perseguir el precio.
- En Señales, un panel que contesta «¿por qué no hay cortos?». Muestra lo descartado en la última hora agrupado por motivo, con cuántas eran al alza y cuántas a la baja. Antes eso existía sólo en la base de datos: en la pantalla se veía la ausencia, no la causa.
- El bot puede operar en una sola dirección. En Automatización elegís las dos, sólo largos o sólo cortos: hay razones para acotarlo que el motor no puede conocer —una cartera que ya está comprada, funding, o simplemente querer ver cómo va—. Antes la única forma de no operar cortos era apagar el bot entero. Lo que queda afuera se anota como omitido, con el motivo.
- En el terminal, una píldora dice cuál es la tendencia mayor y de dónde sale. «Sesgo ↓ débil», y al pasar el mouse, qué dice la estructura, qué dicen las medias y qué dice el marco mayor. Es la lectura con la que el motor decide, así que ahora se puede discutir con ella a la vista.
- Y si le preguntás al asistente «¿por qué no hay cortos?», ahora lo sabe. Antes veía lo mismo que vos: la lista vacía. Ahora te dice qué tendencia mayor está mirando el motor, con cuánta fuerza, y qué se descartó en la última hora.
- La tendencia mayor que mira el bot no depende de cómo tengas configurado tu gráfico. Usa siempre 9/21/50/200; si cambiás las medias de tu pantalla, cambia tu vista, no las señales.
- El bot ya puede elegir apalancamiento y monto por entrada. Antes operaba siempre a 1x, y con stops cortos eso significa que cada entrada bloquea como margen el tamaño completo de la posición: la primera señal real se rechazó por «saldo insuficiente» con la cuenta perfectamente fondeada. Ahora en Automatización elegís el apalancamiento —los escalones que de verdad acepta el exchange para tu cuenta— y cómo medís el monto: por porcentaje de riesgo, por margen en USDT, o por tamaño de posición. Con una vista previa que usa tu saldo real y te dice si la próxima entrada entra o no.
- Si el saldo no alcanza, la señal no se ejecuta. No se reduce el tamaño por su cuenta: hace lo que le dijiste o no hace nada y te dice por qué. Y si tres señales seguidas se rechazan por saldo, el bot se apaga solo — seguir recibiendo rechazos no es automatizar.
- El selector de mercados ahora dice cuál es cuál. ADA y XRP existen en dos mercados distintos (futuros perpetuos y spot) y antes sólo se veía el símbolo, así que era fácil elegir el que no era y que el bot no operara ninguna señal. Ahora cada opción dice el activo, el mercado y el exchange, y debajo se lee de dónde salen tus señales.
- Y tus mercados ya no frenan tus órdenes a mano. La lista era del bot pero se aplicaba a todo: si limitabas el bot a XRP y querías operar ADA manualmente desde el terminal, la orden se rechazaba. Ahora la lista es sólo del bot.
- Filtros nuevos: cuándo NO entrar. El bot no vuelve a entrar donde ya tenés una posición, no repite la misma señal, espera entre entradas del mismo mercado, no persigue el precio si se movió demasiado desde la señal, y no entra a una señal que ya tocó su objetivo o su stop. Todo configurable en Automatización, con valores sugeridos.
- El bot ya no manda todas las órdenes en el mismo instante. Cuando varias personas tienen el bot encendido y llega una señal, antes salían todas a la vez contra el mismo libro: la primera movía el precio para la segunda, y a las últimas el control de precio les rechazaba la orden por haberse movido más de lo permitido. Ahora los envíos se reparten en unos segundos y el orden es al azar en cada señal — antes entraban siempre los mismos primero.
- Podés elegir cómo entra tu bot. En Automatización, dos opciones explicadas por lo que te pasa a vos:
- A mercado — entrás siempre; si hay muchas órdenes a la vez, podés entrar un poco peor que el precio de la señal. - Con límite — entrás al precio de la señal o no entrás: nunca pagás de más, y a veces te quedás afuera.
Si elegís límite y nadie toma tu orden, se cancela sola a los diez minutos: la señal que la justificaba ya no está vigente.
- En Rendimiento ahora podés ver tus operaciones, no sólo las del motor. Hasta ahora esa pestaña mostraba el historial de todas las señales del algoritmo, que se leía como si fueran tus resultados. Con el selector elegís: las del motor, o las que tomó tu bot de verdad — una señal que tus límites de riesgo rechazaron no es tuya.
- Si mirás un mercado que tu bot no opera, el feed te lo dice. Antes se esperaban órdenes que no iban a salir y parecía que el bot estaba roto.
- Y el menú ya no marca dos cosas a la vez. Al entrar a Automatización se resaltaba también el item de Administración; eran dos items distintos con el mismo nombre interno.
- Los precios ya no se redondean a dos decimales. En ADA y XRP un stop de 0,2481 se mostraba como 0,25 — que no es el mismo precio. Si lo copiabas al exchange, el stop quedaba en otro lugar. Ahora cada precio se escribe con la precisión de su mercado, en las tarjetas de señal, en los avisos de Telegram y correo, y en los niveles del gráfico. Las acciones siguen con dos decimales, que es lo que les corresponde.
- Automatización: una pantalla nueva en tu cuenta. Todo lo que hace tu bot se maneja desde ahí: con qué cuenta opera, cuánto arriesga por operación, en qué mercados puede operar y con qué límites. Antes la mitad de eso sólo se podía cargar desde el panel de administración, así que si no eras administrador no podías tocarlo.
Lo encontrás en Cuenta → Automatización, y tiene cuatro partes:
- Tu bot. Encenderlo pide elegir la cuenta —no se adivina— y, si es una cuenta real, marcar que entendés el riesgo. Podés limitarlo a los mercados que quieras: por ejemplo, sólo ADA y XRP. - Por qué opera, o por qué no. Las condiciones van en cadena y se dibujan así: la primera que está cerrada es la que hay que abrir, y te dice dónde. Si encendías el bot y no pasaba nada, esto es lo que faltaba. - Última actividad. Qué hizo el bot con cada señal: si la mandó, si tus límites de riesgo la rechazaron y por qué, o si la IA la vetó. Antes eso sólo existía en los registros del servidor. - Freno de emergencia. Un botón que bloquea todas las órdenes al instante, del bot y las que mandes a mano. No cierra lo que ya tengas abierto.
- Al encender el bot por primera vez ya no queda sin límites. Se cargan unos topes conservadores —pérdida diaria, riesgo por operación, máximo de posiciones— que podés cambiar en la misma pantalla. Antes el bot arrancaba sin ningún tope salvo el tamaño por operación, y eso no se veía en ninguna parte.
- Los botones de Señales dependen de tu plan y ya no de una configuración interna. Antes, según cómo estuviera configurada la plataforma, los botones de «Ejecutar» y «Auto» podían desaparecer para todos o aparecer para quien no los tenía incluidos. Ahora, si tu plan no incluye una función, ves el candado con el plan que la trae — en vez de un botón que no está.
- Tus límites de riesgo y el freno no dependen del plan. Son protección, no una función que se vende: cualquiera puede ponerlos y usarlos.
26 de septiembre de 2026
- El correo de la app ya no depende de una sola cuenta. Hasta ahora, por dónde salían los enlaces de acceso, las confirmaciones y los avisos de seguridad lo decidía una variable del servidor: para cambiarla había que entrar ahí y volver a desplegar, y no admitía más de un proveedor. Si esa cuenta agotaba su cuota del día o le revocaban la clave, no llegaba ningún correo y no había nada que hacer desde la app.
Ahora hay una pantalla nueva en Administración, Correo, donde se administran los proveedores: se agregan, se ordenan por prioridad, se encienden con un clic y se prueban mandando un correo de verdad a la dirección que elijas. Cuando el primero se agota o rechaza la clave, el correo sale por el siguiente sin que nadie intervenga.
De cada proveedor se ve, sin tener que preguntar: cuántos correos lleva hoy contra su límite, si está agotado y hasta cuándo, cuándo fue la última vez que mandó algo y el último error tal cual lo dijo el proveedor. Y arriba, una banda roja cuando no queda ninguno capaz de mandar — que es lo más grave que le puede pasar al correo y lo único que, por fuera, parece normal.
Las claves se guardan cifradas y nunca vuelven a la pantalla: el formulario enseña que hay una puesta y escribir una nueva la reemplaza. Un proveedor nuevo nace apagado, y no se deja encender hasta que tenga todos sus datos.
Mientras no agregues ninguno, el correo sigue saliendo exactamente como hasta hoy, y la pantalla lo dice.
Y cuando algo falla, la prueba te dice qué falla. Si el proveedor rechaza el remitente, te explica que el problema es la dirección desde la que sale y no la clave. Si al entorno le falta el cliente de correo, lo dice con esas palabras en vez de enseñarte un error del programa.
- Los documentos legales ahora dicen lo que la app hace de verdad. Los Términos, la Política de Privacidad y el Aviso de Riesgo estaban en inglés, tenían fecha de abril y describían otro producto: hablaban de acciones, de riesgos de resultados trimestrales y de una suscripción mensual que se cobraba con tarjeta. Nada de eso existe. Y lo que sí existe —que conectás tu exchange, que las órdenes viajan con tus claves, que hay un asistente de inteligencia artificial— no aparecía por ningún lado.
Ahora hay cinco documentos, en español, en Legal:
- Términos de Servicio. Qué es EdgeFlow y qué no es: no somos corredor, no custodiamos tu plata, no estamos inscritos en la CMF. Tiene una sección entera, la más importante, sobre la conexión con tu exchange: qué permisos pedimos, cómo se guardan las claves, y quién responde cuando el exchange rechaza una orden o liquida una posición. - Política de Privacidad. Una tabla con cada dato que guardamos, para qué y con qué fundamento, y otra con cada proveedor que interviene, con nombre. Están los de verdad: los exchanges, los proveedores de inteligencia artificial, el correo. No está lo que no usamos. - Aviso de Riesgo. Reescrito para lo que operás: apalancamiento, liquidación, funding, desapalancamiento automático, mercado que no cierra los domingos, y el riesgo de que la propia app se caiga con una posición abierta. - Reembolsos, retracto y pagos en cripto. Nuevo. Tenés diez días para arrepentirte, y si ya usaste el plan igual te ofrecemos devolver la parte no usada. Qué pasa si mandás de menos, de más o por la red equivocada. - Términos del Asistente de IA. Nuevo. Qué proveedores intervienen, qué se les envía, y que cuando el asistente propone una orden no pasa nada hasta que vos tocás confirmar.
Cada uno abre con una caja En resumen, en tres o cuatro frases, con el número de versión, la fecha y un botón para descargarlo. Mientras falten los datos de la empresa responsable, las páginas se muestran marcadas como borrador.
- Al registrarte ahora hay dos casillas que tenés que marcar: una por los Términos y la Privacidad, otra por el Aviso de Riesgo. No vienen marcadas y los enlaces abren en una pestaña aparte, así que podés leerlos sin perder lo que escribiste. Antes la pantalla decía «al crear una cuenta aceptás…» y no quedaba registro de nada.
Si más adelante cambiamos un documento, te lo vamos a avisar y te vamos a pedir que lo aceptes de nuevo al entrar. Mientras tanto vas a poder seguir entrando a la configuración de tu cuenta y cerrar sesión: no te dejamos encerrado.
- Una API key con permiso de retiro ya no se guarda. Si intentás conectar una clave que puede sacar fondos de tu cuenta, la rechazamos y te decimos cómo arreglarla. EdgeFlow no retira nunca, así que ese permiso no sirve para nada y multiplica el daño si la clave se filtra.
Si ya tenías una clave así conectada, no te la cortamos: sigue funcionando, porque dejarte sin poder cerrar una posición desde la app sería peor que el problema que queremos evitar. Vas a ver un aviso en Conexiones pidiéndote que la reemplaces por una sin ese permiso.
Al conectar un exchange también aparece ahora el aviso de riesgo en corto, con una casilla para confirmarlo. Es el momento en que EdgeFlow deja de ser un gráfico y pasa a poder mover dinero: es ahí donde hay que leerlo, no en un documento que nadie abre.
- Un arreglo que puede ser el de la doble carga al entrar. Encontramos una lectura interna que podía fallar justo al montar el asistente y, con eso, tumbar la carga del terminal entero —el navegador lo reintentaba y se veía cargando dos veces—. Ahora esa lectura no puede fallar.
- La franja de «términos actualizados» se lee mejor. Antes decía «Actualizamos los Términos de Servicio y la Política de Privacidad» y a la derecha repetía un enlace por documento: «Ver Términos de Servicio», «Ver Política de Privacidad». Demasiado para una franja de una línea.
Ahora es un rótulo corto en negrita, una frase con la fecha adentro, y un enlace:
Términos actualizados · Hay una versión nueva de los Términos de Servicio y la Política de Privacidad, en vigencia desde el 15 de octubre. Ver qué cambió — y el botón Aceptar.
«Ver qué cambió» lleva al historial de versiones, que dice documento por documento qué cambió: es más útil que dos enlaces a los documentos completos. El rótulo se adapta: si lo único que cambió es la Privacidad, dice «Privacidad actualizada». Y en el teléfono la frase se acorta para no comerse el gráfico.
- «Mostrar lo que escribo» ahora hace algo. En Administración → Legal → Datos a solicitud, el botón no cambiaba nada: los campos seguían mostrando puntitos. Era un choque entre dos cosas: esos campos están marcados para que ningún refresco borre lo que estás escribiendo, y por eso mismo el servidor tampoco podía cambiarles el tipo. Ahora el cambio ocurre en el navegador y funciona. De paso: al guardar, los campos quedan vacíos de verdad — antes el dato seguía escrito en la pantalla después de guardarlo.
- Cargar todo en Legal ya quita el cartel de «Borrador». Podías completar toda la identidad del responsable y las páginas seguían saliendo marcadas como borrador, sin que nada dijera por qué: faltaban tres valores —proveedor de alojamiento, su país y el tope de responsabilidad— que vivían en el código y sólo se podían cambiar en un despliegue.
Ahora están en el panel, en un bloque nuevo Proveedores y topes junto a la identidad. Todo lo que los documentos interpolan se administra en la misma pantalla, y el aviso de lo que falta trae un botón que lleva directo a completarlo. Nada de esto vive más en el código ni en variables de entorno.
Y la pantalla ahora dice qué falta y dónde: si la identidad está completa, lo dice («ya se puede cobrar») y señala que lo que queda está en el bloque de abajo, con el aviso repetido dentro de ese bloque. Antes el cartel de «Borrador» estaba arriba y no había ninguna pista de dónde se arreglaba. De paso: escribir en un bloque y apretar el botón del otro ya no borra lo escrito.
- Los documentos legales ya están en inglés. Los cinco, más el historial de versiones, en Legal → «Read in English». El español sigue siendo el que vale: cada página en inglés lo dice arriba y enlaza al original.
- Al pagar te llega el comprobante con las condiciones adjuntas. Antes pagar en USDT no mandaba ningún correo. Ahora llega uno con el plan, el plazo, el monto, la red, el hash y hasta cuándo te dura — y con los Términos y el documento de Reembolsos adjuntos, en la versión exacta que regía el día que pagaste. Un enlace no alcanza: el texto de la web es el vigente, y en un año puede ser otro.
- El asistente avisa la primera vez. Al abrirlo por primera vez, un aviso dentro del chat: puede equivocarse, no es asesoría, propone y vos confirmás. Se cierra con un botón y no vuelve. Y cada propuesta lleva ahora una línea fija que dice a qué cuenta se va a enviar la orden y que EdgeFlow no ejecuta ni custodia.
- Encender la auto-ejecución en una cuenta real pide reconocer el riesgo. Es el momento en que la app deja de ser un gráfico y empieza a mandar órdenes sin que las confirmes: aparece el aviso corto y una casilla. Con una cuenta de papel no se pide nada. Una vez marcado, no se vuelve a pedir hasta que cambie el documento.
- «Descargar mis datos», en Cuenta → Seguridad: un JSON con todo lo que guardamos de tu cuenta — perfil, plan, ajustes, workspaces, alertas, bots, tu operativa, tus facturas y tus aceptaciones legales. No incluye tus claves de exchange ni tu clave de IA: están cifradas y no se pueden entregar ni a vos. Cada descarga queda registrada como solicitud de portabilidad, que es lo que hace medible el «respondemos en 30 días».
- En Administración → Legal se registran también las solicitudes de datos personales (acceso, rectificación, supresión, portabilidad), no sólo las de identificación del responsable. Mismo plazo, misma tabla, con su tipo.
- En el panel de cobros, lo que borra o acredita ya no usa el cartel del navegador. Borrar la clave, borrar una dirección y acreditar un depósito huérfano ahora abren una confirmación propia que explica qué pasa si seguís.
- Los documentos legales ya dicen quién presta el servicio, sin publicar tu RUT ni tu dirección. Antes el nombre, el RUT y el domicilio estaban en el código y en variables de entorno, con «POR DEFINIR» a la vista. Ahora:
- Lo público —nombre, país, ciudad y correos— se carga en Administración → Legal → Responsable, y aparece en los Términos y en la Privacidad. Con una previsualización de cómo queda el texto antes de guardar. - El RUT y el domicilio no se publican. Se guardan cifrados y se entregan a quien los pida: cada usuario los puede solicitar desde Cuenta → Legal, los ve en pantalla, le llegan por correo y queda registrada la solicitud (hasta tres cada 30 días). Las solicitudes que llegan por correo se registran a mano desde el panel, con un botón que arma el texto de respuesta. - La página de solicitud no se indexa y pide sesión. - Si cambiás el nombre, la forma legal o el país, cambia la contraparte del contrato: sube la versión de Términos y Privacidad y arranca el aviso con plazo. Cambiar la ciudad o un correo no.
- Sin identidad completa no se puede cobrar. Quien paga tiene derecho a saber a quién le paga; el panel de cobros dice qué falta y lleva a cargarlo. El RUT no hace falta para cobrar: se entrega a solicitud.
- Hay una pantalla de administración para lo legal. En Administración → Legal, con tres pestañas:
- Documentos: qué versión rige de cada uno, desde qué día, si el cambio es de fondo o de redacción, y a quién se le exige (al entrar, al registrarse o por acción). Con enlaces para leer y bajar cada texto. Arriba, si faltan los datos de la empresa responsable, se dice cuáles: mientras falte alguno, todas las páginas legales salen marcadas como borrador. - Cobertura: por documento, cuántas personas aceptaron la versión vigente, a cuántas se les avisó, cuántas faltan y de ésas cuántas ya están obligadas a aceptar. Y el botón para mandar el aviso por correo, con una confirmación que dice a cuántos les va a llegar antes de mandarlo. Cada envío queda en la auditoría con el nombre de quien lo apretó. - Pruebas: buscás una persona por email y ves exactamente qué aceptó, en qué versión, cuándo, desde qué red y con qué navegador; más las últimas aceptaciones de toda la base. Es lo que hace falta si alguien discute su consentimiento. El aviso enviado y el aviso leído se muestran en gris, para que no se confundan con una aceptación.
Lo que esta pantalla no hace es editar los documentos: el texto vive en el repositorio y cambiarlo es un despliegue, no un formulario. Un contrato que se puede editar en caliente, sin revisión y sin quedar registrado, no sirve como contrato.
- El aviso de los términos dejó de aparecer y esconderse solo. La franja se dibujaba visible y recién después el navegador la escondía si ya la habías cerrado: la veías aparecer y desaparecer en cada pantalla. Ahora nace escondida y aparece sólo si corresponde.
Y cambió dónde aparece, que era el problema de fondo:
- En el terminal, que es donde trabajás: la franja con el plazo y, si ya venció y te avisamos, el aviso que hay que aceptar. - En el resto de las pantallas (cuenta, planes, administración): ninguna franja y ningún cartel encima. Sólo un punto sobre tu menú de usuario y una entrada «Términos actualizados», que no se pueden cerrar y desaparecen al aceptar. - En Cuenta → Seguridad hay una sección Legal con cada documento: qué versión aceptaste y cuándo, cuál rige y desde qué día, y un botón para aceptar ahí mismo. Al aceptar desde ahí te quedás ahí, no te mandamos al gráfico. - Si un documento ya venció y estás en una pantalla secundaria, verás una línea arriba que lo dice, nunca un cartel encima: podés estar entrando justo a cambiar tu contraseña o a borrar tu cuenta.
- Entrar al terminal ya no carga dos veces. Al entrar, a veces el gráfico se construía dos veces o la página se recargaba sola a los pocos segundos. Pasaba cuando el primer intento de conexión fallaba: el navegador programaba una recarga y, a la vez, nuestro vigilante intentaba reconectar por su cuenta. Los dos a la vez, y según quién ganara veías una cosa u otra.
Ahora no compiten: si el intento falla, se deja que el navegador termine lo que empezó, y se le da más tiempo para que la conexión entre sola sin recargar nada. Además el motivo del fallo queda anotado, así la próxima vez sabemos qué lo causó en vez de adivinar.
- La línea roja de POC coincidentes ya aparece en todas las temporalidades. En el Cluster Profile, cuando dos grupos de volumen ponen su POC en el mismo precio, ese nivel se pinta rojo y más grueso: es el nivel que el mercado construyó dos veces. Sólo lo veías en 1 minuto.
No era casualidad. La regla que dibuja la roja pedía dos POC vivos al mismo precio, y otra regla del indicador mataba al POC viejo cuando un grupo nuevo se formaba encima. Como el área de valor de un grupo rodea a su POC, cuando los POC coincidían el viejo se daba por absorbido siempre: las dos reglas se cancelaban. En 1 minuto el área de valor es tan angosta que a veces se escapaba; en 5m, 15m y 1h, nunca.
Ahora un POC que se repite no desaparece: se refuerza. Queda una sola línea, roja, que dice cuántos grupos la formaron («×2», «×3»), y el panel de cPOC y el hover lo muestran igual. El puntaje de rebote suma por cada grupo adicional, y hay una alerta nueva, «POC reforzado», para cuando el precio vuelve a construir valor donde ya lo había hecho.
Además la distancia para considerar que dos POC son «el mismo nivel» se puede configurar (antes estaba fija en 0,15 %, que en un gráfico de 1 minuto de ADA son 15 ticks y en uno de 1 hora es poco). Se mide en ticks o en fracción del ATR, la que sea mayor, y está en los ajustes del indicador.
- El menú de perfil de la portada se cierra al hacer clic afuera. Se abría bien, pero quedaba abierto: para cerrarlo había que volver a tocar el avatar. Ahora se cierra al tocar cualquier otro lado, y también con Escape.
De paso quedaron arreglados los menús de las páginas que no son la app —los documentos legales y la documentación—, donde el menú de perfil directamente no se abría.
- Los documentos legales ya no te sacan del gráfico. Desde ayer, al entrar te llevaba a una pantalla con los Términos y la Privacidad antes de dejarte ver nada. Como esos documentos se publicaron nuevos, eso le pasaba a todo el mundo: la primera pantalla de la app era un contrato.
Eso está mal y ya no pasa. Ninguna plataforma de gráficos hace eso: avisan del cambio, publican desde cuándo rige y te dan plazo. Los que sí te frenan con un «he leído y acepto» son los exchanges, que custodian tu plata, y aun así lo hacen con un aviso sobre la misma pantalla.
Cómo funciona ahora:
- Si cambiamos algo, ves una franja arriba: qué cambió, desde cuándo rige y un botón para aceptar ahí mismo. No tapa nada, no te saca del gráfico, y si aceptás desde la franja no se recarga la página: seguís en tu símbolo y tu temporalidad. La «×» la esconde por hoy y vuelve mañana. - Te avisamos también por correo, con la fecha desde la que rige y con tiempo para decidir. Si no estás de acuerdo podés cerrar tu cuenta antes de esa fecha. - Recién cuando llega esa fecha —y sólo si el cambio es de fondo, y sólo si te avisamos antes— aparece un aviso que sí hay que aceptar para seguir operando. Aparece encima del gráfico, que sigue viéndose detrás, y al aceptar se cierra ahí mismo. Mirar y navegar nunca se bloquea: lo único que espera es mandar una orden, conectar un exchange o pagar. - Cerrar sesión y la configuración de tu cuenta están siempre disponibles, también con el aviso puesto. Nadie queda encerrado por un documento. - Si el cambio es sólo de redacción, se cuenta una vez y listo: no hay nada que aceptar.
Y algo que arreglamos de paso: quien ya tenía cuenta no figura como que no aceptó nunca nada. Cuando te registraste, la pantalla decía que al crear la cuenta aceptabas los Términos y la Privacidad, y eso quedó anotado con la versión de entonces y con la fecha de tu registro. Así entrás por el camino de «actualizamos algo», que es lo que de verdad pasó.
Al registrarte siguen estando las dos casillas, y si entrás por primera vez con Google se te piden antes de que puedas usar la app: ahí sí hay que aceptar, porque es el alta.
- El SL y el TP ya se ven en «Órdenes» después de entrar a mercado. Al armar un long o un short y entrar a mercado, el panel de órdenes mostraba la entrada y nada más: el stop y el objetivo no aparecían, aunque estuvieran puestos en el exchange. No era que faltaran, era que la app no los pedía bien.
El motivo: la cuenta de operación por defecto tiene dos nombres internos, y al leer las órdenes de protección se usaba el nombre que la app no sabía traducir. La lectura volvía vacía sin decir nada, así que el panel mostraba una posición sin protección aunque el exchange la tuviera. El mismo error había dejado antes sin dibujar en el gráfico la línea de una orden límite en espera; ahora la traducción vive en un solo lugar y no se puede volver a olvidar.
En el teléfono, además, las filas del stop y del objetivo salían sin precio —se mostraba el precio límite, que una orden de disparo no tiene— y ofrecían un botón «Cancelar» que no podía funcionar. Ahora muestran su precio de disparo, la etiqueta «Cond.» y, en vez del botón, dicen SL/TP: esas patas se mueven desde el gráfico o desde el editor de protección.
- Si borrás tu cuenta, el comprobante de lo que pagaste no se borra con ella. Hasta ahora sí: borrar la cuenta se llevaba también las facturas de los pagos en USDT. Eso está mal por dos lados —nos obliga la ley a conservar los comprobantes de cobro varios años, y a vos te deja sin rastro de un pago que hiciste.
Ahora la factura se queda, pero deja de estar atada a tu nombre: se le corta el vínculo con la cuenta y queda sólo el monto, la red, el hash de la transacción y la fecha. Se cumplen las dos cosas a la vez: ya no hay dato tuyo, y sigue existiendo el registro de que ese dinero entró.
25 de septiembre de 2026
- El panel de usuarios se lee de una sola mirada. El panel de Administración → Usuarios tenía ocho columnas y en la compu no entraban: había que arrastrar la tabla hacia la derecha para ver lo último, así que la mitad de la información quedaba escondida. En el teléfono, peor.
Ahora hay tres columnas, porque las que preguntaban lo mismo se juntaron:
- Usuario: el email, el número de cuenta y, al lado, dos etiquetas cuando corresponde: si es administrador y con qué broker está conectado. - Plan: el plan y, debajo, hasta cuándo lo tiene en palabras — «vence en 12 días», «vence mañana», «venció el 12/09», «no vence», «sin plan pago». Antes eso eran tres columnas separadas (plan, fecha y estado) y había que leerlas juntas para entender algo. - Último acceso.
En el teléfono la tabla desaparece: cada persona es una tarjeta con el email arriba, la línea de estado abajo y las etiquetas. Se lee sin mover nada para los costados.
El buscador y los filtros quedaron igual, y el filtro Permanentes ahora funciona: al tocarlo se caía la pantalla y había que recargarla.
También se arreglaron los dos botones de acceso permanente del panel de detalle («Dar acceso permanente» y «Quitar acceso permanente»): al confirmarlos no hacían nada más que romperse. Ahora otorgan y quitan como decían.
- Ya no hay códigos de acceso. La caja «Canjear un código de acceso» de la pantalla de planes no está más, y tampoco la pestaña donde se generaban códigos desde la administración.
Ahora hay dos caminos, y son los dos que importan:
- Pagar, en USDT desde cualquier wallet. Se activa solo cuando la red confirma el pago. - Que te lo otorgue un administrador, desde el panel de usuarios: «Otorgar plan» (con fecha de vencimiento) o «Dar acceso permanente» (sin vencimiento, con motivo anotado). Eso reemplaza al código para regalos, equipo, socios y soporte, y con la ventaja de que queda escrito quién lo dio y por qué.
Importante si tenías códigos sin usar: un código que no se canjeó ya no sirve para nada. A quien le hayas pasado uno, hay que otorgarle el plan a mano desde el panel de usuarios (es un minuto y queda mejor registrado). Los canjes ya hechos no se tocan: los planes que se dieron con un código siguen igual, y el registro de qué se otorgó y a quién sigue guardado.
En la página principal, la sección «Acceso anticipado» pasó a llamarse «Cómo se empieza»: si ya tenés cuenta te lleva a los planes, y si no, te invita a entrar con Google y usar la prueba. El formulario de «dejá tu email» sigue apareciendo sólo mientras el cobro no esté abierto, que es cuando es verdad que hay algo que avisar.
- Cancelar un pago ya no usa el cartel del navegador. Cuando estás esperando que se acredite un pago en USDT y tocás «Cancelar», antes aparecía el cartelito gris del navegador. El aviso importante —si ya mandaste el dinero, no canceles— entraba ahí como una línea más, donde nadie lo lee.
Ahora se abre un diálogo propio, igual a los del terminal: hoja desde abajo en el teléfono, ventana centrada en la compu. El aviso está arriba, en rojo, y además explica qué pasa de verdad si cancelás: la factura libera el monto exacto que la identifica, así que si tu depósito llega después ya no hay factura que lo reconozca y lo tiene que acreditar un administrador a mano.
Los dos botones dicen qué hacen: «Ya lo envié: seguir esperando» y «No lo envié: cancelar el pago». El primero es el que queda seleccionado al abrir, así que un Enter de apuro no cancela nada. Se cierra con Escape o tocando afuera, y cerrarlo no cancela.
- La explicación de «por qué veo esta cuenta» dejó de estorbar. En el panel de operar, cuando tenías varias cuentas de distintos exchanges conectadas, aparecía un renglón fijo por cada una explicando qué mercados opera cada cuenta. Con tres cuentas eran tres renglones permanentes de un texto que ya habías leído, y le quitaban lugar al saldo y al ticket en un panel que es angosto.
Ahora esa explicación vive detrás de un pequeño ⓘ al lado del nombre de la cuenta, y no ocupa nada de alto. Se abre sola una sola vez: la primera vez que aparece un exchange que conectaste y del que todavía no te explicamos nada — justo cuando podés pensar que la conexión nueva no funcionó porque no ves su saldo. Le tocás «Entendido» y no vuelve; si algún día querés releerla, está a un toque del ⓘ.
Cuando conectás un exchange nuevo, la explicación se abre una vez más para ese exchange, y nada más.
Si tenés una sola cuenta conectada no ves ni el ⓘ ni la explicación: no hay nada que aclarar.
El «Entendido» se guarda en tu cuenta, no en el navegador: lo descartás en el teléfono y ya está descartado en la computadora.
- Podés confirmar una entrada del asistente desde el gráfico. Cuando te propone entrar en el mercado que estás mirando, la propuesta también aparece dibujada como caja sobre el gráfico. Movela como cualquier caja y armala desde ahí: vale lo que tenga la caja, no lo que decía la tarjeta. La tarjeta del chat se cierra sola con lo que diga el exchange.
- Pedile al asistente que te encienda o apague los avisos. «Avisame cuando se llene una orden», «silenciá las señales». Te dice qué tenés encendido y lo cambia. Si todavía no diste permiso de notificaciones en ese navegador te lo aclara, porque ese permiso sólo lo podés dar vos desde la pantalla de avisos.
- Las hojas del teléfono ya no nacen fuera de la pantalla. El ticket de operar, el selector de mercado y las demás hojas se abrían con su borde de abajo por debajo de la pantalla en algunos navegadores de teléfono, y con el teclado abierto tapaban el botón de enviar. Ahora miden la pantalla de verdad.
- Dar vuelta una posición ya no te deja plano. Cuando le pedís «invertí la posición», el asistente te muestra las dos cosas que va a hacer: cerrar lo que tenés y abrir del otro lado. Hasta ahora, al confirmar, las dos órdenes salían una detrás de la otra sin esperar nada: el cierre se mandaba, el exchange tardaba un instante en darlo por cerrado, y la apertura del otro lado chocaba contra el control que impide tener long y short a la vez en el mismo mercado. Resultado: quedabas sin posición mientras el asistente te decía que estabas del otro lado.
Ahora la segunda orden espera a que el exchange confirme que quedaste sin posición. Si lo confirma, se abre; si el cierre falla o el exchange tarda demasiado, la segunda fila queda marcada como «omitida» con el motivo y no se manda nada a ciegas. Vas a ver siempre las dos filas en la tarjeta, con su estado real: hecha, sin confirmar u omitida.
Además, si la posición que se cierra tenía stop y objetivo, la nueva no los hereda (estarían al revés): la tarjeta te lo dice para que los pongas.
- El asistente ya no puede decir que puso el stop si no lo puso. Pasó esto: pediste una entrada con stop, confirmaste, la posición se abrió y el stop no estaba en el exchange. El asistente igual dijo que estaba todo hecho, y hubo que ponerlo a mano.
La entrada y el stop son dos órdenes distintas en el exchange: que la primera entre no dice nada de la segunda. Ahora, después de confirmar, la app le pregunta al exchange si el stop está de verdad. Si no está, lo primero que vas a leer es un aviso en mayúsculas, y la tarjeta muestra una línea propia con el triángulo de advertencia — esa línea la escribe la app, así que la ves aunque el asistente se distraiga. Si el stop sí está, la tarjeta te dice en qué precio quedó.
Y si por algún motivo no se puede consultar al exchange, te lo dice en vez de dar por hecho que está puesto.
- «Listo» sólo cuando lo dijo el exchange. Antes, cuando el asistente mandaba una orden, te decía que estaba hecha en cuanto la orden entraba en la cola interna de la app. Esa cola puede tardar unos segundos, reintentar, o terminar en un rechazo del exchange (margen insuficiente, por ejemplo). Nada de eso volvía al chat: leías «abrí la long» y la orden podía no existir.
Ahora el asistente espera la respuesta del exchange antes de contarte nada. Vas a ver tres desenlaces posibles en la tarjeta: hecha (el exchange la aceptó, con su número de orden), falló (con el motivo textual del exchange) o sin confirmar (quedó encolada y todavía no hay respuesta; te lo dice y te sugiere mirar Posiciones en unos segundos). «Sin confirmar» no es «hecha».
Lo mismo para cerrar una posición y para cancelar una orden: se verifica contra el exchange.
- Lo que te cuenta el asistente sale de lo que pasó. El asistente ya no narra desde lo que le pediste, sino desde un resumen que arma la app con la respuesta de cada orden y con una lectura de tus posiciones hecha después de ejecutar. Si una acción falló o quedó omitida, es lo primero que te dice.
Además, el texto que acompaña a una propuesta ya no puede afirmar que algo está hecho antes de que confirmes: aparece en gris como encabezado de la tarjeta y, si el modelo escribe «listo, ya lo hice», se reemplaza por «Propuse N acciones; confirmá en la tarjeta».
Y al final de cada tarjeta hay una línea fija, escrita por la app y no por el modelo, con el estado real de cada acción.
- Dos mercados en una sola tarjeta. Si pedís «abrí long en ADA y en XRP», ahora la tarjeta trae las dos filas. Antes podía traer sólo una (y a veces ni siquiera una de las dos, sino el mercado que tenías en el gráfico).
Si el asistente insiste con un solo mercado, la tarjeta sale igual pero con un aviso: «Pediste ADA y XRP; la tarjeta trae sólo ADA». Nunca en silencio.
También entiende más formas de pedir lo mismo: «invertila», «dale vuelta», «flip».
- El panel de administración ve si el asistente exagera. En Administración → Agentes hay un bloque nuevo, «Salud del asistente», con tres números de los últimos 30 días: cuántas veces el asistente narró una acción que no ocurrió, cuántas propuestas cubrieron menos mercados de los que se pidieron, y cuántas acciones quedaron sin confirmación del exchange. Sirve para decidir si el modelo que está configurado sirve.
- Las dos barras, siempre a la vista en el teléfono. En el teléfono las barras ya no se escapan de la pantalla.
Antes pasaba esto: abrías el terminal y veías la barra de arriba, pero la de pestañas de abajo quedaba por debajo del borde. Había que arrastrar la página entera hacia arriba para que el navegador escondiera la barra de direcciones y recién ahí aparecían los botones. Lo mismo en el panel de administración, en tu perfil, en tu plan y en las conexiones: la barra con los cuatro destinos nacía fuera de la pantalla.
Ahora la app mide la pantalla de verdad, la que estás viendo, y se arma como una app nativa: la barra de arriba fija arriba, la de abajo fija abajo, y lo único que se mueve es el contenido del medio. La página entera ya no se desplaza, así que las barras no se mueven nunca.
Dónde se nota más: si abrís EdgeFlow desde el navegador que traen otras apps adentro —el link que te pasan por Telegram, por Instagram o desde Binance— el terminal ahora se ve completo. Esos navegadores no entienden la medida moderna de pantalla y eran los peores casos.
También mejoró el teclado: cuando tocás el campo de precio en el ticket de operar, la app se encoge con el teclado en vez de quedar tapada, así que el botón de enviar sigue estando a mano. Y al girar el teléfono y volver a vertical no queda una franja vacía abajo ni la barra cortada.
Si instalaste EdgeFlow en la pantalla de inicio, en iPhone la barra de arriba ya no se mete abajo del reloj y la batería.
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- La auto-ejecución ahora te pregunta con qué cuenta. Encenderla ya no es un interruptor: elegís de una lista cuál de tus cuentas va a operar sola y con cuánto riesgo por operación, y la lista te dice cuál es real y cuál es de papel. Antes el interruptor la elegía por vos con la misma regla del ticket manual —la del mercado y, si no había, la primera de ese exchange—, y esa primera podía ser la real.
Si esa cuenta deja de existir, deja de ser tuya o pasa de papel a real, el bot se frena y lo dice en vez de operar por otra.
Apagarla sigue siendo un solo clic, y el asistente puede apagarla si se lo pedís — pero no encenderla: elegir la cuenta es una decisión tuya.
- Volvió el apalancamiento al panel de operar. Había desaparecido el selector en todos los mercados (y también el cartelito de Perpetuo/Spot del encabezado). Fue un error nuestro al agregar los filtros del catálogo de mercados: el filtro y el tipo del mercado que estás operando compartían el mismo dato internamente, y el filtro lo borraba al abrir el terminal.
- Los planes dicen lo que la app hace. Dos cosas que Plus prometía y no podía cumplir: los bots con dinero real y los 365 días de historial.
Los bots en vivo ahora figuran como próximamente en todos los planes, porque la plataforma todavía no los tiene habilitados: un bot en modo real corría su lógica completa y no enviaba ninguna orden. Podés seguir corriendo el mismo bot en papel, que opera contra el precio real. El día que se habilite, aparece solo en todas las pantallas.
Y el historial de Plus pasa a 90 días, que es el máximo que el selector puede pedir y lo que el exchange guarda. Antes decía 365 y no había forma de verlos.
- El panel de operar, más limpio. Se fue el párrafo que explicaba por qué ves esa cuenta: ahora vive detrás de la ⓘ que está al lado del nombre de la cuenta y ya no se abre solo. El panel arranca directo en tu saldo y el ticket.
- Cerrar sesión vuelve a funcionar. El botón de salir daba un error de página inexistente: el enlace no llevaba lo que el navegador necesita para mandar la orden de cierre, así que terminaba pidiendo una dirección que no existe. Ya sale bien desde los tres lugares donde está.
- Desde la portada podés pagar tu plan. Las tarjetas de Planes ahora traen el precio, dicen cómo se paga y tienen botón. Si no tenés cuenta, el botón te lleva a entrar y vuelve derecho al pago del plan que elegiste. Si mientras no haya cobro abierto, la tarjeta lo dice en vez de mostrar un botón que no cobra.
- Ya podés pagar tu plan en USDT. En Planes elegís el plazo (1 mes, 3 meses o 1 año, con descuento) y la red (TRON, BNB Chain o Ethereum), y te mostramos una dirección y un monto exacto. Enviás desde Binance o desde tu wallet y tu plan se activa solo cuando la red confirma el depósito: no hace falta que mandes comprobantes ni que esperes a nadie. Podés cerrar la página, la pantalla se actualiza sola cuando el pago llega.
Ese monto exacto es lo que nos dice que el pago es tuyo, así que copialo tal cual. Y enviá sólo por la red que elegiste: por otra se pierde.
La pantalla trae un código QR de la dirección para escanear desde la wallet. El QR lleva la dirección y nada más: el monto lo ponés vos, porque las apps de los exchanges leen direcciones sueltas y muchas se confunden con cualquier otra cosa que venga adentro.
Si renovás el plan que ya tenés, los días se suman a los que te quedaban.
- Renovar tu plan desde la misma pantalla. En la tarjeta de tu plan actual ahora hay un botón para renovarlo. Los días nuevos se suman a los que te quedaban: renovar antes de tiempo no te hace perder nada.
- Dos avisos antes de que se venza, y también por correo. Te avisamos a los 7 días y de nuevo a los 2. Antes había un solo aviso y sólo por notificación del navegador, así que quien nunca dio ese permiso se enteraba de que se le había vencido el plan cuando ya no podía operar.
- «Ya envié, éste es el hash». Si pagaste y la pantalla sigue diciendo «esperando», ahora podés pegar el hash de tu transacción y lo comprobamos en el momento, sin esperar a la revisión automática. Te dice qué pasó: acreditado, todavía no aparece en la red, o salió por otra red.
- Si pagaste de menos, no perdiste la plata. Antes, un envío al que le faltaban unos dólares no coincidía con nada y había que escribir. Ahora la pantalla te dice cuánto recibimos, cuánto falta, y te da un monto nuevo para completar: cuando lo enviás, tu plan queda activo completo. (Un faltante chico, del orden de la comisión de red, se sigue aceptando sin más.)
- Cobros USDT, para quien administra. Una pantalla nueva para conectar la cuenta de Binance donde entra el dinero, cargar y verificar las direcciones de cada red y ver las facturas. La clave que se carga es de sólo lectura: no puede operar ni retirar, y no se muestra nunca más después de guardarla. Los pasos están en la guía de cobros en USDT.
- Las renovaciones con tarjeta ya no se caen. Quien pagaba con tarjeta veía vencerse el plan al mes aunque se le siguiera cobrando puntualmente: se registraba el primer pago pero no los siguientes. Ahora cada cobro suma su mes al vencimiento que tenías.
- Cuentas con acceso permanente. El equipo, los socios y quienes prueban la app tienen ahora un estado propio: acceso sin vencimiento, sin precios y sin que se les pida pagar nada. Si es tu caso, tu pantalla de Plan te lo dice en una línea, con el motivo. Antes figuraban con un plan normal que «no vencía», y eso confundía tanto al que lo tenía como a quien administra.
- Pedile al asistente que mueva USDT entre Spot y Futuros. «Pasá 200 a futuros» te arma la tarjeta y lo hace cuando confirmás. No abre ni cierra ninguna posición.
- Y que te cambie las claves de un exchange. Si se te vencieron o las regeneraste, te abre el mismo formulario seguro que para conectar y actualiza las de esa cuenta. Las claves las escribís vos ahí: no pasan por el chat.
- Pedile al asistente dos entradas y te propone las dos. Si le decías «entrá en XRP y en ADA», armaba sólo la primera: tenía una instrucción vieja que le prohibía más de una operación por mensaje, de antes de que la tarjeta supiera mostrar varias. Ahora te arma una sola tarjeta con una fila por operación y confirmás todas o las que quieras.
- El catálogo ya se puede recorrer. En escritorio la lista quedaba cortada sin forma de bajar, y en el teléfono el buscador se iba con el dedo al scrollear. Ahora scrollea sólo la lista, con el buscador y los filtros siempre a la vista.
- Agregar un mercado se ve al instante. Tocabas «+ Agregar», el mercado quedaba guardado pero el panel seguía mostrando el botón como si nada. Ya no.
- Pedile al asistente que te marque un nivel. «Marcame el 0.4052» dibuja una línea horizontal en el gráfico. No es una alerta: no te avisa nada, sólo deja el nivel dibujado.
- Elegir mercado es de un toque. Arriba del catálogo tenés dos filas de botones: el exchange (Binance, Bybit, OKX…) y el tipo (Perp o Spot). Elegís una vez y se recuerda, así que la lista te queda con una fila por moneda. Y cada fila dice de qué exchange y de qué tipo es, sin que tengas que abrir nada — antes eso estaba metido dentro de unas pastillas diminutas que se amontonaban en cuanto había más de dos.
- En Conexiones, cada cuenta te dice qué mercados opera. Si conectaste Bybit y no tenés ningún mercado suyo agregado, te lo avisa ahí mismo con el enlace para agregarlo, en vez de dejarte buscando el saldo.
- La herramienta de operar del gráfico volvió a portarse. Con una posición abierta, el terminal le reenviaba al gráfico la lista entera de posiciones una vez por segundo sólo para actualizar el precio de marca. Eso reconstruía las cajas y los niveles constantemente. Ahora viaja el número y nada más — y si estás arrastrando un SL o un TP, cualquier actualización espera a que sueltes.
- En un mercado ya no aparece el precio de otro. Al cambiar de par podía quedar el precio del anterior en el widget de operar, y una vela de BTC podía colarse en el gráfico de otra moneda. Los dos caminos están cerrados. (El chip rotulado «BTC» de la cabecera sí es a propósito: es el indicador de acople.)
- El saldo de Bybit aparece también en cuentas no unificadas. Si tu cuenta de Bybit no está migrada a la cuenta unificada, el saldo no se mostraba y el panel no decía por qué. Ahora se consulta el otro tipo de cuenta, y cuando el exchange rechaza algo se lee su mensaje tal cual.
- El panel Operar te dice qué mercados opera cada cuenta. Si conectaste Bybit y estás mirando un mercado de Binance, el panel muestra —correctamente— la cuenta de Binance; ahora además te aclara que tu cuenta de Bybit opera los mercados de Bybit, en vez de dejarte pensando que la conexión falló.
- El gráfico gasta un tercio de los datos que gastaba. Las operaciones grandes ya no se reenvían enteras cada dos segundos: sólo viaja lo que cambió. Si operás con datos móviles, se nota en la factura.
- El teléfono deja de trabajar cuando no lo mirás. Los contadores de la pantalla (la cuenta atrás del mercado, los «hace 3 min») se paran con la app en segundo plano y se ponen al día en cuanto volvés.
- El perfil de volumen ya no traba el arrastre. Al panear con el dedo se recalculaba en cada cuadro; ahora se afina al soltar.
- Una orden en espera ya no se marca como vencida estando viva. Si tenías una limit armada en un exchange y te ibas a mirar un mercado de otro, a los pocos segundos la caja del gráfico te decía que la orden había expirado — y en el exchange seguía abierta, esperando. Ya no pasa: sólo se da por terminada cuando el exchange lo dice. Y si somos nosotros los que le perdimos el rastro, ahora te lo decimos con esas palabras y te mandamos a revisarla allá, en vez de hacerte creer que venció.
- Las órdenes salen siempre por la cuenta del mercado que estás mirando. Con dos exchanges conectados, el envío podía usar la última cuenta que tocaste en vez de la del gráfico.
- El teléfono va notablemente más suelto. El panel de posiciones ya no repinta la pantalla entera cada segundo para mover el PnL, y el terminal dejó de mandarle al teléfono la mitad de la pantalla de escritorio escondida: un tercio menos de cosas que el navegador tiene que mantener.
- Los iconos de la barra de abajo ya no se duplican. Al cambiar de pestaña, mientras el círculo se deslizaba, por un momento se veían dos dibujos. Estaba rehecho el mecanismo: ahora es sólo el círculo el que se mueve, y responde en cuanto levantás el dedo.
- El gráfico deja de acumular capas al reconectarse. Cada vez que volvías de segundo plano o se caía la conexión, el mapa de liquidez se dibujaba otra vez encima del anterior (y la lista de niveles, y los chips de Capas). Se iba poniendo más lento cuanto más tiempo llevabas con la app abierta.
24 de septiembre de 2026
- La app dejó de ir trabada. El terminal le mandaba al teléfono unos 29 mensajes por segundo aunque no estuvieras haciendo nada, y el navegador se pasaba un tercio del tiempo procesándolos. Por eso cualquier cosa que tocaras tardaba: el toque caía en un teléfono que ya estaba ocupado. Ahora ese trabajo de fondo es casi cero, y de paso el gráfico gasta la mitad de datos móviles que antes.
- Los botones de abajo en el teléfono responden al instante. Antes tocabas Chart u Operar y no pasaba nada durante un momento: la barra esperaba al servidor para moverse. Ahora el círculo se desliza y la pestaña se marca en cuanto levantás el dedo, como en una app del teléfono, y el contenido llega detrás.
- Y además llega antes. Cambiar de pestaña hacía 18 consultas a la base cada vez, y guardaba tu preferencia antes de dibujar. Ahora dibuja primero y guarda después, y casi todas esas consultas desaparecieron — también las que se repetían solas una vez por segundo mientras tenías el terminal abierto.
- Tirar para actualizar ahora se nota. Refresca también el panel de abajo —posiciones, órdenes y el historial que tengas abierto— y al terminar te muestra un tilde verde, para que sepas que fue a buscar datos aunque no haya novedades.
- Dos arreglos que no se ven pero te protegen. Si dos personas entraban a la vez justo cuando el servidor arranca, una podía recibir un error; ya no. Y el vigilante que cuida tus posiciones abiertas dejó de reiniciarse en bucle cuando pierde su conexión a la base.
- Anclá el VWAP por chat. «Ancla el VWAP en la apertura» o en cualquier momento del gráfico. Si no le decís el precio, lo toma del cierre de esa vela, igual que si hicieras clic ahí.
- Los atajos del asistente siguen lo que tenés delante. Sin posición te ofrece leer el mercado o entrar; con una posición abierta, gestionarla — y si no tiene stop, lo primero que te propone es ponerle uno.
- El PnL se mueve en TODAS tus posiciones, no sólo en la del gráfico. Antes, la columna PNL (ROI %) sólo latía en la fila del mercado que tenías en pantalla: si mirabas ADA y tenías XRP abierto, el XRP mostraba el número de la última vez que el exchange avisó algo — podía tener minutos. Ahora cada mercado con posición trae su precio de marca en vivo y todas las filas se actualizan cada segundo, con la base que elegiste (último precio o marca) y sin que la app le pida nada de más al exchange.
El importe de la fila, el de la pastilla del gráfico y el del editor de SL/TP son ahora el mismo número en el mismo segundo. Antes podían discrepar porque cada uno estimaba el precio a su manera.
Si por lo que sea no hay precio en vivo de ese mercado (el exchange cortó el feed, por ejemplo), la fila muestra un signo de aproximado ≈ al lado del importe: es el último valor conocido, no el de ahora. Vuelve solo en cuanto la conexión se restablece.
23 de septiembre de 2026
- Conectá un exchange desde el chat, sin escribir la clave en el chat. Si le pedís al asistente que conecte tu cuenta, aparece un formulario dentro de la conversación: lo que escribís ahí va directo al servidor, no queda en la charla y el asistente nunca lo ve. Pasa por las mismas comprobaciones que la pantalla de Conexiones.
- El asistente se acuerda de vos. Al cerrar una conversación guarda un resumen corto de tus preferencias —qué mercados operás, en qué intervalo mirás— para no empezar de cero la próxima vez. Podés preguntarle qué recuerda y pedirle que lo olvide. Nunca guarda saldos, operaciones ni claves.
- Comandos rápidos en el chat. Escribí una barra y listo: /tf 5m, /zoom out, /velas 80, /panel operar, /limpio, /presente. No gastan tu cuota de mensajes ni esperan al asistente, y hacen exactamente lo mismo. /ayuda los lista.
- El asistente ya maneja señales, bots y el freno. Podés pedirle que te explique por qué se disparó una señal, listar o terminar un bot, encender o apagar la ejecución automática, y ahora también soltar el kill switch —con su confirmación, igual que para ponerlo—.
- Análisis con lo que vos elijas. «Analizá ADA sólo con el cluster y el libro», «con lo que tengo en pantalla», «compará ADA, XRP y SOL». El asistente usa tu volume profile visible y tus clusters —lo que ves, no lo que calcula el servidor— y busca en el manual las reglas que aplican en vez de responder de memoria.
- Y que acomode el terminal. «Abrí el panel de operar», «cerrá el de abajo», «solo gráfico», «mostrame el historial de trades», «dejá más aire a la derecha». Si algo ya estaba como lo pedís, te lo dice en vez de darlo vuelta.
- Pedile al asistente que mueva el gráfico. «Ampliá», «achicá», «mostrame 80 velas», «andá al presente», «ajustá la escala», «mostrame el volumen». Y si el gráfico no puede hacer algo, te lo dice en vez de decir que lo hizo.
- Pedirle una operación al asistente, como la armás vos. Ya podés decirle el tamaño de las cuatro formas del panel —margen en USDT, tamaño en USDT, cantidad del activo o % de riesgo— con el apalancamiento que quieras. El stop dejó de ser obligatorio: si entrás sin él, la tarjeta te lo avisa y lo ponés después. Y si pedís un apalancamiento que ese mercado no tiene, te dice a cuál baja antes de confirmar.
- El riesgo lo manejás vos. Las reglas de riesgo dejan de bloquear las órdenes que confirmás con un clic: podés entrar sin stop, con el margen y el apalancamiento que quieras, y ponerle el stop después. Siguen frenando el botón de pánico, el margen que no alcanza y lo que el exchange no acepta. La ejecución automática de señales conserva sus topes, porque ahí no hay nadie confirmando.
- Si escribís una clave en el chat, se borra sola. Cuando un texto tiene la forma de una API key, el asistente la quita antes de guardarla: no queda en la conversación ni viaja al modelo, y te avisa que las claves van en el formulario.
- El asistente ya puede proponerte varias cosas en una sola tarjeta. Si le pedís entrar en dos mercados, o salir de todo, ahora te muestra una tarjeta con una línea por operación, una casilla en cada una, y el total de lo que comprometés: margen, riesgo si saltan todos los stops y exposición neta por activo. Confirmás las que quieras; si una falla, las otras siguen su camino.
- El chat del asistente, más prolijo. Mientras piensa ya no se lee «Pensando... Pensando…»: ahora hay un indicador de tres puntos y, al lado, qué está haciendo («Consultando el terminal…»). Tus mensajes ya no salen corridos con un espacio de más adelante, y las respuestas largas se leen mejor: los títulos se ven como títulos.
- Pedir un mercado que todavía no tenías lo abre, no te lo niega. Si le pedís al asistente (o abrís por enlace) un par que existe en un exchange conectado pero no estaba en tus mercados, ahora se suma y se abre. Antes el rechazo culpaba al plan aunque tu plan no tuviera límite. Y si de verdad llegaste al tope de tu plan, el aviso lo dice con el número; si el nombre no existe en ningún exchange, te lo dice en vez de ofrecerte cambiar de plan.
- Tirar para actualizar, como en una app nativa. Arrastrá el dedo hacia abajo desde la parte de arriba del terminal y aparece el indicador circular: al cruzarlo y soltar, la app se vuelve a sincronizar — socket, cuenta, posiciones y estado del gráfico. No recarga la página, así que no perdés el zoom, los dibujos ni la vista. Si volvés hacia arriba antes de soltar, no pasa nada. Sobre el gráfico no se activa: ahí el arrastre vertical sigue siendo para la escala de precios.
- Los mercados de OKX ya aparecen con su nombre. Al agregar un mercado de OKX desde el buscador entraba sin nombre y sin activo, y se veía una fila en blanco en el selector. OKX no informa el activo de sus perpetuos igual que los demás exchanges; ahora se deduce y el mercado entra completo.
- Las alertas del navegador ya no se activan «en falso». En el servidor de producción faltaban las llaves de notificaciones, pero el sistema las daba por puestas: el botón de activar se veía normal y no pasaba nada. Ahora, si faltan, se avisa al arrancar y la pantalla lo dice en vez de fingir que funciona.
- El monto del ticket lo escribís sólo vos. Ningún refresco de la pantalla puede tocar ese campo: únicamente la barra de porcentaje, sus marcas, y cambiar la unidad o el apalancamiento con un toque. Además, el apalancamiento que elegís ya no se vuelve a 1 solo.
- El stop que ponés a mano reemplaza al trailing, en vez de pelearse con él. Si habías cambiado tu stop por un trailing y después ponías un stop fijo con el clic derecho, quedaban los dos vivos: en el gráfico parpadeaban dos niveles —el trailing donde estaba y el stop nuevo— y ese stop no se dejaba cancelar, porque se volvía a colocar solo. Ahora el stop nuevo releva al trailing y la orden del trailing se cancela en el exchange. Si pediste stop y trailing juntos desde el ticket, siguen conviviendo como siempre: mover el stop no se lleva el trailing.
- El SL que cancelás desaparece del gráfico al instante. Antes se cancelaba de verdad en el exchange, pero la línea seguía dibujada hasta que recargabas la página.
- Con plan Plus o Pro, marcar un mercado favorito ya no pone candado al resto. Al agregar tu primer mercado, el resto del catálogo pasaba a verse bloqueado aunque tu plan no tenga límite de mercados. Los planes con límite siguen igual: tus favoritos son los mercados que elegís usar.
- El monto ya no se te cambia solo mientras lo escribís. En el panel de operar, el campo del monto se reescribía cuando llegaba el saldo de la cuenta o se refrescaban las posiciones: había que teclear rápido para ganarle. Ahora sólo el porcentaje que elegís vos —la barra o los botones— escribe en ese campo, y nunca mientras estás tecleando.
- El terminal manda menos datos por segundo. El precio del libro se actualiza cuatro veces por segundo en vez de diez, y la lectura de los datos comprimidos es bastante más rápida. Se nota sobre todo en el teléfono: menos tirones al arrastrar el gráfico, y menos batería.
- Abrir un mercado muy concurrido pesa menos. Cuando varias personas abren el mismo mercado al mismo tiempo, ahora se pide el historial una sola vez y todos reciben esa respuesta, en vez de una consulta por persona.
- Tus posiciones aparecen en el gráfico del exchange correcto. Si tenías una posición abierta en Binance y mirabas un gráfico de Binance teniendo otra cuenta como última usada, el gráfico no la dibujaba —ni recargando—: estaba leyendo la cuenta equivocada. Ahora el gráfico usa la cuenta del mercado que está mostrando, y al cambiar de cuenta relee lo que esa cuenta ya tiene abierto.
- Si tu API key no puede operar un mercado, te lo decimos al abrirlo. Los exchanges dejan restringir una clave a ciertas monedas, y entonces la cuenta se ve perfecta pero rechaza las órdenes de los pares que quedaron afuera. Ahora, al abrir un mercado, se comprueba contra el exchange y si no se puede operar el ticket lo dice con el motivo — en vez de descubrirlo cuando mandás la orden.
- Con varios exchanges conectados, todas tus cuentas están en uso. En Conexiones se marcaba una sola como «en uso» y las demás como si hubiera que elegir — pero ya no hay una cuenta activa: cada una opera los mercados de su exchange. Ahora la pantalla lo dice y lo muestra así, y «Usar» sirve para elegir entre cuentas del mismo exchange.
- La orden sale por la cuenta del exchange que estás mirando. Si tenías el gráfico de Binance y la última cuenta usada era la de OKX, el panel te decía que ibas a operar con Binance pero la orden salía hacia OKX y se caía sin explicación: parecía que el botón no hacía nada. Ahora el panel y el envío deciden lo mismo. Y si por algo la orden no se puede enviar, queda marcada como rechazada con su motivo, nunca como «indeterminada».
- Al conectar un exchange probamos de verdad que se pueda operar. Hasta ahora confiábamos en lo que el exchange declaraba de la clave; resulta que puede decir que tiene permiso para operar y rechazar igual cada orden. Ahora, al conectar, se hace una prueba real contra el exchange (sin abrir ninguna posición) y, si la clave no puede enviar órdenes, te lo decimos ahí — no en tu primera operación.
- Eliminar una cuenta conectada vuelve a funcionar. El botón del tacho, en Conexiones, no hacía nada —ni pedía confirmación— por un detalle técnico que también afectaba al botón nuevo de actualizar claves. Los dos responden.
- Cambiar las claves de una cuenta sin borrarla. Si el exchange te vence la API key o tenés que regenerarla al cambiarle los permisos, ahora hay «Actualizar claves» en cada cuenta conectada: se reemplazan y listo, sin perder la cuenta ni lo que depende de ella. Antes había que borrarla y volver a crearla.
- Las alertas del navegador vuelven a activarse. En producción, el archivo que hace falta para recibir avisos con la app cerrada no se estaba sirviendo, y el botón de activar se quedaba colgado sin decir nada. Ya está arreglado; y si algo falla al activarlas, ahora la pantalla te dice qué pasó en vez de no hacer nada.
- Al conectar un exchange te avisamos si la cuenta no va a poder operar. Hay dos cosas que dejan ver tu saldo perfectamente y sólo fallan cuando mandás la primera orden: que la API key no tenga permiso de trading, y que la cuenta esté en un modo que no opera perpetuos (en OKX, el modo «Simple»). Ahora se comprueban al conectar y se te dice exactamente qué cambiar.
- Si el exchange rechaza por permisos, te enterás enseguida. Antes la orden se reintentaba cinco veces antes de darte el error, y el error no cambiaba nunca: si a tu API key le falta el permiso de operar, eso se arregla en el exchange. Ahora falla al primer intento y con el motivo exacto.
- Cuando el exchange rechaza algo, ahora te dice qué. Si OKX rechazaba una orden por falta de permisos en la API key, la app te mostraba «clave, passphrase o entorno inválidos» — y te mandaba a regenerar unas claves que estaban perfectas. Ahora se muestra el motivo exacto que manda el exchange.
- Conexión con la cuenta demo de OKX arreglada. El canal privado de la demo necesita una marca extra en la dirección y que el inicio de sesión termine antes de suscribirse; sin eso entraba en un bucle de reconexión.
- Volver al gráfico después de conectar un exchange ya no pide F5. Al conectar Bybit u OKX y volver al terminal, el gráfico y los indicadores aparecían a medias hasta recargar: la vista estaba esperando a que terminara de abrirse la conexión privada con el exchange antes de dibujar nada. Ahora esa conexión se abre por detrás y el gráfico entra de una.
- El encabezado de Operar se lee sin apretarse. Con el selector de cuenta nuevo, el saldo quedaba espachurrado contra el resto. Ahora hay dos líneas: arriba con qué cuenta estás operando y en qué modo, abajo tu saldo en grande, con su botón de transferir al lado.
- La cuenta ahora sigue al mercado. Si tenés Bybit conectado y abrís un gráfico de Bybit, el panel de operar usa tu cuenta de Bybit — sin que tengas que cambiar nada en otra pantalla. Cuando hay más de una cuenta en ese exchange aparece un selector arriba del ticket, y lo que elijas se recuerda para ese exchange: cambiar la de Bybit no te toca la de Binance. Es como funciona ATAS.
- Aviso antes de pasar a dinero real sin querer. Como la cuenta cambia sola al cambiar de gráfico, si la que corresponde es una cuenta REAL el ticket queda bloqueado hasta que lo confirmes una vez. Elegir la cuenta a mano ya cuenta como confirmación.
- «Sólo los que puedo operar» en el buscador de mercados. Una casilla para ver únicamente los mercados de los exchanges donde tenés cuenta, así no llegás a un gráfico que no vas a poder operar. Y si igual llegás, ahora se te dice lo que realmente pasa —«no tenés una cuenta de ese exchange»— en vez de hablarte de la cuenta que sí tenés.
- Si el gráfico es de un exchange y tu cuenta de otro, ahora te sacamos de ahí. El terminal ya te avisaba que no podés operar ese mercado con esa cuenta —y está bien que no deje: la orden no puede salir por la API del otro exchange—, pero el aviso no ofrecía nada. Ahora trae dos botones: abrir el mismo mercado en el exchange de tu cuenta, o ir a conectar el exchange del gráfico.
- Big Trades vuelve a los colores de ATAS. Si tu cuenta venía de antes, tenía guardados dos colores de una versión vieja del indicador —un verde cian y un naranja— que le ganaban a la paleta de ATAS aunque vos nunca los hubieras elegido; con las burbujas superpuestas eso se veía como un arcoíris. Se limpiaron, así que ahora se pinta el verde y el rojo de ATAS. Si vos elegiste un color a propósito, ese se respeta.
- Los nombres de mercado, parejos en toda la app. Las alertas y las señales también muestran el par como lo llama su exchange, y abrir una señal en el gráfico usa el mismo enlace compartible que el resto.
22 de septiembre de 2026
- OKX ya funciona igual que Binance y Bybit. Se completó lo que faltaba para que operar ahí no se sienta distinto: el historial de operaciones y de órdenes, el PnL del perfil con sus comisiones y el financiamiento, los escalones de apalancamiento del exchange, «cancelar todo» y mover el stop a break-even. Y un detalle de seguridad que ya tenían los otros: si ponés un stop del lado equivocado del precio —uno que cerraría la posición al instante— ahora se rechaza antes de mandarlo, en vez de que el exchange lo acepte y te cierre.
- Trailing stop en OKX. Era lo único que le faltaba a OKX para estar al nivel de Binance y Bybit: hasta ahora, si pedías un trailing operando en OKX, la posición quedaba con stop y take profit pero el trailing no se colocaba, y no te avisaba nadie. Ahora usa el trailing propio de OKX, con su porcentaje y su precio de activación, se ve en el gráfico como en los otros exchanges, y arrastrar la barra del stop lo convierte en trailing igual que siempre. Detalle pensado: mover el stop a mano ya no te tumba el trailing.
- El selector de mercados vuelve a leerse. El contrato que tenías abierto se pintaba con un fondo y un texto casi del mismo color: en tema claro no se leía. Ahora el activo va con fondo sólido y texto blanco, y el resto del listado —el recuadro de las píldoras y el círculo de cada mercado— dejó de usar colores fijos que peleaban con el tema.
- Tus posiciones no se quedan atrás después de un corte de conexión. Si el canal privado con el exchange se caía un rato largo, al volver podía quedar escuchando en un canal ya vencido: conectado en apariencia, pero sin recibir nada. Eso hacía que un stop ejecutado en el exchange tardara en verse en la app. Ahora, cada vez que el canal se reconecta, se pide uno nuevo.
- Los mercados se llaman como en su exchange. Si sumaste BTCUSDT de Bybit o de OKX, hasta ahora se veía con un nombre raro por dentro. Ahora se lee como corresponde —el par, y el exchange al lado sólo cuando el mismo par existe en varios— en la cabecera del gráfico, en posiciones, órdenes y trades. Los enlaces también: compartir el gráfico de Bybit manda algo legible, y los que ya tenías guardados siguen funcionando igual.
- Quitar un mercado de los tuyos, desde el mismo selector. Los que agregaste llevan ahora una equis al lado: lo sacás de tu lista de un toque y, si era el que estabas mirando, el terminal se mueve solo al siguiente. Los mercados que vienen con la plataforma no se pueden quitar, porque no son tuyos.
- Ya se puede operar en OKX. OKX deja de ser sólo datos: desde Conexiones se agrega con tus claves —OKX pide tres cosas: clave, secreto y la frase de la API, que es la que elegiste al crearla, no la del login— y a partir de ahí funciona como cualquier otro broker: órdenes a mercado y límite, stop y take profit que viajan pegados a la entrada, toma parcial de ganancias, cerrar una posición, mover la protección desde el panel de posiciones y el apalancamiento de la operación. Podés empezar en la cuenta de práctica de OKX y pasar a la real cuando quieras: se elige al conectar. Tus posiciones, órdenes y saldo se actualizan solos, al instante, igual que en Binance. Una aclaración: OKX cuenta los perpetuos en contratos y nosotros seguimos mostrando todo en la moneda de siempre, así que las cantidades se ven como esperás.
- Buscá cualquier mercado de los exchanges conectados. El selector del terminal tiene ahora un buscador: escribís «arb», «sol» o «eth» y ves lo que listan Binance, Bybit y OKX (más de 1.900 mercados), no sólo los que venían cargados. Tocás «Agregar» y ese mercado pasa a ser tuyo: aparece en tu lista y se abre como cualquier otro, con el tick y el mínimo reales del exchange. Tus mercados se guardan por usuario y sobreviven a los reinicios. El límite del plan pasa a ser «N mercados a la vez» —antes eran «los primeros N de una lista fija», que con varios exchanges recortaba por donde cayera— y, si no elegiste ninguno, todo sigue como antes.
- Los mercados de otros exchanges se abren cuando los abrís. El catálogo ya no es la lista de lo que corre: al arrancar, la plataforma levanta los mercados de su exchange principal y los de Bybit u OKX esperan a que alguien los elija en el selector — igual que en ATAS o TradingView, donde el catálogo se consulta y los datos se suscriben al abrir el gráfico. Se nota en que sumar un exchange ya no cuesta nada mientras nadie lo mire.
- Conectar Bybit con tus claves. La pantalla de Conexiones ofrece los brokers que la plataforma tenga implementados y encendidos (hoy Binance y Bybit; los que vengan aparecen solos), valida la clave contra ese exchange antes de guardarla y los mensajes de error nombran al exchange que corresponde en vez de hablar siempre de Binance.
- Bybit y OKX, disponibles para todos. Los exchanges que vamos terminando quedan públicos sin que nadie tenga que activarlos: sus mercados aparecen en el selector del terminal y los dos se pueden conectar como broker desde Conexiones. Binance sigue exacto como estaba.
- «Cambiar de cuenta» ahora hace algo. El botón de la cuenta activa era un enlace a la sección de abajo: si las tarjetas ya se veían, no pasaba nada y parecía roto. Ahora lleva la vista a tus cuentas y las resalta un instante, que es donde se cambia (se elige tocando la tarjeta).
- Por qué no aparece Bybit u OKX al conectar un broker. En el modal de conectar, quien administra ve ahora la razón de cada exchange que falta: apagado en esta plataforma (con el nombre de la variable que lo enciende) o todavía sin ejecución. Antes simplemente no estaban y no había forma de saber por qué.
- Big Trades: el tamaño vuelve a decir cuánto fue. Todas las burbujas salían del mismo tamaño porque el tope de radio se alcanzaba enseguida: con el umbral automático, una burbuja del gráfico suele ser entre 5 y 150 veces ese umbral, y todo lo que pasaba de unas pocas veces quedaba pegado al máximo. Ahora la referencia es 10 veces el umbral y el tope es blando: por encima del máximo la burbuja sigue creciendo, cada vez menos, así que un print de 135× se distingue de uno de 30×. Los valores por defecto del radio suben (mínimo 4, máximo 28 px, tamaño base 8) para parecerse a ATAS; si ya tenías los tuyos guardados, siguen valiendo y podés subir el máximo.
- Big Trades: las burbujas van detrás de las velas. Con varias apiladas en el mismo sitio la vela desaparecía; ahora se dibujan por debajo (como ATAS con «Show Above Chart» apagado), así el precio siempre se lee, y el número queda por encima para que no lo tape nada. El verde y el rojo pasan al tono pastel de ATAS, con el borde más marcado: dos burbujas del mismo color superpuestas se distinguen. Quien las quiera por delante tiene la opción «Dibujar sobre las velas».
- Big Trades: bolas verdes y rojas, y el número sólo al acercar. Los colores pasan a ser los de ATAS (verde las compras agresivas, rojo las ventas) y el recuadro que aparecía dentro de la burbuja al hacer zoom viene apagado: se ve la bola y nada más. El volumen ahora se muestra dentro de la burbuja cuando acercás bastante el gráfico, y hay una opción nueva — «Mostrarlo siempre», desactivada por defecto — para verlo sin esperar al zoom. Quien quiera el resaltado del nivel exacto puede volver a encenderlo con «Fila de precio».
- Guardar SL/TP en una cuenta de práctica ya guarda de verdad. Al abrir el panel de protección desde una posición y tocar «Guardar protección», en las cuentas simuladas el mensaje decía «Protección actualizada» y el stop y el objetivo seguían como estaban. Ahora se mueven; y si alguna cuenta no permitiera moverlos, el terminal lo dice en vez de fingir que funcionó.
- Big Trades, estilo ATAS: la burbuja donde ocurrió el print. Hasta ahora las burbujas se apilaban fuera de la vela, hacia arriba o hacia abajo; ahora van en el precio al que se ejecutó la operación, con la fila de ese nivel resaltada dentro de la burbuja: al alejar se lee «acá hubo un print grande» y al acercar el resaltado crece y marca el precio exacto (si el print barrió varios niveles, cubre todo el barrido). El tamaño pasa a ser comparable: una operación con cuatro veces más volumen que el umbral es el doble de grande, y ya no cambia de tamaño al mover el gráfico ni al cambiar de símbolo. Como ahora pueden aparecer muchas, el gráfico reparte un presupuesto de tinta: dibuja las mayores hasta llenarlo, pero nunca deja fuera un print fuerte ni uno de los últimos diez minutos. El número va dentro de la burbuja cuando cabe. Todo configurable, y quien prefiera el modo anterior lo elige en «Dónde se dibuja» → «Apiladas fuera de la vela».
- Nada te deja sin poder operar. El interruptor de seguridad de la plataforma ya no frena una orden que estás mandando vos: sólo pausa lo que la app hace sola (auto-ejecución de señales e IA). Si el exchange rechaza o falla, la orden sale igual y ves el mensaje del exchange tal cual («Margin is insufficient. (-2019)») en vez de un error técnico. Y lo que le pasa a una cuenta ya no afecta a las demás: la pausa por «posición sin stop» es de quien tiene esa posición; el resto sigue operando normal. Tampoco se frena una orden a mano porque la conexión de datos de la cuenta esté reconectando.
- El circuit breaker se levanta solo. El interruptor que pausa las auto-entradas cuando la plataforma está degradada ya no queda trabado esperando que alguien entre al panel a resetearlo: cada disparo tiene su espera y, al vencer, se rehabilita (si la degradación sigue, vuelve a dispararse en segundos). Además, un rechazo del motor de riesgo (mercado cerrado, tope diario, límite de calor) ya no cuenta como falla: eso es el sistema funcionando, no una caída — antes cinco rechazos normales seguidos lo dejaban en pausa y, como en pausa no se envía nada, nunca podía llegar el envío bueno que lo limpiaba. El disparo por «posición sin stop» sigue sin vencimiento a propósito: se levanta en cuanto no queda ninguna posición desprotegida. En el panel, cada disparo dice desde cuándo está y en cuánto se levanta solo.
21 de septiembre de 2026
- El trailing stop se activa y persigue con el precio de marca. Igual que el stop fijo, y que es el precio con el que Binance liquida. Antes usaba el precio del último trade (el default del exchange), así que una mecha de una sola operación podía activarlo o dispararlo aunque la marca no se hubiera movido. En el gráfico, la línea del trailing (activación mientras espera, disparador estimado cuando ya persigue) sigue también la marca, sin importar qué base elegiste para el PnL.
- El recuadro de la operación aparece apenas entra. Las zonas verde y roja de una posición cubren ahora velas enteras: del borde izquierdo de la vela donde se abrió al borde derecho de la vela actual. Antes, una operación tomada desde la caja de planificar en la vela que se estaba formando tenía un recuadro de cero ancho hasta que imprimía la siguiente vela (en 1h, una hora sin verlo, y parecía que hacía falta recargar).
- Quitar el TP ya no deja un TP fantasma. Al quitar el take profit desde el gráfico (o cuando el venue lo ejecuta), la línea punteada de «TP colocando…» que terminaba en «sin confirmar · Reintentar» ya no aparece: el gráfico dibuja como pendiente sólo lo que el guardián de la posición todavía quiere colocar, no lo que pidió la entrada al principio.
- El mismo menú de perfil en la portada. Con la sesión iniciada, el menú del avatar en la portada es ahora el mismo del terminal: Terminal, Señales, Perfil, Cuenta, Mejorar el plan, Administración (si corresponde) y Cerrar sesión. Antes mostraba una lista vieja (Home, Billing, Settings). De paso, los textos que quedaban en inglés en ese menú pasan a español.
- La pantalla de carga sólo en el terminal. Al pasar entre Señales, Perfil, Cuenta y sus páginas ya no aparece el velo oscuro con las velas: esas pantallas entran directo. El terminal lo conserva, porque es el que carga velas e indicadores antes de mostrarse. Si en otra página se cae la conexión, aparece una píldora chica abajo (sólo si el corte dura más de un instante), no una pantalla entera.
- Administración → Usuarios, nueva. Una lista que se lee de un vistazo: quién es, qué plan tiene y de dónde salió (otorgado por alguien, código, prueba), hasta cuándo, si está activa, qué rol tiene, qué broker conectó y cuándo entró por última vez. Arriba, un resumen (usuarios, con plan pago, vencen en una semana, admins, lista de espera), un buscador y filtros. Tocar un usuario abre su detalle a la derecha (en el teléfono, a pantalla completa) con todo lo que se puede hacer, ordenado por riesgo: otorgar o extender el plan con una nota que queda en el historial; hacer o quitar administrador, explicado y confirmando con el email escrito; acceso y uso de sólo lectura; y una zona sensible aparte para revocar o cancelar, también con confirmación. Los códigos de acceso están en una pestaña de la misma pantalla. Si un admin viene del entorno, el panel lo dice antes de que intentes quitarlo.
- Señales: resumen y filtro en una sola barra. Las cifras de arriba (todas, activas, target, invalidadas) son ahora los filtros: tocás una y el feed se queda con esas señales. Desaparece la fila de chips que repetía los mismos números y dejaba una barra de desplazamiento debajo. El porcentaje de acierto queda a la derecha.
- Panel derecho plegado y modo «solo gráfico» en escritorio. El panel con Contexto, Mercado y Operar arranca escondido: queda una tira de tres iconos a la derecha del gráfico y al tocar uno se abre en esa pestaña (la flecha de la barra de pestañas o Cmd más punto lo vuelven a plegar). Además hay un botón nuevo en la cabecera, junto al de apariencia, que deja sólo el gráfico: esconde el panel derecho, la franja de estadísticas y el panel de posiciones de una vez; tocarlo otra vez (o Shift Cmd punto) devuelve todo como estaba. Las dos preferencias se recuerdan. En el teléfono nada cambia: siguen las pestañas de abajo.
- El terminal usa toda la pantalla. Se quitó el riel de iconos que aparecía a la izquierda del gráfico en escritorio: el gráfico y sus paneles ocupan el ancho completo. Para ir a Señales, Perfil o Cuenta se usa el menú de perfil de la cabecera (el círculo con tus iniciales, arriba a la derecha); la barra lateral con los destinos sigue en las demás pantallas.
- Administración vive en Cuenta. Ya no hay una pantalla aparte con su propio menú: quien administra ve, dentro del mismo panel de Cuenta, un grupo Administración con Automatización, Integraciones, Estrategia, Riesgo, Procesos, Lista de espera, Usuarios y Agentes de IA, cada uno con una línea que dice qué hay adentro. El panel lateral de Cuenta ahora ocupa toda la altura, pegado a la barra de la app, con sus grupos (Operar, Tu cuenta y, para admins, Administración). La pantalla de Cuenta muestra tarjetas con el valor actual de cada cosa (qué cuenta usás, cuántas alertas, tu plan, tu email) y una descripción corta para saber qué encontrás en cada una. En el terminal, el menú de perfil queda corto: Cuenta, Mejorar el plan, Administración (si corresponde) y Salir.
- Menú nuevo: cuatro destinos y una sección Cuenta. En vez del menú desplegable de trece entradas, la app se organiza en Terminal, Señales, Perfil y Cuenta. En escritorio hay una barra lateral con los cuatro (y abajo quién sos, tu plan, el tema y Salir); en el terminal se pliega a un riel de iconos para dejarle el ancho al gráfico (se oculta con el botón o con Cmd más barra invertida). En el teléfono, una barra inferior con los cuatro destinos, siempre visible salvo dentro del terminal. Cuenta reúne Conexiones, Alertas, Plan y facturación, Preferencias y Seguridad — como lista al estilo Ajustes en el teléfono (cada fila muestra su valor actual) y como panel lateral con el contenido al centro en escritorio; los admins ven además Plataforma y Agentes. Las direcciones de siempre siguen funcionando.
- Señales y Rendimiento, juntos. La pantalla de Señales tiene ahora dos pestañas: Señales (el feed) y Rendimiento (lo que antes era Estadística: win rate, expectancy, R total y el edge por setup, dirección, estado de mercado, gatillo, ubicación, zona, sesión e IA). El feed se lee como una línea de tiempo por día (Hoy, Ayer, fecha), con un resumen arriba (activas, target, invalidadas, acierto) y filtros por resultado. Cada señal muestra la invalidación, la entrada y los targets sobre una recta a escala con el tramo de riesgo en rojo y el de recompensa en verde, la relación R (recompensa al primer target sobre el riesgo), la confianza, y MFE/MAE cuando la señal ya cerró; las razones se muestran de a dos y se despliegan con «+N razones». Nuevo enlace «Ver en el gráfico»: abre el terminal en el momento exacto de la señal. Las claves del informe salen en palabras (Tendencia alcista, Rango…). El enlace viejo a Estadística sigue funcionando.
- Conexiones, reorganizada alrededor de tu cuenta. Arriba, un solo bloque con la cuenta con la que estás operando: su modo (SIMULADO o LIVE), el disponible, el estado, qué tipos de orden admite y el entorno, con los botones Cambiar y Abrir terminal. Debajo, tus cuentas como tarjetas: tocás una y queda en uso; la tarjeta Ninguna deja el terminal sólo para mirar el gráfico, sin enviar órdenes. Al final, el estado de los datos resumido por exchange (Binance, Bybit, OKX) en una frase: «Futuros y spot en vivo», «Perpetuos en vivo». Cada exchange se despliega y cuenta, mercado por mercado y en palabras, qué pasa: «En vivo · último dato hace 2 s», «Conectando… los precios llegan en unos segundos», «Sin datos · el gráfico de estos mercados no se actualiza». Desaparecen los identificadores internos y las tarjetas técnicas (los admins las tienen detrás del botón de datos técnicos de cada mercado). Conectar un broker ahora es un paso a paso: elegís exchange y entorno, después las claves, y al validar se guarda y queda en uso.
20 de septiembre de 2026
- Las zonas del SL y del TP aparecen al instante al armar desde la caja. Antes, tras ejecutarse la entrada, la posición se veía sólo como línea hasta que el exchange reflejaba la protección (a veces hasta hacer F5). Ahora, en el mismo instante en que la caja se convierte en posición, sus niveles nacen como líneas punteadas con zonas («SL colocando…») y pasan a sólidas en cuanto el exchange confirma; si en 15 s no confirma, la etiqueta dice «sin confirmar» con un botón Reintentar. Además el chart se entera de cada pata nueva sin esperar al siguiente ciclo.
- El trailing stop cuenta lo que hace. Su etiqueta ya muestra la tasa real de Binance (nunca «0 %»; si el exchange no la manda, «? %» con aviso) y sus tres estados: esperando la activación (ámbar, «activa @…»), activo («activo · ~precio»: el disparador estimado, que sólo avanza a favor) y «disparado» al ejecutarse. Si el trailing es tu única protección y aún no se activó, un chip ámbar junto a la posición lo recuerda. La activación se arrastra antes de activarse (cancela y recoloca, con confirmación) y el % se edita en la misma barra.
- Cambiar de mercado ya no deja restos del anterior. Al pasar de un símbolo con posición abierta a otro (XRP → BTC) aparecía un marcador de salida con una ganancia absurda y una línea vertical hasta hacer F5: era la posición de XRP «cerrada» en falso con el precio de BTC. Ahora el cambio de símbolo vacía todo lo del anterior antes de recibir nada del nuevo, cada dato viaja etiquetado con su mercado y lo que no corresponde se descarta.
- La caja de una limit en espera sigue al SL/TP que muevas. Si con la orden pendiente arrastrás el stop o el take-profit desde su línea, el recuadro de la caja ahora se actualiza con el nivel que confirma el exchange (antes sólo se movía la línea y el recuadro quedaba con los niveles viejos).
- Posición con SL y TP más discreta en el teléfono. Las etiquetas de la entrada, el stop y el take-profit ahora son compactas (más pequeñas, sin la unidad y sin cantidad repetida en las patas), reservan la mitad de espacio a la derecha y ya no flotan botones sobre las velas: al tocar la etiqueta de la posición se abre su hoja con Proteger (SL + TP 1:2, añadir SL, añadir TP) e Invertir; al tocar un SL o TP, la suya con «Cancelar esta pata». En escritorio no cambia nada.
- Chip «BTC» en la cabecera. En cualquier alt (ADAUSDT, XRPUSDT…) ves siempre, a la derecha del precio y fuera del gráfico, el precio de BTC, su cambio a 1, 5 y 15 minutos, una mini curva de los últimos 30 minutos y un punto de color con el grado de acople del alt con BTC (ρ, β y rezago al pasar el ratón). Cuando BTC se mueve más de 0,30 % en un minuto el chip pulsa (y puede vibrar en el móvil). Al tocarlo se abre un mini gráfico de BTC con «Ver BTC» y los ajustes del chip. No dibuja nada sobre las velas ni cuenta para el tope de indicadores.
- Posición con SL y TP más discreta en el teléfono. Las etiquetas de la entrada, el stop y el take-profit ahora son compactas (más pequeñas, sin la unidad y sin cantidad repetida en las patas), reservan la mitad de espacio a la derecha y ya no flotan botones sobre las velas: al tocar la etiqueta de la posición se abre su hoja con Proteger (SL + TP 1:2, añadir SL, añadir TP) e Invertir; al tocar un SL o TP, la suya con «Cancelar esta pata». En escritorio no cambia nada.
- Chip «BTC» en la cabecera. En cualquier alt (ADAUSDT, XRPUSDT…) ves siempre, a la derecha del precio y fuera del gráfico, el precio de BTC, su cambio a 1, 5 y 15 minutos, una mini curva de los últimos 30 minutos y un punto de color con el grado de acople del alt con BTC. Cuando BTC se mueve más de 0,30 % en un minuto el chip pulsa (y puede vibrar en el móvil). Al tocarlo se abre un mini gráfico de BTC con «Ver BTC» y «Modo completo». Es el modo simple, por defecto, del indicador BTC Lead: el chart se ve como siempre, sin sombras ni paneles.
- Nuevo indicador «BTC Lead» (modo completo, Pro): Bitcoin dentro del chart de tu alt. La curva de BTC en porcentaje sobre las velas del alt (con el spread sombreado en verde o rojo), chips con el grado de acople (correlación, beta, rezago y estado), y dos paneles: el pulso de BTC (su CVD y sus big trades) y el rezago del alt respecto de BTC con los episodios marcados. Todo se apaga por separado; en el chart de BTC no dibuja nada.
- Ahora podés poner el stop en ganancia. Si tu posición va a favor y arrastrás el SL para «caerle atrás al precio» (un short con el stop por debajo de su entrada, un long con el stop por encima), ya no se rechaza: eso es proteger beneficio. La única regla, la misma del exchange, es que el stop quede del lado correcto del precio actual (el SL de un short por encima, el de un long por debajo; el objetivo al revés) y, si lo movés al lado en que se dispararía al instante, el aviso te dice cuál es el precio actual. Con «Trailing» marcado, el nivel se juzga como activación (del lado de la ganancia) y la barra se revalida al marcarlo o desmarcarlo.
- La curva acumulada del perfil, más clara. Verde cuando vas por encima de cero y roja por debajo, con relleno degradado; línea suave; el punto final resaltado; el máximo y el mínimo del período anotados; y al pasar por un día ves el acumulado y cuánto cambió ese día.
- El resultado del día, ordenado en el teléfono. El chip de arriba que muestra el resultado de hoy (y abre tu perfil) se partía en dos líneas y empujaba el menú fuera de la pantalla. En el móvil ahora es compacto —un icono de perfil y el importe, con su verde o rojo— y toda la barra cabe en una sola fila; en la computadora sigue mostrando «Hoy», el importe completo y el porcentaje.
19 de septiembre de 2026
- El perfil, más elegante. Misma información, mejor puesta: un solo tono de títulos y números, tarjetas planas sin sombras, los períodos y las pestañas del desglose como un selector deslizante, el número grande con un fondo apenas teñido de verde o rojo, la comparación con el período anterior como una etiqueta ▲/▼, un icono junto a cada indicador, el calendario con casillas cuadradas y el día de hoy marcado, y las operaciones en filas más limpias con la fecha al lado. Los verdes y rojos se ajustaron para leerse bien en oscuro y en claro, y al tocar una barra del PnL diario el detalle aparece en su sitio sin mover nada.
- Tu perfil con el PnL de tu cuenta, estilo Binance. Nueva pantalla Perfil (en el menú, y tocando el chip «Hoy +42,10» del terminal): cómo te está yendo en Hoy, 7 días, 30 días, 90 días o todo el historial, con el número grande y su porcentaje, la comparación con el período anterior, la curva acumulada (o el patrimonio, si hay datos), las barras de cada día (tocá una para ver las operaciones de ese día), win rate, profit factor, días ganadores y perdedores, ganancia y pérdida media, drawdown máximo, expectancy y rachas; un calendario del mes con cada día en verde o rojo según lo que ganaste o perdiste (gris si no operaste), el desglose por símbolo y por hora del día y día de la semana, los costos (comisiones y funding) y tus últimas operaciones con lado, entrada → salida, duración, R y por qué cerró (TP, SL, manual); cada una abre una hoja con el detalle y «Ver en el chart». Los datos salen del historial real del exchange (ganancias, comisiones y funding), así que también cuenta lo que abriste desde la app de Binance; la primera vez se importan los últimos 90 días con una barra de progreso y después se actualiza solo cada 5 minutos. Los días se cortan a tu hora (Chile por defecto), no a la de Binance: el «?» junto a los períodos lo explica. El ojo oculta todos los importes (queda guardado) y «Compartir mi PnL» arma una tarjeta para tus redes, con o sin importes. 90 días, todo el historial, el calendario anual, el desglose por hora y la tarjeta son de Pro y Plus.
- La posición en el gráfico, como en el panel. El P&L de la pastilla de la posición es vivo y usa la misma base (último precio o marca) que la columna PNL del panel: los dos números coinciden. Las pastillas de entrada, SL y TP ya no pisan las velas: flotan a la derecha de la última vela, antes del borde vertical (el gráfico deja el hueco solo mientras hay posición). Con una posición abierta, los niveles y perfiles de indicadores se atenúan al 50 % para que la operación domine («Atenuar indicadores con posición abierta» en el menú del widget). Al cerrar no queda ningún rectángulo residual.
- Marcadores de operaciones en el gráfico. Cada operación cerrada deja un triángulo pequeño en la vela donde entraste (▲ long / ▼ short) y otro donde saliste, verde o rojo según el resultado, con el P&L neto al lado (+70.8, −12.5; o en % si lo preferís) y una línea recta entre ambos, verde si ganaste y roja si perdiste, que se lee a cualquier zoom. Al tocar uno ves el detalle: símbolo, lado, entrada → salida, cantidad, duración, P&L neto, R y por qué salió (TP, SL, manual). Sobreviven a recargar la página; el P&L de tus tres últimas operaciones se ve siempre (si choca con la etiqueta de una burbuja de Big Trades, cede la burbuja). Al alejar mucho el gráfico las operaciones vecinas se agrupan en un rombo con su cantidad. En el menú del widget: «Marcadores de operaciones», «Línea entrada → salida», «P&L en el marcador», «P&L del marcador en %» y «Antigüedad máxima» (6 h, 24 h, 7 días o todo lo visible). Al cerrar una posición ya no queda ninguna flecha flotante: la posición se desvanece y el marcador de salida toma su lugar.
- Posiciones y planes, cada uno en su capa (v2). La posición real se ve como en TradingView: línea violeta con su etiqueta (cantidad, PnL en vivo, R:R sólo si hay SL y TP), SL naranja y TP verde punteados con zonas suaves desde la vela de apertura hasta un borde derecho que podés mover, y un trazo punteado desde la entrada hasta el precio actual. Las órdenes limit en espera son una línea gris con su SL/TP «al ejecutarse» atenuado.
- La caja se retira sola. Al armar una limit, la caja se desvanece y la orden pasa a la capa de líneas (si preferís verla, «Mantener la caja mientras la limit está pendiente»). Al ejecutarse, la posición nace donde estaba la caja. Un plan puede quedarse sin SL o sin TP («Quitar SL/TP» en su menú): se sigue dibujando con «Añadir SL/TP», y «Armar» se apaga diciendo por qué. Los SL/TP nuevos nacen a 1 ATR del marco actual.
- Todo cambio sobre lo vivo se confirma. Mover una pata, añadir «+SL»/ «+TP», reubicar o cancelar una limit, o cambiar el SL/TP de una limit en espera: barra de confirmación con precio, % y USDT; el lado equivocado deja Confirmar apagado con la causa. En el SL, «Trailing · callback %». En el teléfono los botones se ven siempre y las líneas se agarran manteniendo el dedo.
- El origen de cada posición se guarda en la base. Reiniciar el servidor ya no confunde una posición nueva con la operación anterior. Los ajustes del gráfico (sombreado, trazo, marcadores, mantener la caja, modo del PnL) viajan con tu cuenta.
- Las posiciones abiertas se ven como en TradingView/ATAS: líneas, no cajas. Una posición real se dibuja como una línea a todo lo ancho en su precio de entrada, con la etiqueta en el eje (cantidad, PnL en vivo y ✕ para cerrar). Si tiene SL o TP, cada uno es otra línea con su etiqueta (precio y PnL potencial), arrastrable y cancelable; entre la entrada y cada nivel hay un sombreado muy suave desde la vela donde abriste (se puede apagar en el menú de la caja: «Sombrear zonas de SL/TP»). Sin SL ni TP se ve sólo la línea de entrada — sin rectángulo rojo, sin «R:R 0.00», sin «no colocado».
- Añadir SL o TP desde el gráfico. Al pasar el puntero por la etiqueta de la posición (en el teléfono, siempre) aparecen «+SL» y «+TP». Un toque pone una línea propuesta a ±0.5 % que podés arrastrar; abajo aparece «SL nuevo · precio · pérdida estimada» con Confirmar/Cancelar. Nada se envía sin confirmar, y cancelar devuelve la línea a su sitio. Mover un SL/TP existente pasa por la misma confirmación. Si lo llevás al lado equivocado, Confirmar se apaga y te dice por qué.
- La herramienta Long/Short termina cuando se ejecuta. El rectángulo del plan existe para planificar y para la orden en espera; al ejecutarse la entrada se retira con un fundido corto y desde ahí ves la posición con sus SL/TP como líneas. Una caja con una limit en espera sobrevive al F5 y a un reinicio; si cancelás esa orden desde Binance, la caja se retira sola y te lo dice.
- Sólo se avisa de una protección que pediste y no se pudo colocar. Debajo de la etiqueta de la posición, con el motivo del exchange y los botones «Colocar protección», «Cerrar» y ✕. Nada más comenta la falta de SL/TP.
- Arreglado: una posición nueva heredaba la caja o el error de la operación anterior cuando aparecía en el gráfico un instante antes de que la orden quedara registrada como ejecutada.
- La caja ya no te reclama un stop o un objetivo que no pusiste. Si abrís una posición sin SL o sin TP, es tu decisión: la caja no muestra «stop no colocado», «sin objetivo» ni avisos parecidos. Sólo avisa —con el motivo del exchange y las acciones a mano— cuando pediste una protección y no se pudo colocar.
- «LIVE» en vez de «Dinero real». En el panel de operar y en el botón de enviar, la cuenta real se identifica como LIVE, como en las plataformas de trading; «Simulado» sigue igual.
- Cerrar desde el gráfico quita la caja al momento. Al cerrar la posición desde el marcador ✕, la caja desaparece en cuanto el exchange confirma, sin esperar a recargar.
- Arreglado: una posición nueva heredaba datos de la operación anterior. Si la posición aparecía en el gráfico un instante antes de que la orden quedara registrada como ejecutada, la caja tomaba la fecha, el dibujo y la protección pedida de la operación anterior en ese símbolo. Ahora espera a la orden correcta.
- Los marcadores del eje muestran la cantidad real. Una posición de 0.01 BTC se leía «LONG 0»; ahora «LONG 0.01».
- Arreglado: «no me deja entrar al mercado» sin explicación. Una posición que en su momento quedó sin protección dejaba puesto un bloqueo de seguridad para siempre, aunque ya estuviera cerrada. Ahora el bloqueo se levanta solo en cuanto no queda ninguna posición sin protección, y si te bloquea te dice qué posición es y qué hacer.
18 de septiembre de 2026
- La caja se queda donde la dibujaste. Al ejecutarse la orden (y al recargar o reconectar), la posición real se muestra en tu caja, con la entrada real y la cantidad del exchange, sin un clon en el centro ni una copia pegada al borde: el gráfico sabe de qué caja salió cada posición y recuerda dónde la dibujaste.
- Arreglado: guardianes que se reiniciaban en bucle y avisos de «ya hay un guardián». Al volver a arrancar el servidor, un guardián de una posición del papel (donde el exchange no muestra el stop ni el objetivo como órdenes) se caía al comprobar por qué se había cerrado la posición, y el sistema lo relanzaba una y otra vez. Ahora cualquier dato incompleto se tolera: si la posición ya no existe, el guardián la cierra como cerrada desde fuera y termina; un fallo inesperado al reconciliar se anota y el guardián sigue vigilando con lo que sabía. Además, si por pruebas o reinicios habían quedado varios guardianes para la misma posición, ahora sólo sigue vivo el más reciente; los demás quedan cerrados como «reemplazados», sin tocar nada en el exchange. Un guardián a la espera de una ejecución que nunca llegó, sin posición y sin noticias desde hace más de media hora, se cierra y no vuelve a arrancar.
- La caja del gráfico dimensiona con el apalancamiento real. Salía «cantidad limitada por el apalancamiento (1x)» aunque en el panel tuvieras 20x: la caja no se enteraba de los cambios hechos en el panel (sobre todo en el teléfono). Ahora la caja, la barra del gráfico, el panel y el modal de confirmación comparten un único apalancamiento y se actualizan entre sí al instante; el aviso, cuando toca, dice el apalancamiento que de verdad se está usando. Y si todavía no se conoce, no se supone 1x: la caja dimensiona sin ese tope, lo avisa como «apalancamiento desconocido» y no deja enviar hasta que lo elijas.
- El stop y el objetivo se colocan solos al ejecutarse la entrada. Ya no hay ningún paso manual: confirmás el ticket y el servidor hace el resto — a mercado, las patas salen en la misma llamada que la entrada; con una limit, en cuanto se ejecuta (también si se ejecuta a tramos: se protege lo ejecutado y se ajusta en cada tramo). Antes de enviar nada se comprueban los tres pedidos (identificadores, lados, trailing) y la entrada se prueba contra el exchange; si algo falla, no sale nada y el ticket lo dice. Y si la conexión de datos de la cuenta no está viva, la orden no se envía: nunca se abre una posición sin poder escuchar su ejecución. Una limit cancelada o expirada vuelve a plan con su aviso.
- Arreglado: tras ejecutarse la entrada aparecían dos cajas. Al reconectar, una lectura vacía momentánea cerraba la caja y el gráfico reconstruía otra al lado, seleccionada. Ahora la caja sólo se cierra cuando el exchange lo confirma dos veces seguidas (o cuando el guardián lo dice), y al borrar una caja no queda otra seleccionada.
- El error de protección se lee de un vistazo y se resuelve con un toque. Si el stop, el objetivo o el trailing no quedaron colocados, la caja muestra un solo chip «SIN PROTECCIÓN · qué falta» con dos botones: Colocar protección ahora (reenvía con los precios que ya tiene dibujados) y Cerrar a mercado. Tocar el chip abre el detalle: qué se intentó, qué respondió el exchange y cuándo. Las patas que faltan se ven tachadas en el eje. Ya no hace falta arrastrar nada para colocar el stop: es automático al ejecutarse la entrada. Y una caja cerrada desaparece al instante en vez de desvanecerse.
- La caja ya no tapa las velas con datos de ejecución. Con una orden pendiente o una posición abierta, la caja se queda con lo suyo (zonas, entrada, un chip con el R:R y los Δ% de stop y objetivo), y la ejecución va a marcadores pegados al eje de precios, como en TradingView: entrada con PnL, stop, objetivo y trailing, cada uno con su línea. Tocá el PnL para verlo en USDT, % o ticks. Arrastrar un marcador es lo mismo que arrastrar la caja: misma propuesta y misma confirmación. Cancelar un stop desde su ✕ pide confirmación y avisa que la posición quedaría sin stop. Podés ocultar marcadores y cajas por separado desde el menú de la caja.
- Arreglado: mover una limit pendiente duplicaba la caja. Al confirmar el nuevo precio, la orden se recoloca y la misma caja pasa al precio nuevo; ya no aparece una segunda. La orden recolocada conserva su stop, objetivo y trailing (antes salía sin protección). Si se cancela y no se puede recolocar, la caja vuelve a plan con el aviso y las zonas intactas para reintentar con un toque. Y no se puede mover al lado que la ejecutaría al instante.
- Un guardián por posición, en el servidor. Desde que una orden se ejecuta, un proceso propio coloca el stop, el objetivo y el trailing, los vigila contra el exchange cada pocos segundos y, cuando la posición llega a cero por cualquier vía (stop, objetivo, cierre a mano, liquidación), cancela lo que quedara vivo. Si el stop no se puede colocar, lo reintenta y, si sigue sin poder, te lo dice en rojo en la caja y con una notificación al teléfono aunque la app esté en segundo plano. Sobrevive a reinicios: al volver, reconcilia contra el exchange y sigue.
- Arreglado: el exchange rechazaba el stop y el objetivo por el largo del identificador. Los identificadores internos de las órdenes de cierre superaban el máximo que admite Binance y la posición quedaba sin protección. Ahora son más cortos, cada pata (stop, objetivo y trailing) lleva el suyo y se comprueban antes de enviar: un identificador inválido ya no llega al exchange.
17 de septiembre de 2026
- Las etiquetas de la caja ya no se pierden entre las velas. Se pintan en la capa más alta con fondo opaco; Stop y Objetivo van pegadas al borde exterior de su zona y la central a la línea de entrada, y cuando hay velas debajo y el recuadro se extiende hacia el futuro, se corren solas al hueco libre de la derecha. Nunca se cortan por el borde del panel; si el recuadro es muy bajo pasan a modo compacto y se expanden al seleccionarlo.
- El objetivo de la caja cierra toda la posición. Antes se colocaba como take-profit parcial al 50 % (la escalera de las señales) aunque la caja lo dibujara como cierre completo. Como en TradingView o Binance, el objetivo que dibujás a mano cierra el 100 %; la escalera sigue para señales y bots.
- El tamaño de la orden ya no se presta a confusión. Al confirmar desde la caja elegís qué estás escribiendo: Margen (lo que ponés), Notional (el tamaño de la posición), Cantidad o Riesgo (% de la cuenta). Debajo ves siempre los cuatro juntos, el saldo disponible y el precio de liquidación estimado, y cambiar de modo conserva la cantidad. Antes «Monto» era el notional aunque se leyera como margen: 1000 a 20x eran 50 de margen.
- La caja en posición muestra la operación real. La entrada pasa a ser el precio al que de verdad se ejecutó (no donde la dibujaste), la cantidad es la del exchange, y el PnL, el riesgo y el R:R se calculan con eso. El trailing sólo aparece como «persigue» si el exchange lo tiene colocado; si no, la caja lo avisa en rojo.
- La caja ya no manda una limit que se ejecutaría al instante. El tipo de entrada se decide por el lado del mercado, como en TradingView: una entrada del lado que espera va como LIMIT; del lado que cruzaría el libro es una orden STOP, y por ahora la caja la bloquea con un aviso rojo (mové la entrada o entrá a mercado) hasta que las entradas STOP estén verificadas en testnet. El modal dice en grande qué se va a enviar, y para las limit hay una opción post-only: si cruzara el libro, el exchange la rechaza en vez de ejecutarla.
- Arreglado: una orden limit que se ejecutaba quedaba sin stop. La protección (stop, objetivo y trailing) de una orden limit se coloca al ejecutarse; ese paso faltaba y la posición quedaba desnuda hasta que movías el stop a mano. Ahora se coloca siempre, y si el exchange rechaza alguna de las tres, la caja se pone en rojo con el motivo y un botón Colocar protección. Una posición cuyo stop no aparece en el exchange se ve como lo que es: error rojo «SIN STOP», con Colocar protección y Cerrar posición.
- Ya no aparece una segunda caja después de confirmar. Al confirmar una operación desde la caja, su borrador quedaba guardado y podía volver a dibujarse al recargar o al reconectar, encima de la caja real y con otro ancho: dos cajas superpuestas, etiquetas que se leían como «Stop: Stop:» y una que se borraba sin preguntar. Ahora el borrador se descarta en el mismo momento en que la orden entra, cambiar de pestaña o de panel ya no lo recupera, y la caja de la operación es siempre una sola.
- Trailing stop desde la caja, al confirmar. El modal de confirmación tiene ahora una sección «Trailing stop»: retroceso % y cuándo se activa (ya, a 1R, a 2R o en un precio). La caja dibuja la línea de activación y podés arrastrarla; si algo no lo aceptaría el exchange, el botón se bloquea y te dice por qué. El resumen muestra además el saldo que te quedaría si salta el objetivo y si salta el stop.
- En el teléfono, el precio se ve mientras arrastrás. Al mover un nivel con el dedo aparece una etiqueta grande por encima (el dedo tapa justo lo que movés) con el precio y el % respecto a la entrada. Y en escritorio, sacar el ratón del gráfico a mitad de un arrastre ya no congela el nivel.
- Las operaciones abiertas vuelven a dibujarse solas. Al recargar el gráfico (o volver al par), tu posición abierta y tus órdenes limit en espera aparecen como cajas en su estado real —«posición» con el PnL del exchange, «orden pendiente» con su número— aunque las hayas abierto desde el panel o desde la app del exchange. Si el exchange tiene la posición sin stop, la caja lo dice en rojo y basta con arrastrar el SL para ponerlo. Si cerraste una parte desde otro sitio, la cantidad se ajusta y te avisa.
- Mover el stop de una operación abierta ya pide confirmación. Al soltar el nivel no se envía nada: ves el nuevo precio como una línea punteada, una barra con el riesgo y el R:R que quedarían, y Confirmar o Cancelar (si no respondés en 15 segundos, se cancela). Mientras el exchange contesta la caja muestra un reloj y no se puede tocar. Si el cambio falla, la caja se pone en rojo con el motivo y te ofrece Reintentar; si además la posición quedó sin stop, también Cerrar posición. Nunca se cierra sola. Eliminar una caja con orden pendiente pregunta si cancelar la orden; con posición abierta, si cerrar a mercado, mostrando el PnL del momento.
- La caja dice la verdad sobre tu orden. Al confirmar pasa a «enviando» y sólo cambia cuando el exchange responde: «orden pendiente» con su número, «posición» cuando se ejecuta (con el PnL real), se apaga sola al cerrarse, y si el exchange la rechaza lo ves en rojo con el motivo. Nunca muestra un estado que no haya confirmado el exchange.
- Las cajas de posición ya no se pierden. Se guardan en tu cuenta por par y por marco temporal: recargás, cambiás de dispositivo o vuelves después, y siguen donde las dejaste.
- La caja tiene su propio menú. Clic derecho (o mantener pulsado) sobre ella: crear la orden, invertir el lado, clonar, bloquear, ocultar, eliminar y configurar. Podés tener varias cajas a la vez. Doble clic abre la configuración, con tamaño de cuenta, riesgo en % o en USDT, niveles en ticks o en precio, colores y qué etiquetas mostrar — todo se ve cambiar mientras editás.
- La caja de posición, como la de TradingView. Ahora tiene los cuatro puntos de agarre, se selecciona y deselecciona tocándola, la podés estirar o acortar en el tiempo, y mover entera arrastrando el cuerpo. El stop y el objetivo ya no pueden cruzar la entrada. Y muestra el PnL en vivo, como si ya estuvieras dentro, cambiando con cada tick.
- La caja entra con limit si dibujás la entrada lejos del precio. Si la dejás sobre el precio actual entra a mercado; si la arrastrás a otro nivel, coloca una limit ahí. La ventana de confirmación te dice cuál de las dos será.
- El stop se sigue moviendo con la operación abierta. Arrastrá el stop o el objetivo de la caja y se modifican las órdenes reales. La entrada deja de moverse, porque ya ocurrió.
- El monto y el apalancamiento se piden al confirmar. Ya no hay que ir a la barra a rellenarlos antes: la caja te los pide en la misma ventana de confirmación, y ves cómo cambian la cantidad, el riesgo y el margen mientras los tocás. Si dejás el monto vacío, el tamaño se calcula desde tu riesgo.
- La caja se queda dibujada después de enviar. Ya no desaparece para dejar las líneas de siempre: se marca como «en mercado», con más contraste, y sigue mostrando tu entrada, tu stop y tu objetivo tal como los dibujaste.
- Arreglado: «ya tienes una posición abierta» cuando no la había. Si por lo que fuera quedaba un registro viejo de una posición que ya no existe, no te dejaba operar en la otra dirección. Ahora se comprueba contra tu cuenta real.
- El monto y el apalancamiento de la barra ya cuentan en la caja. Si escribís un monto, la caja usa ese tamaño; si lo dejás vacío, lo calcula desde tu riesgo. Y el recuadro ya no se estira hasta el borde: deja ver el precio.
- Arreglado: la caja del gráfico ya envía. Al confirmar decía «Ingresá un tamaño válido» y no había forma de seguir. Además ahora se explica de dónde sale la cantidad: se calcula sola desde tu riesgo y la distancia al stop, así que no hay que escribirla en ningún lado — movés el stop y cambia.
- La caja se ve como debe. Zonas de objetivo y stop con los colores y el estilo de las herramientas de posición que ya conocés, etiquetas dentro de cada zona con el precio, la distancia en % y lo que está en juego, y una franja al pie con el R:R. Se acabó el cartel negro que tapaba las velas.
- La caja no se deja tocar con datos viejos. Si se cae la conexión, la caja del gráfico se atenúa al instante y no se puede arrastrar ni enviar. Vuelve a habilitarse sólo cuando se confirma la lectura de tu cuenta — no por el simple hecho de haber reconectado.
- Nada se envía sin que lo confirmes. La caja del gráfico ya puede mandar la operación, pero siempre pasa por una pantalla de confirmación con el resumen completo: lado, entrada, stop, objetivo, cantidad, riesgo en USDT y R:R. Si algo no se puede mandar, te lo dice y no te deja seguir.
- Imposible confundir simulado con dinero real. El modo se lee con todas las letras y el botón de enviar lo repite: «Enviar orden · SIMULADA» o «Enviar orden · DINERO REAL», cada uno con su color.
- Trailing stop, en el panel y en el gráfico. Elegí entre stop fijo, trailing o los dos a la vez. El trailing persigue al precio a la distancia que le marques y podés decidir desde qué precio empieza (o a cuántas R de ganancia). Antes de enviar ves una vista previa de lo que va a hacer.
- En el gráfico se ve perseguir. La línea de activación se arrastra como cualquier otra y una banda muestra cuánto puede retroceder el precio antes de cerrar. Se distingue si está esperando a activarse o ya persiguiendo. El nivel que persigue va marcado como estimado: Binance no publica ese dato y preferimos decirlo antes que mostrarte un número que parece exacto y no lo es.
- Compatible con el modo cobertura (hedge) de Binance. Si tenés la cuenta en ese modo, cerrar posiciones y colgar stops y objetivos ya funciona; antes esas órdenes eran rechazadas.
- Cuando salta el stop, el objetivo se cancela solo (y al revés). Antes la orden que no disparó podía quedar viva y meterse en tu siguiente operación del mismo par. También se limpia cuando la posición se cierra por liquidación o desde la app de Binance.
- Nueva herramienta: planificar una operación sobre el gráfico. Mantené pulsado (o clic derecho) y elegí «Planificar LONG/SHORT aquí»: aparece una caja con la entrada, el stop y el objetivo, y podés arrastrar cada nivel con el dedo. Mientras arrastrás ves en vivo la cantidad, el riesgo en USDT, el beneficio potencial y el ratio R:R. Los niveles se enganchan solos a los puntos importantes del gráfico. No coloca ninguna orden: es para planificar.
- La caja te avisa antes de que sea tarde. Te dice si no te alcanza el margen, si no llegás al mínimo del mercado, si la cantidad queda en cero al ajustarla, o si estás pasándote de tu riesgo máximo por operación. También podés fijar la cantidad con un candado: a partir de ahí, mover el stop cambia el riesgo en vez del tamaño.
- La app ya gira con el teléfono. Al ponerlo horizontal la vista rota y se reacomoda: cabecera y barra de pestañas más bajas, y el gráfico ocupando el ancho. El zoom y el encuadre se mantienen al girar.
- Ya no se corta nada abajo. La barra de pestañas y el panel de Big Trades se ven completos sin tener que arrastrar la pantalla, con la barra de direcciones del navegador visible u oculta.
- Volver después de un buen rato ya no deja la app trabada. Si la app estuvo mucho tiempo en segundo plano, al abrirla se reconecta sola en un par de segundos: los botones responden y el gráfico vuelve a moverse, sin recargar y sin perder el zoom ni los indicadores.
- El aviso de arriba dice la verdad. Ya no se queda en «Sincronizando…»: si la conexión no vuelve, cambia a «Sin conexión» y con un toque reintenta.
- En el teléfono ya podés ver órdenes abiertas e historial. Debajo del ticket, en «Operar», hay pestañas de Posiciones, Órdenes, Historial y Trades, con el mismo contenido que en la computadora pero en filas legibles.
- La posición desaparece apenas se ejecuta el SL o el TP, incluso cuando el precio se mueve de golpe: ya no hace falta recargar para que se vaya de la pantalla.
- Al volver tampoco se pierden los paneles. Los botones de paneles de «Capas» y los indicadores siguen ahí después de estar en segundo plano, sin recargar.
- Volver a la app no la reinicia. Al regresar desde segundo plano, el gráfico se conserva tal cual estaba —mismo zoom, mismo desplazamiento, mismos indicadores— y sólo se actualizan los datos que faltaban. En vez de la pantalla de "Reconectando", un aviso discreto arriba, y sólo si la reconexión tarda.
- La app ya no se recarga sola cuando hay una versión nueva mientras estaba en segundo plano: te lo ofrece el banner y decidís vos.
- Menos reconexiones. Cuando el navegador tenía que usar el modo de respaldo (sin WebSocket), la conexión se cortaba sola cada pocos segundos de inactividad y a veces la página se recargaba. Corregido.
- Market / Limit, más claro. El tipo de orden ahora está arriba del ticket, y al elegir Limit aparece el campo de precio a ancho completo con un botón «Último» para traer el precio de mercado. Debajo te dice si esa orden queda esperando o se ejecuta al instante.
- El monto que escribís es tu capital, no el tamaño de la posición. Con 20x, escribir 20 USDT ahora significa «pongo 20 míos» y la app te muestra abajo «Posición 400 USDT · 20x». Antes había que escribir 400 para poner 20.
- Los porcentajes son de tu saldo. 25 % con 100 USDT = 25 de margen (menos un pequeño colchón para comisiones), no 25 % del máximo apalancado.
16 de septiembre de 2026
- El gráfico ya no tiembla al hacer zoom. Con muchas capas encendidas y etiquetas largas en la columna de precios, el chart se movía solo al acercar o desplazar. La columna de precios ahora tiene un ancho fijo y las etiquetas se ajustan a él.
- El ticket recuerda si elegiste Limit. Antes, tras un refresh o una reconexión, el tipo volvía a Market mientras el precio seguía escrito, y la orden salía a mercado. Ahora el tipo lo guarda el servidor, y si algo queda descuadrado la app no ejecuta: te avisa para que la reenvíes.
- Las órdenes limit ya no desaparecen del panel. Una orden en espera se queda en «Órdenes abiertas» hasta que el precio la toca o la cancelás.
- Aviso cuando una limit se va a ejecutar al instante. Si ponés una compra por encima del precio actual (o una venta por debajo), la app te lo dice con los números: esa orden se ejecuta enseguida en cualquier exchange.
- El cuadro de orden del clic derecho se ve completo en escritorio. Más ancho, en dos columnas, con Cancelar y Enviar siempre a la vista.
- Las órdenes limit se ven en el gráfico. Al colocar una orden limit ahora aparece su línea con el precio y un ✕ para cancelarla, como en Binance: sigue ahí al recargar, funciona en cripto y en acciones, y muestra el precio con los decimales del instrumento.
15 de septiembre de 2026
- El SL/TP que se ejecuta desaparece al instante. Cuando Binance ejecuta tu stop o tu take profit, la línea en el chart y la fila en Posiciones se van en el acto, sin recargar la página. Si se ejecuta el TP1, se va sólo el TP y el stop sigue en pantalla.
- EMA Multi. El indicador «EMA 50/200» ahora se llama EMA Multi y trae hasta cuatro medias a elección, con 9 / 21 / 50 / 200 por defecto. Podés apagar las que no uses (poniendo 0), elegir el color de cada una y volver al 50/200 clásico con un preset. Los cruces, la nube y la media del timeframe superior se calculan sobre las dos más lentas del set. Si ya lo tenías activo, se actualiza solo.
14 de septiembre de 2026
- Compartir un trade cerrado. La tarjeta que se comparte desde Historial de trades ahora dice el lado real de la posición, muestra el precio de entrada y el de salida, y el ROI sobre el margen con tu apalancamiento — igual que la de una posición abierta.
- Pulse y Big Trades no se pierden al actualizar la app. Las burbujas, la lista del Pulse y las zonas siguen ahí después de una actualización.
13 de septiembre de 2026
- Órdenes limit en la cuenta de práctica. Una limit por debajo del precio queda esperando hasta que el mercado la toca, en vez de ejecutarse al momento.
- Eje de precios estable. Las etiquetas largas (paredes, POC) ya no ensanchan el eje ni corren el chart: se acortan solas.
- Arrastrar hacia atrás. Cargar historia mientras arrastrás ya no deja el chart «pegado» ni tembloroso.
- La app ya no se recarga sola. Conexión más estable, reconexión que conserva la vista del chart y, si hay una versión nueva mientras tenés una operación abierta, un aviso para actualizar cuando quieras en vez de una recarga.
- SL/TP por porcentaje. En el editor de protección podés escribir la distancia en % (con atajos de 0,5 / 1 / 2 %) y el precio se calcula solo, y al revés.
- Planes Free / Pro / Plus. Llega el plan Plus. El asistente tiene una cuota mensual de mensajes (Pro 100, Plus 1.000) o, si preferís, usa tu propia clave de IA (Gemini, OpenAI, Anthropic o Groq) sin cuota, desde Ajustes → Tu clave de IA. Quien tenía Pro pasa a Plus sin costo. Página de planes y preguntas frecuentes nuevas.
- Asistente de IA. Un analista dentro del terminal que lee tus propios indicadores (cPOC, VWAP, libro, big trades…), diagnostica el mercado, evalúa escenarios, enciende capas y centra el chart por vos, y puede proponer operaciones que confirmás con un clic. Nunca opera solo. En el teléfono se abre a pantalla completa desde Capas.
- Landing y documentación pública con capturas reales y vista móvil.
- Capas con el mismo diseño que Contexto y Mercado; la ayuda de cada indicador se abre pegada a su chip y cada panel muestra su contador.
- Cluster Profile. Arriba del modal elegís si las líneas de POC no se dibujan, salen desde su grupo o cruzan todo el chart.
- Teléfono. El eje de tiempo y el volumen ya no quedan debajo de la barra inferior; la franja de datos del venue vive en Mercado.
12 de septiembre de 2026
- Cluster Profile v2. Detección fiel a la definición (umbral visible, grupos por rachas), ciclo de vida de cada POC (virgen, testeado, aceptado, retest, absorbido) con tasa de respeto, alertas y setups de cPOC, estadísticas propias por símbolo y timeframe, y presets.
- Panel de posiciones. Tocar el símbolo abre su mercado; el estado de sesión es por símbolo (cripto ya no aparece «cerrado»).
- Móvil. Pestaña Capas (vista, limpio, paneles e indicadores), eje de precios compacto y opacidad configurable del Cluster Profile.
- Detalle en tres estados (tenue, siempre, al pasar el mouse) para clusters, FVG, big trades y paredes.
- Widget de operar. Arrastrable, seis posiciones, modo compacto y se esconde en un ⚡.
- Chart limpio. Espaciado por defecto de 260 velas, aire a la derecha, eje ajustado sólo a las velas, modo Limpio, volumen discreto o en panel y botón ⟲ para volver a la vista inicial.
- Bar Stats y Liquidity Heatmap como indicadores propios, con su ayuda.
- Colores de indicadores. Paleta semántica clicable en la configuración.
11 de septiembre de 2026
- Rediseño de indicadores. VWAP, Anchored VWAP y EMA con régimen y alertas; Opening Range con estados y puntaje de calidad; Big Trades con umbral adaptativo, resultado, zonas y Trade Pulse; Order Book con paredes persistentes, imbalance, escalera y absorción; FVG con volumen real y puntaje; sistema de niveles con escalera y puntaje; presets por instrumento.
- Paredes del libro v2. Umbral por percentil, recargas (iceberg) y fuerza de 0 a 100.
- Etiquetas de nivel en el eje de precios, paleta por tipo de nivel y nombres de trader en el tooltip.
- Dock de paneles abajo a la izquierda, que no tapa la leyenda.